Llegamos a ustedes gracias a:



Columnas de opinión

Seis variables a analizar antes de saltar a la nube

Por: Gastón Fourcade, Líder de Cloud Computing en la Región Hispana de América Latina de IBM

[15/10/2010] La computación en nube o cloud computing es un nuevo modelo de entrega y consumo de servicios de TI. Este modelo computacional lleva los niveles de abstracción a un nuevo estadio permitiendo independizarnos -dependiendo del tipo de cloud- de las tecnologías utilizadas y de cómo se implementan, presentando así claros beneficios a nivel empresarial. La eficiencia y el ahorro de costos que asegura este nuevo modelo son el ancla que atrae a muchos empresarios y CIO a realizar las primeras consultas. Son varias las dudas que estos ejecutivos acercan y seis las variables que, como especialista, aconsejo tener en cuenta a la hora de migrar hacia un modelo cloud.

Qué aplicaciones o cargas de trabajo llevar a la nube
En primer lugar, es importante señalar que no todo tiene o puede estar en la nube. Cloud computing es una revolución, pero es necesario definir cuáles son sus campos de acción con el objetivo de alcanzar una gestión inteligente de los diferentes workloads o cargas de trabajo. Para ello, es prioritario identificar, antes de abordar un modelo cloud, qué podremos migrar a este tipo de servicio y qué no, analizando ventajas y desventajas.
Basándonos en estudios de análisis de información y en nuestra experiencia en la implementación de modelos cloud, en IBM hemos identificado qué workloads generalmente tienen mayor afinidad con las nubes de tipo público o privado:
Para ingresar a una cloud pública: las cargas de trabajo de infraestructura suelen ser las más apropiadas.
- Conferencias web, de audio y/o video.
- Servicio de Help Desk.
- Infraestructura para entrenamiento y demostración.
- Capacidad Wan.
- Infraestructura WoIP
- Desktop.
- Almacenamiento
- Data center network capacity
- Servidores
Para ingresar a una cloud privada: las bases de datos y aplicaciones de trabajo suelen ser las más apropiadas
- Data mining, text mining
- Seguridad
- Data warehouses y data marts
- Continuidad de negocio
- Archivo con información de largo plazo
- Bases de datos transaccionales
- Aplicaciones específicas de la industria
- Aplicaciones ERP
Cada realidad es diferente. Cuanto más compleja es la infraestructura, más difícil resulta aplicar recetas. Nosotros recomendamos apoyarse en alguien que los ayude a identificar las aplicaciones y cargas de trabajo que podrán ser llevadas a la nube, aportando el mayor beneficio para la organización. Éste es el primer paso para adoptar y optimizar los beneficios de un ambiente cloud.
Cómo es su infraestructura actual
Antes de considerar un modelo cloud, es fundamental tener en cuenta cuáles son las características actuales y potenciales de la infraestructura TI de la empresa. Idealmente, deberíamos contar con una infraestructura dinámica, con capacidades de virtualización, estandarización de servicios y provisión automatizada de recursos de TI. Para ser más preciso, una infraestructura preparada para un modelo cloud tiene las siguientes características y capacidades:
- Es abierta, basada en estándares y orientada a servicios,
- Tiene una virtualización avanzada y gestión automatizada,
- Tiene componentes y procesos comunes,
- Es una infraestructura con seguridad avanzada
Lograr altos grados de estandarización permitirá generar un catálogo simplificado, y esto depende no solo de la infraestructura sino de los procesos y el control que se tenga sobre los distintos activos informáticos. De no contar con estas características, la migración a la nube también será posible, pero requerirá un trabajo previo y un mayor costo.
Cuáles son sus requisitos de seguridad
La seguridad es, sin duda, el principal tema consultado por las empresas antes de trasladar sus datos y aplicaciones a la nube. En este sentido, es importante explicar que cloud computing no introduce ningún nuevo problema de seguridad que no haya sido analizado para la seguridad informática en general. Sin embargo, es necesario diferenciar cloud privada de cloud pública. En el primer caso, estamos hablando de un ambiente que es similar a las infraestructuras que actualmente posee la organización, sin seguir el modelo de nube. Respecto a la cloud pública, si bien aplican las mismas preocupaciones que en cualquier otro caso, el nivel de exposición y compartimentación de recursos es mucho mayor, derivando posiblemente en nuevos desafíos.
Adicionalmente, algunos inhibidores de cloud públicas es la existencia de temas regulatorios y normativos en algunas industrias que no permiten migrar determinados datos o aplicaciones a un modelo cloud. Aunque ésta es una problemática jurídica que irá evolucionando, el hecho de que la nube no muestre con claridad dónde se almacena determinada información, no ofrece la confianza necesaria e impide a algunas empresas acercarse a la nube en su totalidad.
Por otro lado, al igual que ocurre en otros entornos, es importante que el cliente tenga en cuenta la solvencia, seriedad y transparencia de su proveedor, aspectos claves para afrontar los niveles de seguridad requeridos.
Comparando acuerdos de nivel de servicios (SLA)
Al igual que los temas relacionados con seguridad, la negociación de acuerdos de nivel de servicios es parte de todo proceso de tercerización. Es común que empresas que ya han pasado por estos procesos, conozcan este tipo de ejercicios. Sin embargo, otras empresas pueden estar considerando a cloud computing como su primer caso de tercerización y entonces no estén tan acostumbradas a realizar análisis de SLA. En este caso, no solo es importante considerar diferentes indicadores sino también el cómo serán medidos, siendo éste un punto fundamental. El SLA nos ayuda a conocer cómo será la interacción entre el proveedor y el consumidor del servicio.
Mientras que una cloud pública tiene un SLA común a todos los usuarios, estandarizada; la cloud privada permite una mayor flexibilidad en la adecuación de los acuerdos de nivel de servicio, ajustándose a las necesidades de cada cliente.
Cuál será el nivel de portabilidad
Las barreras de entrada al modelo de cloud pública son en general muy bajas, pero las barreras de salida podrían no ser así, por lo que la portabilidad de los datos juega un rol fundamental. Cuando hablamos de portabilidad nos referimos a la capacidad de cambiar de entorno luego de implementar un modelo cloud: marca la posibilidad de cambiar de proveedor, agregar nuevos proveedores cloud, pasar de una cloud pública a una privada, o comenzar a utilizar una nueva infraestructura que no sea cloud. Cuando un proveedor ofrece alta portabilidad, está asegurando al cliente flexibilidad, libertad y capacidad de decisión.
Cloud pública o privada
Aunque una de las primeras dudas de los clientes es sobre la conveniencia de aplicar cloud pública o privada en su empresa, la respuesta se relaciona con las variables anteriores. Deberá tener en cuenta qué grado de seguridad se requiere, con qué infraestructura cuenta y su capacidad de estandarización, y si requiere un SLA personalizado, entre otros factores.
Mientras que la principal ventaja de una cloud pública es ser flexible y económica, los servicios de cloud privada ofrecen al usuario un mayor control de la arquitectura, mejorando la seguridad y privacidad de la información crítica.