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Reportajes y análisis

eLAC: La construcción de sociedades digitales

[30/11/2010] La semana pasada nuestro país fue la sede de la Tercera Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe. El evento, organizado por la CEPAL, reunió durante varias sesiones a académicos, hombres de gobierno y empresarios en torno a un tema común: el desarrollo de las tecnologías de la información.

Para discutir este tema es que se prepararon varios paneles con la participación de expositores de 30 países y en cada uno de ellos se ofrecieron estudios, experiencias de las organizaciones y recomendaciones en base a estas experiencias.
CIO Perú fue invitado a la Reunión y de ahí recogemos algunas ideas que resaltaron durante sus respectivas presentaciones. Obviamente, no son todos los temas tratados pero son de los más destacables que se desarrollaron en la cita.
Las exposiciones
Uno de los paneles que llamó nuestra atención fue el desarrollado en torno al tema Innovación, TIC y sector productivo. El título sugería de algún modo la integración del sector empresarial de los países participantes en el tema de la tecnología, y por ello recogimos los aportes presentados por un representante del mundo de la investigación, y otro del sector gobierno, en torno al tema.
Giovanni Stumpo, investigador de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL fue el primero en exponer sobre las actuales condiciones del uso de la tecnología por parte de las empresas.
De acuerdo al investigador, se puede afirmar que las estadísticas de acceso a la tecnología han mejorado, tanto en personas como en empresas, pero aún subsisten problemas. Las estadísticas presentan problemas de cobertura, pues ellas no cubren el sector rural o las microempresas; además, las estadísticas se concentran más en los temas de acceso -que ciertamente son importantes- pero no en el uso que efectivamente se hacen de las tecnologías.
Dicho esto, Stumpo señaló que existen brechas de distinto tipo en la incorporación de las TIC en las empresas. Por ejemplo, en las empresas muy pequeñas o del sector rural hay brechas muy básicas relacionadas con el acceso a la tecnología, pero se puede decir que, en general, las brechas van creciendo entre los agentes (gran empresa, mediana, y pequeña) de acuerdo a cuán más complejas son las aplicaciones.
La herramienta de uso más extendido es el acceso a Internet. Esta herramienta básicamente es usada por las empresas para desarrollar sus sitios web, su e-commerce, y su e-procurement. Por otro lado, subsiste una brecha en torno a las aplicaciones más complejas. En general, se puede decir que mientras más compleja es una aplicación, más grande es la brecha de su uso entre empresas grandes y pequeñas. Son pocas las empresas que tienen acceso a aplicaciones complejas.
Stumpo señala que estas falencias pueden deberse a una serie de factores que pueden ser catalogados en factores relacionados a la tecnología, factores relacionados con la empresa, el entorno, la estructura productiva de los países, y la heterogeneidad entre las empresas.
En el primer caso, el de la tecnología, el factor es especialmente importante para las pequeñas empresas. El que la tecnología pueda encontrarse disponible para una de estas firmas depende de la inversión que sea necesaria para adquirirla, el costo de su mantenimiento, e incluso el costo de la capacitación de los usuarios. Estos elementos, de acuerdo al investigador, se pueden convertir en verdaderas barreras para la adopción de la tecnología.
Hay otros factores relacionado con la propia empresa, como las capacidades de los ejecutivos, los técnicos, o los trabajadores. Otro factor puede ser su estructura organizativa; algunos tipos de TIC implican cambios en la estructura organizativa y obviamente empresas con una estructura organizativa muy simple difícilmente la pueden modificar. Esto representa una desventaja para las empresas más pequeñas.
Otro factor es el entorno. El marco legal, la infraestructura, el sistema educativo, y el sistema de innovación del país también son aspectos que tienen influencia sobre las empresas.
Y obviamente otro factor es la heterogeneidad entre las propias empresas. No solo la distribución del ingreso es muy diferente entre ellas, sino también la distribución de la productividad. Las diferencias entre las productividades de las empresas pequeñas, medianas y grandes hace que haya un core de empresas muy dinámico que adopte las tecnologías mientras que otras no pueden hacerlo.
¿Qué hacen los países frente a estos desafíos? De acuerdo a Stumpo, se pueden observar avances en las estrategias que se utilizan al respecto.
Si pensamos en la primera generación de agendas digitales, el tema productivo se encontraba en un segundo plano o no se encontraba incluido. De hecho, el eje de la primera generación era el acceso a las tecnologías principalmente Internet y la masificación de éstas para hogares y familias. Hoy el tema productivo tiene una presencia mayor en las agendas, señala el estudioso.
Sin embargo, las acciones que implementan los países al respecto tienen un nivel de integración bastante bajo con la estrategia de desarrollo productivo. Es decir, los une un eje trasversal para transformar su estructura productiva, pero son normalmente, en la mayoría de los casos, iniciativas un poco aisladas. Hay pocos programas directos, y mas bien el esfuerzo se concentra en los programas indirectos, es decir, en aquellos programas como los portales de compras (Chile Compra, Argentina Compra), o los programas para informatizar los trámites que indirectamente empujan a las empresas a incorporar estas tecnologías.
En base a este escenario, Stumpo realizó algunos planteamientos que tienen que ver con estos factores. Uno de ellos es la mejora de los factores del entorno; aquí uno de los temas importantes es la mejora de la banda ancha. Otro planteamiento es la mejora del entorno legal, ya que muy pocos países han adoptado el concepto de firma digital o de los correos electrónicos certificados.
Además, hay muchos instrumentos indirectos que también se pueden profundizar como los portales o los instrumentos de crédito. En suma, es necesario que las tecnologías sean un eje del desarrollo productivo de los países.
La experiencia
Sebastian Torres, director nacional de Industrias de Uruguay, fue el que proporcionó una visión práctica de los usos que se pueden hacer de las tecnologías, desde la perspectiva del gobierno.
Para Torres es fundamental comprender primero el marco general en el cual se van a desenvolver las iniciativas de desarrollo de la sociedad de la información.
Si no comprendemos el marco general, es decir, la especialización que nuestros países están realizando en su comercio en commodities (materias primas) está conversación queda trunca. Nosotros podemos tener las mejores políticas para el acceso de las empresas a las TIC, pero si no cambiamos nuestras estructuras productivas la profundidad de la adopción será siempre limitada, sostuvo el funcionario.
El caso de Uruguay es emblemático: es un país que básicamente exporta materias primas e importa productos de valor agregado, un patrón que también se puede observar en el bloque comercial del Mercosur. Si se observa como han evolucionado las exportaciones e importaciones de este grupo comercial se puede ver que entre 1990 y el 2008 se han incrementado las exportaciones de productos de bajo valor añadido, de bajo componente tecnológico y al mismo tiempo se han incrementado las importaciones de productos de tecnología media y alta. Ese es el marco general que es muy importante, porque desde él se pueden ordenar las políticas.
Como reiteró Torres, uno no puede pensar en integrar Internet en la sociedad si antes no tuvo un fuerte proceso, tanto de políticas de crecimiento como de políticas sociales, de integración de la sociedad.
En base a estas condiciones es que en Uruguay se lanzó el Proyecto Ceibal, una iniciativa que buscaba ofrecer una computadora por niño en las escuelas primarias y secundarias. Ese fue un plan que se conversó en el gobierno pasado pensando en un país para los niños del Ceibal, es decir, un país en el que un niño que crece con una computadora será dentro de 15 o 20 años una persona totalmente distinta.
En ese marco, e incorporando el tema del sector productivo, Uruguay ha definido 15 cadenas estratégicas (TIC, Automotriz, Metalmecánica, Naval, Aeronáutico, Electrónica, Lácteos, Carnes, Forestal-Madera, Textil-Vestimenta, Minería, Bio-nanotecnologías, Energías renovables, Logística y Transporte, y Farmacéutico), en las cuales actuar.
Sobre esta base, Uruguay ha definido un incremento de 51% del presupuesto nacional en el Ministerio de Industrias, que es el que coordina el ámbito productivo. En ese sentido, el ministerio organizó el presupuesto entorno a las 15 cadenas de valor antes mencionadas.
Pero además tomó una serie de medidas para impulsar aún más la innovación y las TIC en el sector productivo. En primer lugar, creó consejos productivos con la participación del gobierno, los empresarios y los trabajadores. Se estableció que las empresas públicas relacionadas al sector tecnológico y de comunicaciones mantuvieran una reserva del mercado (sus compras) para el sector PYME. Se decretó la creación de parques industriales; se gestionó una devolución de impuestos escalonada y otras herramientas financieras para animar a las empresas del sector tecnológico.
Con todas estas medidas, Uruguay se ha planteado una meta bastante ambiciosa: un país 100% digital para el año 2015.
Acciones
Por su puesto, no todo fue conferencias durante la reunión. De hecho, se llegaron a una serie de acuerdos de acciones bien definidas. Uno de ellos, por ejemplo, fue la constitución de un observatorio de la banda ancha en la región.
Los representantes de los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, se reunieron con los más importantes operadores y proveedores de banda ancha a nivel regional y solicitaron que la CEPAL constituya un observatorio cuyo objetivo será dotar a los tomadores de decisión de los países participantes, de elementos para que desarrollen políticas publicas que permitan reducir los costos de este servicio.
Empresas como Oi Brasil, Telebras, Telefónica, Global Crossing, América Móvil, Internexa, Cisco, Antel e Itochu Corporation evaluaron el impacto del transporte de alta capacidad y el acceso a Internet internacional en las tarifas del servicio, y propusieron lineamientos de políticas públicas para favorecer el desarrollo de infraestructura.
Además de la constitución del observatorio de banda ancha, la CEPAL recibió el mandato de organizar y gestionar grupos de trabajo que analicen los puntos acordados en la reunión, tales como coordinar políticas regulatorias de estaciones de aterrizaje (landing points) de los cables submarinos de telecomunicaciones y generar políticas de incentivos a la instalación de centros y redes de distribución de contenidos.
Y, por su puesto, no podía faltar un documento que resumiera todo el trabajo realizado durante la reunión, y los objetivos de política que se buscan establecer. La llamada Declaración de Lima señala 10 resoluciones que resumen estos puntos:
1. Aprobar el Plan de Acción sobre la Sociedad de la Información y del Conocimiento de América Latina y del Caribe eLAC2015;
2. Adoptar el Mecanismo Regional de Seguimiento del eLAC2015;
3. Trabajar en la búsqueda de mecanismos financieros que apoyen a todos los actores de la región en el logro de sinergias para las actividades planteadas en el eLAC2015;
4. Continuar fortaleciendo la cooperación ya existente con actores extrarregionales y fomentar la formación de nuevas redes de cooperación;
5. Reconocer la labor de las entidades y organismos regionales e invitarlos a ser parte activa en la implementación del eLAC2015, y encargar a la secretaría técnica la coordinación con estos actores a fin de evitar la duplicidad de esfuerzos, maximizar los recursos y ganar experiencia;
6. Reafirmar el compromiso de los países de la región respecto de la implementación de los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información;
7. Reconocer la labor de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe como secretaría técnica del eLAC y su vital importancia para la continuidad del proceso;
8. Agradecer el apoyo brindado por la Comisión Europea al eLAC desde su inicio y exhortarla a que continúe brindando su decidido respaldo al proceso;
9. Agradecer al pueblo y Gobierno del Perú por la destacada labor en la organización de esta tercera Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe;
10. Agradecer al Gobierno del Uruguay por su ofrecimiento para dar continuidad al proceso del eLAC y celebrar la siguiente Reunión Ministerial de la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe en su país en 2013.
La firma de este documento fue el acto final de las reuniones. La próxima cita, como señala la décima resolución, se realizará en Uruguay dentro de tres años.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú