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Columnas de opinión

Las grandes empresas lo están mirando

Por: Mike Elgan, Computerworld (US)

[02/12/2010] En la novela 1984, publicada en 1949,  George Orwell imaginó un futuro brillante pero deprimente. En él, el gobierno -también conocido como "Gran Hermano"- difundía propaganda, al tiempo que observaba a todos los ciudadanos a través de "telepantallas" ubicadas en cada hogar y en lugares públicos. Los videos eran supervisados por la "Policía del Pensamiento", que constantemente estaba en la búsqueda de expresiones faciales y lenguaje corporal que revelara los "crímenes de pensamiento". Querían saber lo que usted estaba pensando.

Aldous Huxley ofreció una visión alternativa en 1932 con Brave New World. En el futuro de Huxley, el gobierno impulsa la virtud del consumo tanto como sea necesaria para una economía fuerte. (Eso suena familiar.) Los ciudadanos deben tomar "soma", una droga alucinógena recreativa como una forma universal de diversión y escapismo, un literal opio de las masas que no solo sustituye a la religión, las vacaciones, las aficiones y las artes, sino que también sirve como una manera de pacificar y socializar a todos.

Juntos, Orwell y Huxley predijeron todo bien, excepto tres cosas.

En primer lugar, se equivocaron en el tiempo. El futuro de Orwell se llevó a cabo demasiado pronto, en la década de 1980; mientras que el de Huxley era demasiado tarde: 2540. Ambas obras pudieron haberse establecido en el 2011.

En segundo lugar, las telepantallas de Orwell fueron un instrumento de propaganda y control del gobierno. En nuestro mundo, la tecnología existe, pero a partir del próximo año, servirá como propósito de entretener, pacificar y fomentar el consumo.

En tercer lugar, el error más grande en ambas novelas, es el poder del gobierno. En el futuro real (es decir, nuestro presente), las empresas configuran la cultura con fines comerciales, no el gobierno ni los políticos.

Si se combinan estas dos visiones, se colocan en el año 2011 y se pone a las grandes empresas a cargo, ¿qué se obtiene? Éstas lo están mirando.

Tendencia real
Dos importantes iniciativas han surgido esta semana que sirven como precursoras de cómo las visiones de Orwell y Huxley se reunirán como una sola.

La primera es Microsoft Kinect, un sistema de cámaras especiales para la Xbox 360. Kinect permite a los jugadores controlar el juego con el movimiento del cuerpo, y también "loguearse" a través del reconocimiento facial.

Dennis Durkin, que es a la vez director de operaciones y director financiero del Grupo Xbox de Microsoft, señaló a los inversionistas que Kinect también puede ser utilizado por los anunciantes para ver cuántas personas están en una habitación cuando un anuncio es transmitido, así como para dar contenidos personalizados basado en gente que reconoce.

Cuando compra un Kinect, está llevando a su hogar una telepantalla de Microsoft, que es capaz de reconocer quien está en la habitación e interpretar el lenguaje corporal -y, eventualmente, incluso expresiones faciales.

La segunda iniciativa es un esfuerzo conjunto de una universidad del Reino Unido y una empresa de seguridad canadiense. Los investigadores de la University of the West England y Aralia Sistems dieron a conocer un proyecto para controlar las expresiones faciales de los amantes del cine, mientras ven las películas y los anuncios que las acompañan.

El sistema capturará los movimientos y detectará las emociones en 2D y 3D utilizando cámaras infrarrojas, así como cámaras normales. La idea es medir la respuesta colectiva a lo que está en pantalla y también recoger datos demográficos. ¿La gente está inquieta e incómoda? ¿Todos se ríen? ¿Están perdiendo el interés? ¿Son personas que se sientan en grupos familiares, parejas o solos? Aralia y UWE también esperan que el sistema sea capaz de detectar películas piratas.

Ambos,  Kinect de Microsoft y el sistema de Aralia-UWE, en última instancia identificarán y controlarán las expresiones faciales y el lenguaje corporal de las personas, mientras consumen contenido en una pantalla, todo con el fin de saber quiénes son y que están pensando.
¿Por qué es una tendencia real?
Estas son solo dos tecnologías recientemente anunciadas que nos dan un vistazo hacia el futuro orwelliano-huxleyano que estará en línea el próximo año. La razón de que esto es una tendencia real se debe a que tener un sistema que pueda tanto captar la reacción del público y recoger datos demográficos -en tiempo real- es el Santo Grial de la industria de la publicidad.

Esta tecnología, aplicada universalmente a los juegos de video, televisión, cine e Internet, va a revolucionar la publicidad contextual. Combinada con otras tecnologías, permitirá que los anunciantes entreguen los anuncios correctos, a personas individuales, en el momento adecuado. Los anunciantes podrán poner a prueba varias decenas, o incluso cientos de campañas, al mismo tiempo, eliminando los anuncios que no encuentran respuesta en las personas y reemplazándolos con los anuncios ganadores.

Una vez que las tecnologías individuales se hayan desarrollado -y la mayoría de ellos ya lo han hecho- es solo cuestión de tiempo antes de la Ley de Moore permita el despliegue generalizado de aplicaciones ingeniosas que faciliten la aceptación de los usuarios.

Y los usuarios finales aceptarán esta tecnología. La razón es doble. En primer lugar, los seres humanos en realidad no se sientan allí a monitorear los videos. Las computadoras procesarán los números y actuarán sobre los datos, enviando anuncios y agregando los datos demográficos.
Ya hemos aceptado este tipo de cosas. Gmail de Google, por ejemplo, lee todo su correo electrónico y le ofrece publicidad relacionada con los temas que discute con su familia y amigos. Si esto no molesta a las personas, entonces, una versión mejorada en video tampoco.

Y en segundo lugar, la gente preferirá anuncios mejor definidos. Si el sistema llega a ser tan bueno que en realidad pueda anticiparse a lo que uno quiere, y mostrar anuncios que disfrutará, probablemente algunas personas realmente pagarán por este servicio.

Mi predicción es que el próximo año, la idea de cámaras monitoreando su cara y el movimiento de su cuerpo para luego obtener anuncios contextuales y recoger datos demográficos, fortalecerán su dominio.

Al igual que la  telepantalla de Orwell y la Policía del Pensamiento, las cámaras de vigilancia tratarán de averiguar lo que está pensando mientras está mirando una pantalla. Y lo harán para entretenerlo mientras lo induce a comprar más cosas.

Orwell y Huxley no lo vieron venir -por separado, por lo menos. Pero en conjunto, más o menos dieron en el clavo.