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Hablemos de economía

[17/01/2011] Comienza un nuevo año, y con él la incertidumbre de lo que nos deparan los siguientes doce meses. Por su puesto, nadie tiene una bola de cristal para ver el futuro y asegurarnos que todo nos va a ir bien; sin embargo, sí contamos con algo más efectivo que una bola de cristal: las proyecciones económicas.

Y son justamente los inicios de año los momentos propicios para que las principales instituciones ligadas al devenir económico del país lancen lo que consideran serán los eventos más probables del año que comienza.
El Scotiabank es una de estas instituciones y justamente su Departamento de Estudios Económicos acaba de lanzar la semana pasada un documento de 11 páginas titulado Perú: proyecciones macroeconómicas 2011-2012 en el que sintetiza sus pronósticos para una serie de sectores y variables que componen la economía local.
Basados en ese documento es que escribimos la presente nota sobre el probable futuro de la economía local. Está demás decirlo pero es bueno recordarlo, las siguientes predicciones son solo eso: un conjunto de proyecciones que se pueden acercar bastante a lo que realmente puede ocurrir, pero que no necesariamente son exactas.
Lo bueno es que estas predicciones son positivas, así que si se cumplen podemos augurar un buen año para el país.
Crecimiento
Primero lo primero: ¿cuánto vamos a crecer? Las estimaciones son positivas. De acuerdo al documento del Scotiabank podemos esperar que nuestro Producto Bruto Interno (PBI), el parámetro que usamos para determinar cuánto crece la economía, mostrará una cifra de 7% en el presente año. El pronóstico aunque menor al 8,7% que se estima para el 2010 -las cifras oficiales del año pasado aún no se publican- representa un crecimiento bastante más sólido que el del año pasado.
Esta mayor solidez se explica en el hecho de que la cifra de crecimiento del 2011 no es el producto de un efecto estadístico (el efecto base) como el que generó el 8,7% del año pasado. 2010, al ser un año de recuperación frente a un 2009 de crisis, mostró una cifra de crecimiento abultada, algo que no sucederá con el 2011 que parte de una base (2010) en el que la crisis ya ha sido superada.
Pero además, de acuerdo al estudio del banco, existen otros factores que explican el buen momento por el que pasa la economía.
El Perú dejó hace mucho tiempo de ser un país primario-exportador, señala el documento. Es decir, ya no es una economía que basa su crecimiento solo en la exportación de productos primarios (los minerales, básicamente) sino que se sustenta en una fuerte demanda interna, una tendencia que se viene dando desde el 2005, de acuerdo al documento.
Y por demanda interna podemos entender cuatro componentes: el consumo privado, el consumo público, la inversión privada, y la inversión pública. De estos cuatro componentes claramente resalta la inversión privada como uno de los nuevos motores de la economía con un crecimiento de 15,2%. En general, la demanda interna crecería 8,3% en el presente año.
El mensaje principal? es que el sector privado tendrá un peso mucho mayor en el crecimiento. De hecho, es probable que el sector privado tenga el mayor peso desde el 2005, sostiene el informe.
Sectores
El banco también hace hincapié en que el 2011 sería el décimo tercer año de crecimiento consecutivo para el país, una tendencia que ocurre por primera vez en la historia moderna del país. Además, también señala que la economía peruana pasa de ser una economía con un PBI de 35 mil millones de dólares (1999) a una economía de 170 mil millones de dólares (2011), y que a este ritmo sería una economía de 300 mil millones de dólares para el Bicentenario de la República en el 2021.
Todos los sectores de la economía van a crecer pero obviamente van a crecer más aquellos que se encuentran más vinculados a la demanda interna, es decir, la construcción, la manufactura no primaria, el comercio y algunos rubros de servicios.
De acuerdo a las cifras presentadas por el informe, el sector Construcción crecería 10%, la Manufactura No Primaria 8,2%, y el Comercio 7,1%. También es de resaltar que éste será un buen año para la Pesca ya que crecerá 10,1%, aunque sobre la base de una reducción de -15,3% del año pasado. Otro sector resaltable es el del Agua y Electricidad que este año crecería 7,2%, mientras que los Servicios lo harían en 7%. La Minería e Hidrocarburos solo presentarían un crecimiento de 4,9%, mientras que la Agricultura sería el sector que menos crecería con un 3%.
En el sector externo las noticias siguen siendo buenas. Nuevamente, como sucede desde el 2002, el presente año ofrecerá un superávit comercial (poco más de seis mil millones de dólares), es decir, el valor de nuestras exportaciones superará al de nuestras importaciones. Y si bien es cierto que las exportaciones mineras representan más del 60% del valor total, también es cierto que desde el 2003 hasta el 2010 el volumen de las exportaciones no tradicionales aumentó en 95%. Es decir, la importancia de los otros productos exportados que no son minerales va creciendo.
Para poner en perspectiva la explosión que ha habido en el comercio exterior en la última década, hay que considerar que en el 2011, el nivel de nuestras exportaciones, poco más de 40 mil millones de dólares, y de nuestras importaciones (33,7 mil millones de dólares) superará y se acercará, respectivamente, al PBI total del país de hace una década, enfatiza la publicación.
También en el campo del sector externo, la publicación señala que se proyecta que las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcancen casi los 50 mil millones de dólares en el 2011. Esto es más del doble que nuestra deuda pública externa (20 mil millones de dólares), otra prueba más de nuestra solvencia fiscal, señala el documento.
Precios
Otro de los parámetros que se pueden observar para determinar la salud económica del país es la inflación. Al respecto, el informe del Scotiabank sostiene que la inflación podría ser uno de los retos que enfrentará el Perú en el 2011-2012. Ciertamente, la cita da que pensar pero se debe de considerar el contexto.
Como señala el documento, el 2010 concluyó con una inflación de 2,1%, cifra que se encuentra dentro del rango meta del Banco Central de Reserva (1% a 3%) y que refleja el hecho de que el crecimiento que está experimentando el país no se está traduciendo en incrementos en los precios internos.
Lamentablemente, este no es el único tipo de inflación que enfrenta el país. Como señala el estudio, el riesgo inflacionario no es interno sino que proviene del exterior debido a que países como Estados Unidos y Japón y regiones como la Eurozona han venido implementando políticas monetarias expansivas (o sea, crear dinero, como el Perú hacía hace un par de décadas) para salir de sus crisis.
Sin embargo, la característica de esta elevación de precios es que se debe a un factor financiero (las políticas monetarias) y no a un factor real (elevación de precios de productos), al menos por lo pronto. Pero esto podría cambiar.
El estudio señala que existen tres posibilidades para que esto suceda. Una es que esta liquidez creada artificialmente se use para incrementar la demanda pública de estos países; otra es que ante tanta emisión de dólares, el dólar se termine debilitando (y la inflación es en última instancia un reflejo de la debilidad de una moneda); y la tercera vía es la del incremento de los precios de los productos, especialmente del petróleo.
También debemos observar el tipo de cambio. Durante el 2010 el dólar sufrió una depreciación de 6,2% que pudo haber sido mayor si el BCR no intervenía el mercado cambiario mediante compras de dólares por un monto de 8,96 mil millones, la segunda mayor compra de la historia luego de los más de 10 mil millones que compró en el 2007.
Como señala el documento, los factores que impulsan la depreciación de la moneda verde aún se mantienen: el precio de los metales, la desdolarización de la economía y la entrada de capitales de inversión al país. La lógica es simple, mientras más dólares haya en la economía menos valdrán éstos frente al sol, y el primer y tercer factor atacan la oferta de dólares (la hacen subir) mientras que el segundo ataca su demanda (la hacen bajar).
Todo esto hace que el estudio pronostique que a finales de año podamos contar con un dólar a 2,68 soles, lo que representaría una apreciación del Sol peruano de 4,5% durante el año. Esto es realmente un punto a tomar en cuenta.
Finalmente
El documento señala que la forma en que catalogábamos a los países está cambiando. Ahora los inversionistas ya no separan a los países en emergentes y desarrollados, sino que lo hacen en países fiscalmente solventes y aquellos que no lo son. El Perú se encuentra dentro de la primera categoría gracias a sus buenas cifras macroeconómicas, y es por ello que representa una plaza atractiva para los inversionistas internacionales.
Es conocido que las calificadoras de riesgo están esperando que pase la temporada de elecciones para seguir mejorando nuestra calificación. En última instancia, la salud fiscal del país en términos de deuda pública y déficit, es la base para que el crecimiento robusto que venimos teniendo sea sostenible en el tiempo, sostiene el estudio.
En general, las proyecciones son positivas siendo el riesgo de la inflación de origen externo el único peligro que podría enfrentar la economía del país durante este año. La salud del Perú ha mejorado notablemente y todo parece indicar que lo seguirá haciendo durante 2011.
Esperemos entonces un buen año para todos. Pero recuerde, éstas tan solo son proyecciones. Nadie tiene una bola de cristal.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú