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Reportajes y análisis

La década prodigiosa

 

[28/12/2010] En unos días concluirán los primeros diez años del nuevo milenio. Una década en la que, sin temor a equivocarnos, se han originado tecnologías, productos y organizaciones que han cambiado definitivamente la faz de la industria TI. Si los años 80 fueron la época dorada de Microsoft y las computadoras de escritorio, y los años 90 el decenio de Yahoo! e Internet, ahora estamos a punto de concluir la década de Google y Facebook y los dispositivos móviles.
Haciendo un esfuerzo de memoria, queremos recordarles aquellos hitos que han definido la industria durante los últimos diez años. Por su puesto, algunas tecnologías y organizaciones no nacieron en esta década pero sí alcanzaron su punto de adopción generalizada durante estos años. Lo que a continuación le ofrecemos es tan solo un breve resumen de lo que nos ha ofrecido la industria a la cual nos debemos.
Los inicios
Quizás sea bueno recordar que la década vio su nacimiento con un problema: el Y2K. ¿Recuerda? Se había dicho que un error en la forma en que las computadoras determinaban la fecha podría hacer que éstas volvieran al 1 de enero de 1900 cuando los festejos por el año 2000 se iniciaran.
El problema del milenio obligó a muchas compañías a solicitar asesoría para resolver la posible fatalidad. Se decía que era mejor obtener un registro impreso de los montos que uno guardaba en un banco (por si acaso), o que sería preferible no subirse a un avión aquel día. Los pronósticos más pesimistas nos hablaban de un mini fin del mundo tecnológico, y por ello una buena parte de los ciudadanos del planeta esperó con algo más de atención el nuevo año.
Pero no ocurrió nada (significativo). Quizás haya sido el mayor susto tecnológico de la historia, pero nada más.
Cambiando hacia un tono positivo en el relato, podemos decir que la década se inició con una tecnología que muy probablemente disfruta en su casa y en su oficina: el Wi-Fi. Efectivamente, en el año 2000, la Wireless Ethernet Compatibility Alliance (WECA) -organización creada por Nokia y Symbol Technologies- genera una norma, la famosa IEEE 802.11b, para fomentar la tecnología inalámbrica y la compatibilidad de los equipos.
La WECA, que en el 2003 pasó a llamarse Wi-Fi Alliance, decidió otorgarle a la tecnología un nombre más comercial -IEEE 802.11 no es muy fácil de recordar- y por ello escogió el nombre Wi-Fi (wireless fidelity) que es el nombre con el que hasta ahora la gente conoce a la tecnología inalámbrica.
Nada mal para el primer año de la década, la creación de un estándar para la tecnología de transmisión inalámbrica es un hito significativo ya que sin duda las laptops no serían lo útiles que son ahora si no fuera por la señal Wi-Fi que encontramos en las casas, oficinas y hotspots -término que también surgió en la década- diseminados por las ciudades.
Sin embargo, antes de continuar con los siguientes años es necesario retroceder un poco para encontrar los inicios de un verdadero gigante de la década y de otra compañía emergente.
Dos años antes del cambio de milenio se fundó Google, la omnipresente compañía tecnológica de nuestros tiempos. Esta firma revolucionó en sus inicios los servicios de búsquedas en Internet con un nuevo algoritmo que destronó a la entonces poderosa Yahoo! (fundada en 1994), para luego embarcarse en nuevo proyectos que hicieron que la siguiente afectada por su crecimiento fuera la poderosa Microsoft.
Recordemos que Microsoft surgió sobre la base de un sistema operativo que se instaló en millones de computadoras personales alrededor del mundo; lo que Google comenzó a ofrecer fue un servicio de búsquedas en un campo al que Microsoft ingresó tardíamente, para luego pasar a arremeter a Microsoft en su propio terreno: el software. Con el lanzamiento de Chrome, el navegador de Google, se dio un primer golpe, pero es con Android (sistema operativo para móviles) que Google ha pegado fuerte en un terreno al que Microsoft, nuevamente, parece haber llegado lentamente: los dispositivos móviles.
Google recientemente ha arremetido con mayor fuerza sobre otro de los terrenos de Microsoft: las suites de productividad. Con su Google Apps en la nube -otro término que ha surgido en la década- la batalla también se desarrolla en el campo empresarial.
¿Qué más ha hecho Google? La lista es larga pero podemos mencionar algunos productos: Google Search, Google Reader, Gmail, Google Maps, Google News, Google SketchUp, Google Earth, Google Wave (ya prácticamente fenecido), AdSense, AdWords, y otros que conforman una constelación de productos prácticamente de uso diario, como la adquirida YouTube.
Google ha crecido, y como a todo gigante ya se le comienza a cuestionar su comportamiento. Los problemas con la privacidad de la información de los internautas parece una constante -recordar el incidente con Street View- y probablemente no sea el único problema que tenga que enfrentar en el futuro. Si Google ha sido una piedra en el zapato para Microsoft, Facebook lo es para Google, pero eso se verá más adelante.
Cambio de sistema
Avanzando un año (2001) nos encontramos con varios hitos significativos. Quizás el primero que debamos nombrar es el lanzamiento de Windows XP, el sistema operativo de Microsoft que venía a reemplazar Windows ME, que se había lanzado el año anterior. ¿Por qué es importante un SO de casi 10 años de antigüedad? Porque sigue siendo uno de los más utilizados en el mundo.
La estabilidad del sistema hizo que este software haya tenido una de las más prolongadas vidas de entre todos los SO que lanzó el gigante de Redmond. Tan solo basta recordar que sus antecesores ya no disfrutan de soporte alguno, pero que el XP tendrá soporte hasta el 2014 en su versión SP3.
Otro de los signos de su importancia para el mercado fue el hecho de que su sucesor inmediato, el Windows Vista, no llegó a disfrutar de la adopción que detenta el XP, y que incluso se llegó a ofrecer toda una serie de facilidades para que los que lo desearan cambiaran de Vista a XP; o que a través de herramientas de software, se pudiera trabajar en modo XP. El reinado de este casi entrañable SO -como no recordar su característico botón verde de inicio y su barra azul- llega a su fin gracias a la estabilidad del Windows 7.
Ese mismo año se identifica como el momento en el que se lanzó el primer procesador multicore. Hay bastante debate con respecto a cuál es en realidad el primer dual core que se lanzó pero, sea como fuere, es en esta década que se abandonó la idea de un solo núcleo para los procesadores.
2001 es también el año en el que hace su aparición otra importante pieza de hardware: los servidores blade. Quizás para el público general el nombre sea desconocido, pero para los encargados de los centros de datos, el blade es la diferencia entre tener toda una sala llena de máquinas o tenerlas todo en un solo rack.
Pero si queremos tomar en cuenta un producto que sea reconocible por todo el público no tenemos más que recordar el iPod. Lanzado por Apple en el 2001 rápidamente el reproductor de música se convirtió en el estándar de los futuros reproductores y representó un ícono solo comparable al venerable Walkman de Sony.
Siguiendo con lo gadgets, al año siguiente hizo su aparición en el mercado uno de los celulares más adoptados en el segmento empresarial: el Blackberry. Su presencia entre los hombres de negocios ha sido tan fuerte que es prácticamente el aparato que esperamos encontrar en la mano de un corporativo al momento de hacer una llamada. Su enorme fortaleza en las comunicaciones vía correo electrónico lo ha convertido en el favorito del segmento corporativo, e incluso su fama ha trascendido a este grupo para convertirse en sinónimo de smartphone entre el público general.
Muy probablemente la mayoría de los que leen estas líneas tienen un Blackberry pegado a su cintura.
La época de los cambios
Firefox es la opción que nos ofrece Mozilla para navegar por la red usando un software de código abierto, gratuito, y bastante personalizable. Su aparición en el 2004 ocasionó que Internet Explorer de Microsoft perdiera un poco de participación de mercado y tuviera competencia, aunque sigue siendo el navegador más usado.
La enorme capacidad de personalización que tiene el Firefox, a través de sus complementos lo hace un producto bastante atractivo y ciertamente ha tenido la virtud de dar nueva vida a la llamada Guerra de los Navegadores que Microsoft parecía haber ganado cuando venció al venerable Netscape (¿recuerdan Netscape?) gracias a la omnipresencia del Explorer.
Ese mismo año nació un ícono de la cultura moderna: Facebook. La empresa que creó el que ahora es el multimillonario más joven de la historia, se basó en un principio muy simple: relacionar a las personas. A través de una plataforma que las personas usan para escribir comentarios, mostrar sus fotos y videos e incluso para enviar mensajes (con lo que se afirma podría desaparecer el correo electrónico) se ha creado un nuevo segmento de mercado que ahora conocemos como redes sociales.
Con más de 500 millones de usuarios (cifra a la que llegó en julio de este año) Facebook es más grande que la mayoría de los países del mundo y se ha convertido en una efectiva plataforma de publicidad altamente segmentada y dirigida que amenaza con demoler el modelo de publicidad que le dio mucho dinero a Google. La publicidad recomendada por los amigos puede terminar siendo más efectiva que la sustentada en un motor de búsquedas.
Y al igual que Google, el tamaño de Facebook ya ha atraído las miradas y los comentarios de los críticos que, nuevamente, se dirigen hacia los peligros que implica la publicación de la información de las personas. Las políticas de seguridad de la información y de la privacidad de la misma han sido dos puntos constantes de enfrentamiento entre Facebook y sus detractores.
Sin embargo, no cabe duda que Facebook y otras redes sociales han generado la aparición de toda una nueva generación de jóvenes ansiosos por mostrarse en público y relacionarse unos con otros a vista de los demás. Facebook es probablemente el siguiente gigante de la Red y el futuro rival -si no lo es ya- de Google.
Continuando con las redes sociales, dos años después de la aparición de Facebook nace otro gigante de la Red: Twitter. Este servicio de microblogging ha tenido la capacidad de obligarnos a sumarizar nuestros pensamientos, opiniones y mensajes a un conjunto de 140 caracteres que compartiremos con nuestros seguidores, aquellas personas que consideran que lo que publicamos es interesante.
Si Facebook es una herramienta para comunicarse con los amigos y familiares, Twitter es un megáfono que utilizamos en una plaza pública para ventilar nuestros pensamientos. Con Twitter aparecen conceptos como los de influencia en la Red, ¿son más influyentes aquellos que tienen más seguidores? Además de conformar, junto con Facebook, un nuevo terreno para nuevos profesionales como los community managers, las personas encargadas de la presencia de las marcas en las redes sociales. El marketing social aparece con estos dos servicios y se ha convertido en una nueva profesión, una actividad que no existía hace tan solo cinco años.
Ese mismo año (2006) a nivel empresarial nace el Amazon EC2. La plataforma de cloud computing que ha hecho que puedan existir compañías que no tienen ninguna infraestructura de servidores propia y que funcionen a partir de los servicios que le pueda brindar un tercero.
Se podría decir que este es el inicio –comercial- de lo que ahora ya muchos conocemos como cloud computing y que se originó a partir de servicios básicos como los de la sola infraestructura. Ahora la cloud computing ha adquirido cada vez más complejidades y más variantes que la hacen un concepto en ocasiones confuso -y por ello organizamos un evento para hablar sobre el tema en abril de este año- pero que está cambiando la forma en que entendemos el crecimiento de los centros de datos de las empresas.
¿Desea crecer? No hay manera más rápida de hacerlo que usando los servicios de un proveedor de nube, y tampoco no hay un modelo que ofrezca el mismo nivel de flexibilidad para ir hacia arriba o hacia abajo. Es la computación on demand, el sueño dorado que se promete a los encargados de los centros de datos que ya no tendrán que gastar mucho en desarrollos propios si los puede hacer un tercero.
De cloud computing hemos escrito mucho en CIO y también de otra tecnología que le es necesaria: la virtualización. Ciertamente, los orígenes de la virtualización se pueden remontar a muchos años en el pasado, pero es en esta década que el concepto se utilizó para consolidar servidores y reducir el centro de datos.
La virtualización es un concepto ahora plenamente comprendido por todas las empresas y aplicado por muchas en el caso de sus servidores. La virtualización del escritorio es el siguiente paso, y su uso en dispositivos móviles es un paso adicional que ya se está dando en las empresas. Sin virtualización ya no se puede entender el mundo de los centros de datos ni el correcto funcionamiento de las empresas; es más, no sería posible la cloud computing sin la virtualización.
Simplemente, estos son dos conceptos que han cambiado radicalmente el trabajo de los encargados del centro de datos. Es otro mundo.
Finalmente
Ya para los últimos años de la década no queda sino mencionar un par de gadgets que también han dejado su huella. Ambos vieron la luz en el 2007 y son sin duda un par de íconos de la modernidad: el iPhone y las netbooks.
¿Qué se puede decir del iPhone? Simplemente que es otra de las maravillas que ha lanzado Apple al mercado y que revolucionó el concepto de los smartphones. Ya se habla de los usos empresariales del iPhone, y de su hermana más grande, la iPad, la tablet de Apple, pero aún queda por ver si realmente toma un lugar preponderante en la generación de contenido. Ambos son básicamente para consumir contenido.
Y las netbooks fueron exitosamente lanzadas por la firma Asus en el 2007 y se han posicionado en un nuevo segmento que hace poco no existía.
Este ha sido un breve resumen de las tecnologías, productos y organizaciones que han dejado su huella en la presente década. Estamos seguros que seguiremos escuchando de ellas en los próximos 10 años, o quizás no. ¿Qué opina usted?
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú