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Reportajes y análisis

Tiempo de reciclar

[14/12/2010] Hace un par de meses publicamos un artículo llamado "Reciclar los Activos TI" en el que se llamaba la atención sobre aquellos activos tecnológicos que la empresa dejaba de usar. ¿Qué hacer con ellos? ¿Tirarlos como cualquier otro tipo de desperdicio? ¿Darle un tratamiento especial? Éstas eran las preguntas que representaba la base sobre la cual se mostraban las alternativas que habían adoptado algunas empresas para lidiar con el problema de la basura electrónica que estaban generando. Pero unas preguntas siempre llevan a otras: ¿y en el Perú qué se puede hacer o qué se está haciendo?

Luego de leer un artículo tan detallado con respecto a los pasos que se pueden seguir para resolver el problema, era natural pensar que lo mismo se podría hacer en el país y que, de hecho, eso era lo que estaban haciendo las empresas. La verdad es que la solución buscada localmente era mucho más sencilla: el arrendamiento. Con el arrendamiento de los equipos TI las empresas ya no son propietarias de las máquinas y, por tanto, tampoco tienen que hacerse cargo de su destrucción. Simplemente dejan que el que se las arrienda se las lleve y disponga de ellas en forma ambientalmente responsable.

Este tipo de política conlleva beneficios que van más allá de la mera disposición de los activos ya en desuso, y alivia a aquellas firmas que no desean gastar en un proceso complicado de reciclamiento de su basura electrónica. Veamos un par de ejemplos:

El Banco de la Nación

Con más de 600 agencias a nivel nacional -y con un mínimo de tres equipos por agencia- es fácil imaginar que el parque de computadoras personales que usa el Banco de la Nación puede convertirse en un gran problema de reciclamiento si el banco intentara encargarse él sólo del proceso. Por ello no lo hace.

La mayor parte de sus máquinas (las PC que representan aproximadamente el 90% de sus computadoras) se encuentran en un sistema de arrendamiento con IBM que ya lleva 12 años. Cada tres años, mediante este sistema, el banco cambia sus equipos por otros nuevos que su proveedor le proporciona, manteniendo así un parque actualizado y adecuado para las nuevas necesidades que van surgiendo con el tiempo.

De esta forma el banco ya no tiene que hacerse cargo de la disposición de las máquinas que son descartadas, sino que es el proveedor el que se encarga de hacerlo. Y obviamente al ser éste una firma global con altos estándares medioambientales queda entendido que se produce una disposición responsable de los mismos.

El Banco de la Nación tiene entre sus principales políticas el tener un soporte actualizado en cuanto a tecnología. Por ello tenemos convenios como, por ejemplo, en infraestructura de equipos por el cual cada cierto tiempo nos renuevan todo el parque de máquinas. Pagamos un alquiler mensual y siempre tenemos equipos actualizados, sostiene Jorge Figueroa, jefe de Gestión de Tecnologías de Información del Banco de la Nación.

Pero además, el contrato de arrendamiento le fue útil al banco cuando éste tuvo que hacer frente a un sombrío acontecimiento del que todos fuimos testigos: la destrucción de su local central. Durante el incendio de sus instalaciones se perdieron 350 computadoras personales que gracias al sistema de arrendamiento pudieron ser reemplazadas al poco tiempo. Figueroa también recuerda que en aquella ocasión tuvieron que hacer uso de su centro de datos de respaldo (en el local del Cercado funcionaba su centro de datos principal) para que las operaciones no se vieran afectadas.

El sistema de arrendamiento también permite que el banco sea consecuente con sus principios medioambientales. El Banco de la Nación obtuvo por dos años el premio de Buen Gobierno Corporativo a la entidad gubernamental organizado por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), y se encuentra inmerso en una iniciativa de Cero Papeles. Por tanto, cuidar que las partes de las máquinas que ya no usan no dañen el medio ambiente es parte de su manejo como institución responsable.

En este caso, la política de disposición de los activos TI en desuso es parte de una política general de Buen Gobierno Corporativo.

Yobel

Es de imaginar que una compañía dedicada a la logística no puede darse el lujo de desperdiciar espacio almacenando computadoras en desuso. Y es por ello que Yobel también se ha embarcado desde hace unos cinco años en una política de arrendamiento de computadoras personales e, incluso, servidores.

"Mas del 90% de mi parque de equipos personales y de laptops se encuentran en un arrendamiento financiero, mediante el cual cada 36 meses devuelvo las maquinas al propietario que es HP. Y en ese contrato existen normas por los cuales HP es el responsable absoluto de hacer la destrucción de la data y de destruir esos equipos responsablemente, sostiene Luis Alberto Franco, jefe de Tecnología de Información de Yobel.

En el caso de Yobel los acuerdos de arrendamiento también se utilizan en el parque de impresoras por lo que, igualmente, cada 36 meses la firma recoge las impresoras antiguas y las reemplaza por otras nuevas.

Ese contrato incluye el aprovisionamiento de tóners y el recojo de los mismos. Con lo cual a pesar de que no se encuentra escrito, Yobel participa en el proceso de conservación del medio ambiente.

Como se señaló, el sistema es incluso utilizado por Franco para los servidores que conforman su centro de datos. En este caso la firma encargada es IBM, y el acuerdo incluye que las máquinas (unas 15 aproximadamente) se encuentren físicamente en el data center de IBM. Igualmente, cuando estas máquinas concluyen su periodo de arrendamiento son reemplazadas por máquinas nuevas. La información pasa a estas máquinas nuevas o es almacenada en cintas, si así se requiere.

Y los motivos para adoptar el sistema son similares. Desde la perspectiva de Franco, la empresa reduce el espacio utilizado. Al ser una empresa logística el metro cuadrado es valiosísimo, y desperdiciar el metro cuadrado en equipos que no van a funcionar tiene un alto costo, por ser el core business de la empresa.

Además, el proceso de destrucción ha sido transferido a sus proveedores, tanto de equipos de cómputo como impresión (incluyendo suministros). Para ellos pensar en botar los tóners hubiera sido muy difícil, con este sistema simplemente se ha trasladado ese problema y se paga por ello, el costo del arrendamiento contempla esas variables.

No todo es color de rosa

A pesar de las ventajas del sistema hay aún algunos puntos que se deben cubrir. El más importante, sin duda, es que el sistema no cubre a todos los equipos. Por ejemplo, en el caso del Banco de la Nación el sistema no cubre a las impresoras ni a los equipos como los servidores del centro de datos. Y en el caso de Yobel, aún persiste una cantidad mínima de equipos (10%) que no es parte del arrendamiento y que también tiene que reemplazarse.

Estos equipos que no son parte del arrendamiento tienen diferentes destinos en ambos casos. El Banco de la Nación los traslada a otras entidades que hacen uso de ellos, o de algunas de sus partes. Mientras que Yobel los comercializa (a través de una tasación) a empresas que se dedican a recoger estos equipos.

Distintos destinos implican diferentes formas de solucionar el problema, y quizás ya sea hora de que comiencen a ser parte del mercado los servicios especializados para este porcentaje de equipos que no se encuentran cubiertos por los contratos de arrendamiento.

Por ejemplo, en una reciente conversación con Ramón Van Zanten, gerente regional MCA de Servidores Estándares de la Industria de HP, surgió el tema, y el ejecutivo señaló que la firma tiene servicios para realizar la disposición responsable de los equipos que no se encuentran dentro de los contratos de arrendamiento, aunque estos servicios aún no tienen la madurez que ostentan sus programas de recojo de tóners (Planet Partners).

Son estas algunas de las formas en las que nuestros CIO locales están haciendo frente al problema de la disposición de los equipos TI en desuso. El arrendamiento los libera de una gran parte del trabajo, pero no del todo, siempre queda un remanente del cual encargarse. Y quizás esto represente un mercado para algún buen emprendedor.