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Columnas de opinión

Los CIO desaparecen de las Fortune 500

Por: Bart Perkins, managing partner de Leverage Partners Inc.

[13/01/2011] ¡Salven al CIO, salven a la empresa! Podría no ser el eslogan más pegajoso, pero hay algo más que un poco de verdad en él.

Muchas compañías de la lista Fortune 500 están eliminando las posiciones corporativas de CIO. Ellas planean trasladar TI dentro de sus unidades de negocios, basadas en la teoría de que un personal de TI que no se encuentra distraído por las iniciativas corporativas puede proporcionar un mejor soporte para las prioridades de las unidades de negocio. Un personal corporativo mínimo de TI soportará solo a las funciones corporativas, como recursos humanos, finanzas, y legal. Un IT leadership group (ITLG) compuesto por el CIO de la unidad de negocio establecerá la dirección de TI, creará estándares y asignará recursos para los proyectos de todos los departamentos.
Esta reestructuración podría ser viable para una compañía holding con unidades de negocio semi autónomas, o en un ambiente utópico con prioridades alineadas y sin agendas políticas. Y podría ser una forma para despedir a un CIO, pero hay enfoques mucho menos disruptivos.
Limitada perspectiva corporativa. Los ITLG presididos por un CIO corporativo equilibran la perspectiva corporativa con las necesidades de la unidad de negocio. Sin un fuerte liderazgo corporativo, los ITLG generalmente carecen de un enfoque de largo plazo y toman decisiones que benefician a las unidades de negocio individuales a expensas de la empresa (y los accionistas). Rotar la presidencia rara vez soluciona este problema. Generalmente, las unidades de negocio con más dinero adquieren capacidades TI adicionales, y aquellas con menos dinero quedan retrasadas.
Impasse con la estandarización. Las mejores arquitecturas TI equilibran los requerimientos específicos de las unidades de negocio con aquello que la empresa desea tener en común. Tanto una arquitectura efectiva como la infraestructura que la soporta requieren de una gran cantidad de planeamiento. En ausencia de un liderazgo corporativo, cualquier unidad de negocio puede desacelerar el proceso hasta detenerlo. Las unidades de negocio que no se encuentran de acuerdo con lo establecido insisten en que son diferentes y que el resto de la organización no entiende su negocio. Probar que una solución común puede funcionar requiere de un análisis que ningún empleado de otra unidad de negocio podrá realizar por falta de recursos o autoridad.
Falta de aplicaciones empresariales nuevas. Los despliegues de software a nivel de toda la compañía generalmente cambian los procesos del negocio y requieren del soporte activo de los ejecutivos de las unidades de negocio. Sin un CIO, las unidades de negocio difícilmente aceptan dejar ir a sus mejores miembros para trabajar en proyectos que no las benefician directamente.
No hay un claro decisor. Los ITLG luchan para tomar decisiones de consenso. Pero generalmente éstas degeneran en facciones, y la necesidad de tomar decisiones difíciles puede conducir a un debate lento y enconado sin un posible consenso. Sin un CIO corporativo, las decisiones críticas se quedan sin ser tomadas. Peor aún, podrían ser tomadas por un CEO con poco conocimiento de TI, quien meramente sucumbe a la presión política.
Responsabilidad limitada. Las arquitecturas y estándares proporcionan valor solo cuando todos las adoptan. Las unidades de negocio generalmente no concuerdan con algunos estándares o partes de la arquitectura. Sin una visión corporativa, las unidades de negocio ignoran los estándares que no les agradan.
Economías de escala decrecientes. Las organizaciones efectivas estandarizan los procesos, plataformas tecnológicas, abastecimientos, etc. La estandarización permite realizar compras consolidadas con las que se obtienen mejores precios de los proveedores. Pero el proceso de consolidación requiere de un alto grado de coordinación. Sin un CIO a nombre de toda la organización, se hace significativamente más difícil maximizar las economías de escala.
Algunos ejecutivos de negocio incluso creen que TI se ha convertido en un commodity que puede ser migrado a la nube y olvidarse de él. Desafortunadamente, la nube no aborda ninguno de los temas precedentes.
El buen gobierno corporativo requiere de revisiones y equilibrios inherentes a la tensión entre las prioridades corporativas y las de las unidades de negocio. Dentro de tres años, cada una de las empresas de la lista Fortune 500 volverá a crear una posición de CIO corporativo. ¡Puedo apostarlo!
Bart Perkins es managing partner de Leverage Partners Inc., firma que ayuda a las organizaciones a invertir en IT.