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Columnas de opinión

Qué hacer cuando se tiene un nuevo jefe

Por: Paul Glen, consultor y autor del libro Líderes Geek

[09/02/2011] Hay pocas experiencias de trabajo tan inquietantes como la llegada de un nuevo jefe. No estoy hablando de pasar a un nuevo departamento o trabajo y tener un nuevo supervisor en el proceso. Eso puede ser divertido, porque está entusiasmado con la nueva asignación o promoción.

Estoy hablando de cuando su jefe es reemplazado. En ese caso, no suele haber sentido de la aventura. La mayoría de las personas encuentran inquietantes los cambios que se realizan por encima de ellos, lo que les lleva a preguntarse a si mismos cosas como: "¿Voy a ser despedido cuando el nuevo jefe traiga a sus personas favoritas de su trabajo anterior?" "¿Mis contribuciones se valorarán tanto como antes?" "¿Por qué no me dieron el trabajo? ¿No me respetan aquí?"
Estas cuestiones están cargadas de emoción, y eso puede hacer que sea difícil empezar con el pie derecho con el nuevo supervisor. Para darse a si mismo la mejor oportunidad de establecer una relación productiva, tendrá que hacer un poco de tarea en casa. Salga un poco de si mismo y trate de entender la situación del nuevo jefe. Reconozca que sus emociones no son la preocupación principal de su nuevo jefe. Él o ella tienen que lidiar con lo concerniente a la transición, junto con sus propias emociones.
Éstos son algunos de los pasos a seguir en la preparación para ese primer gran encuentro.
Empiece por averiguar cuál podría ser el mandato de su nuevo jefe. Usted probablemente puede hacer una conjetura bastante buena, considerando el estado de su grupo y haciendo un balance de las circunstancias que su antiguo jefe dejó. ¿Su salida fue voluntaria o involuntaria? ¿Fue despedido, promovido o sometido a un cambio de vida, o decidió pasarse a otra organización? ¿Fue amado o despreciado por los subordinados, compañeros y supervisores? Los desafíos que enfrenta el nuevo jefe van a ser muy diferente dependiendo de si está reemplazando a un patriarca amado que dejó todo funcionando sin problemas, o un déspota despreciable que dejó atrás una pila de cuerpos. Debe ser capaz de juntar todo esto para hacer una lista de las cinco principales cosas que cree que su nuevo jefe ha recibido como encomienda.
Usted va a utilizar esos supuestos para crear una segunda lista, pero primero le recomiendo un poco de ejercicio para tener sus emociones en la mano. Eso implica escribir otras dos listas. Estas listas no son para nadie más que usted, así que no se olvide de nada. El título de la primera debe ser: "Cosas que el nuevo jefe podría hacer y que exacerbarían todos nuestros problemas actuales". La segunda debe ser: "Las cosas que el nuevo jefe podría hacer y que supongan un perjuicio para lo que está funcionando muy bien ahora. Después de haberse expresado, vaya con estas dos listas y piense acerca de los problemas auténticos que han dado lugar a los elementos que ha citado.
Una vez que ha estudiado estos dos listas lo suficiente, separe la emoción de la razón, anote las cosas que siente que el nuevo jefe tiene que entender acerca de la labor actual de la organización, cómo eso apoya o no su mandato, su papel en el trabajo, la cultura de la organización y los individuos involucrados. Vea a través de la lista y asegúrese de que realmente sabe lo que es importante acerca de cada punto.
En su primera reunión con el nuevo jefe, tiene que restringirse a compartir solo los títulos de las categorías y los temas generales con los que usted ha llegado. No querrá abrumarla con detalles.
El objetivo de la primera reunión con su nueva jefa es establecer una relación de trabajo que le hará ganar el derecho a compartir los detalles más adelante y que su entrada sea respetada.
Computerworld (US)
Paul Glen es un consultor que ayuda a las organizaciones técnicas a mejorar la productividad a través del liderazgo, y es autor del libro premiado Líderes Geeks (Jossey-Bass, 2003).