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Columnas de opinión

La Internet en los dispositivos y el futuro "CIO de la nube"

Por: Bernard Golden, CEO de la consultora HyperStratus

[11/01/2011] Esta semana, Forbes publicó un interesante artículo escrito por Ed Sperling titulado "CIO: Tengan cuidado con lo que desean". En él, Sperling postula que la virtualización causará un cambio en el liderazgo de TI, migrando desde la tecnología hacia los datos.

El autor escribe: "La virtualización, que está siendo implementada en todas partes, dará paso a la computación en la nube (o cloud computing) y ésta va a desordenar la tecnología hasta el punto de que el foco del trabajo migrará de la tecnología hacia los datos".
Él continua diciendo: "Las TI siguen siendo un facilitador de la empresa, pero cada vez más el CIO será responsable de la generación de ideas al comprender el valor de los datos y cómo se pueden utilizar para aumentar los ingresos".
Creo que Sperling tiene razón en cuando a esta tendencia, pero subestima su efecto -aunque la subestimación es totalmente comprensible. El hecho es que dos tendencias están convergiendo para crear un diluvio de datos que va mucho más allá de lo que la mayoría de los observadores pueden comprender, y estas tendencias le darán forma a un CIO del futuro muy diferente.
La primera tendencia es, como señala Sperling, cloud computing en sí mismo. Una dimensión del cloud computing es la abstracción del servicio informático de hardware subyacente –el aligeramiento de la tecnología. Solo la reducción de la fricción por obtener recursos informáticos aumentará el uso de la tecnología enormemente. La mayor parte de la discusión actual sobre la computación en la nube no entiende la gigantesca avalancha en la demanda de computación que se desatará cuando el factor de conveniencia de este modo de computación empiece a ser comprendido.
El retraso de hoy no es más que una fracción del verdadero deseo insatisfecho de la computación. Habida cuenta de la molestia y el costo de conseguir una aplicación práctica, solo las oportunidades más atractivas entran en la discusión y la competencia por los recursos de TI. En un futuro próximo, mucha –mucha- más demanda por las aplicaciones saldrá a la superficie, debido al reconocimiento de la reducción de las barreras a los recursos de TI gracias a la computación en la nube. Se podría decir que nuestra comprensión de la probable magnitud de la informática, basada en las prácticas de hoy, es solo la punta del iceberg. En los próximos años, veremos el resto del iceberg.
Ni que decir de los datos que cada una de las aplicaciones generará y consumirá.
El segundo factor que hará que las organizaciones se vean inundadas de datos es el crecimiento de la "Internet en los dispositivos" (llamada Internet de las cosas en inglés). Esta frase describe el hecho de que la informática, sobre la base de la caída exponencial de sus costos, se está trasladando cada vez más hacia productos no tradicionales. El más obvio es el aumento de los teléfonos inteligentes -una mejor manera de describirlos sería como computadoras de voz. Pero los teléfonos inteligentes -tan poderosos y generalizados- son solo la última orilla para la informática. Y, como dice el refrán, no ha visto nada aún.
El hecho es que la historia de la informática ha ido inexorablemente en una dirección -colocar poder en los objetos más pequeños. Cada generación de informática ha representado el mejor balance, en ese momento, entre factores de forma más pequeños y viabilidad económica. El aumento de las minicomputadoras se dio porque el costo de procesamiento se redujo hasta el punto en que podían ser entregadas económicamente en gabinetes independientes que no requerían base en el suelo. Las computadoras personales aprovecharon de la reducción del costo de los procesadores y los periféricos para crear un paquete que puede ser transportado fácilmente en dos manos. Más tarde, el factor de forma portátil amplió el marco de cómputo de la PC a un dispositivo altamente portátil. Las tablets, son, por supuesto, el último desarrollo de esta tendencia. Hoy en día, tenemos el smartphone. Un común denominador entre todos estos dispositivo de computación es que están diseñados para la interacción humana.
En el futuro, sin embargo, la informática se mueve hacia dispositivos que no interactúan con humanos -y, cada vez más, los dispositivos interactúan unos con otros. Una de las categorías de estos dispositivos serán los sensores -dispositivos que controlan e informan sobre un proceso o estado. Otra categoría serán los actuadores -dispositivos que operan en algo, basado en los insumos (piense en cortinas que se levantan y bajan automáticamente en respuesta al movimiento del sol a través del cielo). A diferencia del uso general de los dispositivos de computación centrada en los humanos descritos anteriormente, estos serán dispositivos especializados, diseñados para implementar un solo propósito.
Como el costo de la informática, impulsada por la Ley de Moore, sigue cayendo en picada, este modo de informática va a explotar.
¿De qué tamaño será la explosión? Bueno, el CEO de Ericsson cree que habrá más de 50 millones de dispositivos conectados para el año 2020. Pero eso palidece en comparación con la estimación de la CTO de Cisco, Padmasree Warrior, quien cree que habrá un trillón de dispositivos conectados a Internet en el 2013. Warrior puede ser demasiado optimista en cuanto a los plazos, pero si uno fuera a hacer una apuesta en la precisión, es probable que el número de Warrior esté más cerca de la verdad cuando lleguemos al 2020.
El hecho es que todo el mundo -incluyendo (tal vez especialmente) a los que estamos en la industria de la tecnología- subestima el crecimiento de los dispositivos informáticos cada vez más baratos. Para citar una luminaria de la industria, que más tarde cayó en su propia trampa, Ken Olsen, "No hay ninguna razón para que un individuo tenga una computadora en su casa". Olsen ahora es objeto de burla por tal actitud, pero el hecho es que, para la realidad del mercado como lo vio en ese momento, era totalmente adecuado. Pero se perdió por completo cómo es que el mercado explotó una vez que la reducción del costo de la computación personal habilitó nuevos usos para las computadoras -quiero decir, después de todo, ¿quién podría haber imaginado la colaboración con personas distribuidas en todo el mundo o competir por equipos en juegos en línea?
Así que no estoy tratando de criticar a Sperling sino de reconocer que todos nosotros no entendemos las implicaciones que traerá el cloud computing a las TIC. Acierta sobre la cascada inminente de datos con las que se enfrentan las organizaciones de TI. Sin embargo, estoy en desacuerdo con él en su receta de cómo los CIO deben responder a la cascada de datos.
No creo que el papel de un director de sistemas sea el diseño de iniciativas empresariales que aprovechen esos datos. Es poco probable que un CIO pueda tener en cualquier lugar la interacción diaria con el mercado que tiene la gente en ventas, marketing y desarrollo de productos. Ellos son los que pueden crear nuevas iniciativas de negocio que aprovechen los datos -una vez que comprendan las posibilidades que ofrecen éstos.
En lugar de diseñar iniciativas de negocio, lo que el CIO debe lograr es hacer que los datos estén disponibles y ayudar a los otros organismos a entender qué se puede hacer con eso. Si bien para los CIO es difícil tener la sensibilidad del mercado que esas organizaciones tienen, es casi imposible que sus miembros puedan apreciar, sin asistencia, lo que se puede hacer con los recursos de datos que estén disponibles.
¿Cuáles son algunas maneras en que los CIO pueden ayudar a sus colegas en la comprensión y el aprovechamiento de esos datos?
Hacer los datos disponibles. El movimiento The Open Government Data ilustra el poder de hacer que los datos estén disponibles a través de interfases abiertas y diferentes tipos de fuentes. Uno no puede saber las formas en que se pueden aprovechar los datos, así que en lugar de tratar de entenderlo, haga que los datos estén disponibles y deje que otros lo entiendan. Sí, sí, hay cuestiones de seguridad y privacidad por resolver, pero si el Departamento de Defensa puede sortearlo, no es una tarea imposible.
Construya arquitecturas escalables. La fácil disponibilidad de datos que permiten las aplicaciones de usuario final, significa que es mucho más difícil de predecir la carga. Asegúrese de que las aplicaciones que soportan la disponibilidad de datos puedan manejar al menos 10 veces las previsiones (que, ya que es basado en la nube, debería ser mucho más fácil, ¿verdad?).
Observe los nuevos paradigmas de almacenamiento. Tan maravillosos como son los proveedores de almacenamiento, en algún momento, la economía de la matriz tradicional de almacenamiento ha llegado a ser insostenible. S3 de Amazon se está convirtiendo en un modo estándar de almacenamiento a gran escala y, con el anuncio de la compañía que ahora soporta objetos de 5TB, lo será aún más en el futuro. Netflix utiliza S3 para su streaming de vídeo, así que debe ser lo suficientemente robusto como para usted. En el futuro, otras ofertas de almacenamiento de otros proveedores de la nube también estarán disponibles.
Busque historias de éxito. Mientras que las tres recomendaciones anteriores se centran en las responsabilidades tradicionales de TI, esta trata más sobre la relación entre el CIO y las unidades de negocio. En lugar de abogar por que las unidades de negocio aprovechan todos estos datos maravillosos, presente estudios de casos. Nada es más poderoso que un ejemplo del mundo real para estimular la imaginación de la gente, así que impulse el asunto con algunos casos de estudio. Mejor aún, encuentre algunos ejemplos de fuera de su empresa y haga que la gente esté involucrada en un conjunto de trabajo TI/negocio. Una visión conjunta de lo que otras personas están logrando es a menudo el aliciente más poderoso para impulsar la colaboración.
La facilidad del cloud computing y la explosión de la computación en dispositivos significan que la naturaleza de las TI va a cambiar dramáticamente. Uno puede tratar y encajar el nuevo formato informático en el cuadro tradicional de TI de la empresa, o se puede reconocer la necesidad de nuevas herramientas y prácticas. El ejemplo de Ken Olsen indica que es bueno tener los ojos en el horizonte que el suelo en los pies.
CIO (US)