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Reportajes y análisis

El estado de "Do Not Track" en Internet

¿La ambiciosa norma de privacidad para los internautas será eficaz?

[25/04/2011] Los usuarios preocupados por la privacidad en línea han estado luchando durante años para llegar a una solución en la que dejen de ser seguidos en la web. Dichos usuarios, o bien quieren evitar irritantes anuncios orientados sobre la base del historial de navegación, o se preocupan por las empresas que tienen demasiado acceso a su información personal.

Históricamente, cada nueva solución para escapar del seguimiento en línea -como eliminar las cookies o que permitir los modos de navegación privada- cumple con las nuevas y más eficaces formas de seguimiento, tales como las tan difíciles de eliminar cookies de Flash. La situación puede estar cambiando, sin embargo, con una nueva norma que ha estado haciendo algunos avances significativos en los últimos meses.
El estándar Do Not Track, creado por investigadores de la Universidad de Stanford, es una solución simple que ha encontrado su camino en los nuevos y próximos navegadores -el recientemente lanzado MozillaFirefox 4 y la versión final de Microsoft Internet Explorer 9. La promesa de Do Not Track es la esperanza de que los usuarios puedan optar por salir del seguimiento en línea con solo un clic. El concepto ha sido objeto de debate en el Congreso y por la Comisión Federal de Comercio.
¿Cómo trabaja Do Not Track?
Al marcar una casilla en las preferencias del navegador, Do Not Track agrega un mensaje a su header http: confirmando que usted no desea ser seguido. Estos headers ya han sido enviados con cada solicitud de información que haga cualquier sitio, asegurando así que cualquier sitio que lo esté siguiendo, reciba el mensaje. La esperanza es que Do Not Track permitirá a los usuarios, de forma rápida y fácil, optar por que los dejen de seguir en línea de una sola vez, en lugar de obligarlos a encontrar soluciones para cada tipo de seguimiento individual.
Por desgracia, no es tan simple. La falla actual de Do Not Track es también lo que hace que sea tan fácil de usar. Una vez que se ha marcado para que no se le realice seguimiento, a los sitios web individuales les corresponde cumplir con su solicitud, y eso crea unos cuantos problemas. Casi ningún sitio está cumpliendo con las solicitudes de Do Not Track -pero la nueva legislación federal propuesta en el Congreso a raíz de la llamada de la FTC parece que cambiará todo eso. Sin embargo, abundan las predicciones de que Do Not Track podría tener consecuencias no deseadas.
¿El fin de la web gratis?
La publicidad genera muchos ingresos para muchos sitios en la Internet que ofrecen contenidos gratuitos, y Do Not Track lanza un martillazo sobre cierto tipo de publicidad dirigida. Cuál será la gravedad del problema que generará Do Not Track depende de a quién se le pregunte: los grupos de la industria del comercio son muy críticos respecto a la legislación de Do Not Track, y no encuentran escasez de escenarios apocalípticos sugiriendo que el paso de este tipo de legislación va a destruir los ingresos por publicidad en los que se basa la mayoría de contenidos gratuitos online y le pondrá fin a la Internet como la conocemos.
La idea es que -sin el apoyo financiero prestado por los anuncios dirigidos- los sitios con publicidad ya no serán capaces de sostenerse a sí mismos; y que el buffet de contenido libre online que ha estado a disposición de los usuarios, desaparecerá.
Si bien parece que Do Not Track tendrá consecuencias económicas, estas predicciones parecen ser seriamente exageradas. Jonathan Mayer del Centro para Internet y sociedad de la Facultad de Derecho de Stanford ha sugerido que el efecto de Do Not Track en la publicidad será mucho menor de lo previsto. La publicidad de comportamiento que la ley de Do Not Track afectará constituye solo el 4% de la publicidad online, de acuerdo a Mayer -lo que baja las probabilidades de ataque sobre el contenido que desea leer en línea. Además, si un sitio realmente depende de ese tipo de publicidad para una gran proporción de sus ingresos, sería relativamente sencillo que el sitio solicite, o incluso exija, que los usuarios permitan el rastreo antes de permitirles el acceso.
El seguimiento en línea es una herramienta importante para los anunciantes, pero además es casi la única. Rainey Reitman, director de activismo de Electronic Frontier Fundation, piensa que Do Not Track podría permitir que los usuarios que se preocupan por su privacidad -pero que quieren apoyar a los sitios basados en la publicidad- tengan ambas cosas. "Como están las cosas hoy, el único método razonable en que un consumidor puede proteger su privacidad en línea es bloqueando la mayoría de los anuncios en Internet", señala Reitman."Do Not Track ofrece una manera para que los usuarios protejan su intimidad de una manera significativa, sin tener que bloquear todos los anuncios".
¿El seguimiento se volvería clandestino?
Una segunda preocupación, menos publicitada sobre la legislación de Do Not Track es que podría tener como objetivo a las personas equivocadas. Como señala el blogger de PCWorld.com, Jared Newman en "Do-Not-Track en Chrome y Firefox: diferentes enfoques, el mismo error fatal", Do Not Track, incluso con la legislación en vigor, solo afectarán a los sitios que están en regla. Los usuarios podrían acabar castigando a sitios como Google que trafica con publicidad inofensiva, mientras que da rienda suelta a los sitios que tienen menos escrúpulos sobre el uso de su información en línea.
Esta es una preocupación real para los sistemas en que el cumplimiento de los seguidores es voluntario. Pero también es importante recordar que Do Not Track existe en el vacío. Microsoft, por ejemplo, empaquetará a Do Not Track con una lista de protección de seguimiento, que permite que los usuarios quiten contenido de sitios sospechosos manualmente. Estas dos soluciones en Internet Explorer 9 hacen un gran trabajo complementándose entre sí. Mientras que Do Not Track lo protege del seguimiento de forma pasiva, la lista de protección excluye activamente aquellos sitios que no cumplen las normas.
También es importante recordar que Do Not Track no es una solución todo o nada. Si quieren soportar a los sitios con más renombre que aún participan en el seguimiento, la norma permite que los usuarios concedan autorización manual para que algunos sitios los sigan. Por lo tanto, si cree que un sitio como Amazon o Google realmente le aporta valor cuando lo sigue, puede dejar que lo haga sin perder la protección contra otros sitios.
¿Qué cambiará Do Not Track para el usuario?
Si se consigue la legislación de Do Not Track, ¿qué cambios experimentarán los usuarios finales? Reitman de la EFF señala que la mayoría de los usuarios probablemente no notarán mucho al principio. "Lo que tiene que recordar es que la utilización de Internet como la conocemos hoy en día es insidiosa, en gran parte porque es invisible [...] Así que, así como el problema es de por sí difícil de ver, la solución será sutil -la mayoría de personas que activen la opción de Do Not Track no notará una gran diferencia en su experiencia de lectura en línea".
Do Not Track está lejos de ser una solución ideal para la privacidad en línea, pero es un paso importante en la dirección correcta para los usuarios preocupados de la web. Cuando se combina con otras soluciones -como las listas de protección del seguimiento- se compromete a ayudarle a proteger su privacidad sin afectar mayormente su línea de navegación.
David Daw, PC World (US)