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Conversando con...

Francisco Moisés, education industry director de Microsoft Latin America

La educación de Microsoft

[17/12/2010] El maestro es la pieza fundamental de la educación. Es él, o ella, la persona a la que hemos encargado la complicada tarea de preparar e instruir a los ciudadanos del futuro; y por ello, es difícil comprender que este grupo de profesionales no tengan los conocimientos necesarios para saber cómo incorporar la tecnología en su trabajo.

La tecnología, ese gran desconocido para un buen número de docentes, es -en cambio- el entorno natural en el que de desenvuelven muchos de sus estudiantes y por tanto, se hace fundamental que la distancia (tecnológica) entre alumnos y profesores se acorte.
Ese es uno de los objetivos por los que Microsoft colabora en el campo de la educación con los gobiernos nacionales y locales en varios países del mundo. A nivel regional, Francisco Moisés, education industry director de Microsoft Latin America, es el encargado de llevar a cabo la tarea de acercar la tecnología a maestros y alumnos, y es con él con quien conversamos en una de sus recientes visitas.
Más que software
La presencia de Microsoft es reconocida a nivel mundial en el campo del software, pero son los propios ejecutivos de la compañía los primeros en reconocer que con el software no basta para cambiar la educación, son necesarios algunos elementos adicionales.
Por ello es que la firma ha invertido una buena cantidad de recursos en programas de capacitación, que buscan enfocarse en una pieza fundamental del sistema educativo: el profesor.
Con el software y la aplicación del software no es suficiente. Hay otros elementos muy importantes donde invertimos. La capacitación docente, por ejemplo, es fundamental, y por ello es que Microsoft invierte en capacitar a los maestros para que ellos utilicen la tecnología de la mejor forma posible en el salón de clases, sostiene Moisés.
La capacitación a los docentes también tiene una razón muy práctica: ya que Microsoft no es una organización experta en educación escolar deja que sean los profesores, ya capacitados en tecnología, los que decidan cuáles son los mejores usos que pueden hacer de ésta.
Bajo esta premisa, en Perú ya se han capacitado alrededor de 40 mil maestros y a nivel de América Latina se ha llegado a unos dos millones de docentes. Sin embargo, la capacitación es solo un primer paso.
Otra área importante de inversión son las comunidades de maestros. Una vez que los profesores son capacitados, ellos son animados a interactuar entre ellos, compartir la información de cómo utilizaron la tecnología en el salón de clases y reconocer que ellos no tienen que reinventar todo el tiempo una nueva forma de usar la tecnología si pueden aprovechar lo que sus pares han creado. Los profesores se reúnen en un espacio virtual denominado Docentes Innovadores que en la actualidad cuenta con más de 130 mil maestros de toda América Latina.
Una tercera área de inversión es la generación de contenidos. Microsoft apoya con herramientas tecnológicas la creación de contenido por parte de los profesores. Además, la corporación también apoya a las editoriales de libros en su actualización y en la conversión que ellas puedan hacer de los libros al formato digital.
Todas estas áreas son importantes para un proyecto exitoso. Muchas veces se piensa que poner tecnología es entregar computadoras y nada más. Pero hay muchos otros componentes además de la computadora para tener un proyecto exitoso y hacerlo sustentable en el tiempo, sostiene el ejecutivo.
En Perú
Los esfuerzos que realiza la corporación a nivel local son liderados por Úrsula Salazar, gerente de Educación de Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay y Panamá de Microsoft. Ella describe cuáles fueron las particularidades del proceso en el país:
Primero realizamos una evaluación junto con el Ministerio de Educación para saber qué competencias y que áreas de desarrollo tenían los docentes. Pasada esta evaluación en la mayoría de regiones hemos tenido que empezar desde la alfabetización digital; es decir, introducir al docente en el mundo de la tecnología. Una vez que finalizan ese proceso pasan a una etapa de uso de software para ser mas productivos, en esta etapa aún no realizan el uso de la tecnología en los ambientes de aprendizaje pero si hacen uso del Excel para llevar sus notas, o del PowerPoint para crear sus presentaciones, sostiene la ejecutiva.
Luego de pasar por las dos primeras fases, los docentes en el Perú pasaron a un tercer nivel en el que hacen uso de las comunicaciones, Internet, y la búsqueda de información, para luego avanzar hasta un cuarto nivel donde ya son preparados para que sean capaces de desarrollar proyectos educativos usando todo lo que aprendieron en las tres fases iniciales.
Es en esta cuarta fase -donde se realiza el desarrollo de proyectos educativos- que termina la primera sesión de capacitación.
Luego los profesores son llevados a trabajar en comunidades virtuales para que ellos continúen con su aprendizaje ya de forma autónoma. La parte presencial de este proceso se inicia con la alfabetización digital y concluye con el desarrollo de proyectos, y toma aproximadamente dos semanas de clases inmersión total que se realizan en los gobiernos regionales.
Hay un siguiente nivel que es el Foro de Docentes que es un concurso de maestros que se realiza todos los años, y en donde se llevan los mejores proyectos a concursar con otros docentes de otros programas de América Latina. Los mejores proyectos del año son premiados con un viaje. Ahí es donde comprobamos el uso de los programas, y cómo se encuentran nuestros docentes con respecto a otros. Este mecanismo los incentiva a usar siempre la tecnología y ver de qué manera puedan aprovecharla en sus propios ambientes de aprendizaje, agrega la ejecutiva.
Mediciones
¿Mejoran los alumnos con todos estos programas? Después de todo, el uso de la tecnología conlleva una promesa: que el alumno aprenda.
De acuerdo a Moisés, el tema de la medición de cómo la tecnología aporta a la educación es una discusión académica a nivel mundial, ya que cuando los chicos usan tecnología se generan nuevas experiencias. Entonces, medir matemática y lectura es importante pero no es suficiente porque hay otras habilidades que se generan.
La colaboración es una de estas habilidades; los grupos de jóvenes que interactúan a través de la tecnología desarrollan habilidades colaborativas muy importantes; también desarrollan el liderazgo y la posibilidad de que cada uno de ellos pueda asumir un rol de líder en su grupo sobre algún tema, y que ese liderazgo pueda ser intercambiado entre los estudiantes. Además, también hay que contar con las habilidades de comunicación: son los propios chicos los que construyen la confianza necesaria para comunicarse y presentar una idea, o debatir un concepto.
Y es muy interesante esto porque cuando un joven postule a un trabajo en el futuro no le van a preguntar que índice de matemática o lectura tuvo, le van a preguntar cuál es su habilidad de liderazgo, de trabajo en equipo, es decir, cuáles son sus habilidades del siglo 21 que las empresas están buscando en los egresados del sistema educativo, señala Moisés.
Metas
Microsoft tiene una alianza con la asociación Empresarios por la Educación, y su meta era concluir el 2012 capacitando a 70 mil docentes a nivel nacional e impactando en por lo menos 20 gobiernos regionales. A la fecha llegan a 40 mil docentes y ya han alcanzado a ocho gobiernos regionales.
Además tienen como objetivo expandir la red a otras empresas que quieran aportar al programa; compañías como Antamina, Cerro Verde, y Telefónica, están aportando con programas sociales que complementan el proyecto educativo.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú