Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

El futuro del dinero

[28/09/2010] El futuro del dinero se encuentra en sus manos, literalmente. Por ahora no lo ve como tal, lo utiliza más bien para tomar fotos, revisar su agenda, navegar en Internet, y también para realizar llamadas. Efectivamente, estamos hablando del teléfono celular, o quizás debamos decir dispositivo móvil. Ese aparato con el que coordina su actividad diaria y que es algo indispensable para toda una nueva generación de usuarios, se convertirá pronto en su billetera electrónica.

¿Qué tan pronto? Eso está aún por verse. MasterCard viene realizando un programa piloto para desarrollar un sistema de pagos móviles en Brasil, y de los resultados que este piloto arrojen podremos saber los detalles sobre cómo se realizaría esa implementación en el resto del gigante sudamericano, y también en otros países de América Latina.
La idea de pagos avanzados es desarrollar estas nuevas tecnologías y lo que vemos es que las tecnologías han cambiado rápidamente de una forma importante, sostiene Luiz Roncato, vicepresidente de Plataformas Innovadoras de MasterCard Brasil, quien estuvo recientemente en Lima en un seminario sobre innovación tecnológica en los medios de pago.
El piloto que vienen desarrollando en Brasil ha tomado a una ciudad de ese país como laboratorio. El objetivo era hacer que la experiencia fuera lo más cercana posible a la realidad; es decir, no circunscrita a un tipo específico de grupo de personas sino a todos los grupos de personas existentes, y por ello lo más práctico era tomar a toda la población de una zona geográfica definida y ofrecerles la solución de pago móvil.
El mundo móvil ha crecido muy fuertemente, sobre todo gracias a los prepagos. La idea es aprovechar este crecimiento y la penetración que el móvil tiene para ofrecer un medio de pago que se adecue al estilo de vida de cada uno de los suscriptores (ya no tarjetahabientes), sostuvo Roncato.
A través de un acuerdo con una operadora celular y de una institución bancaria, se proporcionó a todos los suscriptores del servicio móvil y a todos los tarjetahabientes del banco la solución de pago.
La solución no es otra cosa que un software que se instala en la tarjeta SIM del celular. El que se haya optado por instalar el programa en la SIM y no en el celular tiene varios motivos prácticos; el primero de ellos es que de esta forma MasterCard no tendría necesidad de homologar absolutamente todos los teléfonos celulares que existen en manos de la población usuaria; el segundo es que la SIM tiene elementos de seguridad similares a los que tiene la tecnología de chip que MasterCard tiene implementada en sus tarjetas de débito y crédito.
Con este software la persona puede comunicarse, comprar un producto y realizar el pago ingresando el monto, los datos del negocio y su contraseña para confirmar la transacción. El teléfono envía mediante un SMS estos datos y la central confirma mediante un SMS al negocio que el pago se ha realizado. Así de sencillo y fácil.
El piloto se inició en noviembre del 2009 y se estima que dentro de unos seis meses ya se tendrán los resultados de la forma en que la población ha tomado este nuevo medio de pago. Pero, por lo pronto, MasterCard tiene algunas suposiciones con respecto a lo que podría pasar.
Un primer escenario es que sean los sectores con mayor poder económico los que más prontamente hayan adoptado esta forma de pago. Su exposición a las nuevas tecnologías podría ayudar a estas personas. En este escenario, sin embargo, dado que el pago móvil es tan solo uno de los medios de pago de los que dispone este grupo, su aceptación podría verse reflejada en cifras muy pequeñas de adopción. Además, aunque los pagos pueden ser de montos significativos, el tamaño de la población de alto poder adquisitivo es siempre menor. En todo caso, de ser esta la población con una mayor penetración, se iniciaría con ellos la implementación de este medio de pago a nivel general.
El otro escenario en donde son los sectores con menor poder adquisitivo, presenten mayor. Esto sería bastante positivo, pues daría pie a iniciar un periodo de implementación de la solución de manera más masiva. Un factor que podría ayudar a que sean ellos los que adopten con mayor ímpetu la solución es que para muchos de ellos esta sería -además del efectivo- su única forma moderna de pago, pues podría ser adoptado incluso por personas que no se encuentran dentro del sistema bancario.
Al respecto, Roncato fue muy específico al señalar que estos resultados se verían afectados de acuerdo a la legislación financiera de cada país. En el caso de las personas no bancarizadas, éstas podrían acceder a sistemas pre pago de tarjetas bancarias especiales (no las que uno obtiene cuando abre una cuenta de ahorros común y corriente) que se recargarían y contra las cuales se realizarían las transacciones. Dependiendo del país, se vería qué institución es la que puede emitir este tipo de tarjetas.
En todo caso, el sistema de pago móvil es una tecnología que alienta la bancarización de la población que lo utiliza.
¿Qué beneficios puede traer? Uno de ellos es el no cargar efectivo y poder recibir en vivo pagos electrónicos. Esto es particularmente útil para aquellas personas que realizan transacciones en la calle, como las vendedoras de cosméticos, por ejemplo, e incluso para los taxistas.
Los comercios convencionales también podrían utilizar el sistema para recibir pagos de aquellas personas que tienen una tarjeta pre pagada cargada, y que no cuentan con una tarjeta de débito o crédito convencional.
Pero además, dado que es un sistema electrónico, uno cuenta con mayores seguridades. Una de ellas, por ejemplo, es la capacidad de definir parámetros bajo los cuales el pago móvil puede operar. Se pueden designar montos máximos para los pagos móviles e incluso, en combinación con las nuevas soluciones que se ofrecerían, designar momentos y lugares en los cuales se pueden realizar los pagos. Una opción muy conveniente para que un padre o madre asigne un dinero a su hijo o hija. De esta forma no se podría realizar un pago cuantioso durante la madrugada de un sábado fuera de la ciudad, pues podría ir contra las normas de montos, momento y lugar.
Y por su puesto, en caso de robo o pérdida del teléfono, se puede cancelar sus propiedades como medio de pago.
¿Más novedades? Roncato también conversó sobre otros sistemas que pueden trabajar en conjunto o en forma separada con los pagos móviles, y uno particularmente útil es el de pago mediante tarjetas de proximidad.
Aquellos que ya utilizan este sistema para abrir puertas en sus oficinas saben lo práctico que es acercar una tarjeta (sin siquiera sacarla de la billetera) y tener acceso a un ambiente. Hay que imaginar este mismo procedimiento para un pago. Basta que el comercio establezca el monto a pagar para que la transacción se realice simplemente acercando la tarjeta a una lectora.
Este sistema ofrece velocidad de pago y por ello es que MasterCard lo ofrece a comercios donde la necesidad de un pago rápido sea bien recibida: cines, estacionamientos, y en general lugares en donde se realicen transacciones de bajo monto.
El pago móvil y la tarjeta de proximidad se pueden combinar. En su teléfono celular puede cargar su tarjeta de débito y crédito (se pueden asignar hasta 10 tarjetas en un teléfono) pero también se podría añadir una tarjeta de proximidad para realizar pagos pequeños ya sin la necesidad de enviar y recibir datos. Dos sistemas que ahorrarían tiempo y generarían nuevas formas de pago en la sociedad.
Y todo estos sistemas se pueden utilizar gracias a que ya existe una plataforma de pagos robusta que fue implementada cuando aparecieron las primeras tarjetas con chip hace ya casi 10 años, aunque aún no las utilizamos en el Perú. O mejor dicho, no las emiten los bancos peruanos ya que un turista con una tarjeta con chip si puede utilizar su tarjeta para realizar pagos en la red de MasterCard en el Perú.
Roncato afirma que pronto los bancos comenzarán a animarse a cambiar hacia tarjetas con chip. El motivo es que tienen mecanismos de seguridad más robustos que el de las tarjetas con banda magnética. Y ya llegará el tiempo en que las amenazas se trasladen de los países en los que tienen chip hacia los que no lo tienen, generándose así una necesidad. Lamentablemente, eso es lo que viene ocurriendo en el mundo, cada vez son necesarias mayores medidas de seguridad.
El chip, las tarjetas de proximidad, y el pago móvil (o las combinaciones de ellas) son algunas de las alternativas que tiene el dinero del futuro para seguir fluyendo de mano en mano.
¿Reemplazará el pago móvil a los demás medios? Roncato sostiene que probablemente en el largo plazo, pero que hay que tomar en cuenta que ni los cheques, ni las tarjetas en alto relieve, ni las tarjetas de banda magnética han reemplazado a sus antecesores. Al mismo tiempo conviven varias generaciones de usuarios que tienen por preferido a alguno de estos medios de pago o los utilizan todos. El pago móvil no va a quitarle usuarios a otros medios, va a añadir más personas al sistema, y va a generar más negocios.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú