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Conversando con...

Marcelo Ponte, marketing manager South America de Axis Communications

Cámara IP: una quinceañera poco conocida

[02/08/2011] Ya hace 15 años que Martin Gren inventó la primera cámara IP. Desde entonces las prestaciones de este dispositivo han ido mejorando, aunque no así su adopción. El mercado de cámaras de vigilancia -el uso más cotidiano de este aparato- se encuentra aún dominado por cámaras que no usan redes de protocolo Internet a pesar de las evidentes ventajas que ofrece este sistema digital, lo que convierte a la cámara IP en una quinceañera poco conocida, a pesar de ser sumamente útil.

Por los 15 años de la cámara IP tuvimos la oportunidad de conversar con Marcelo Ponte, marketing manager South America de Axis Communications, y pudimos comprender un poco más de este mundo tecnológico del que poco sabíamos.
Como era de esperar, la primera pregunta que se nos vino a la mente era sobre la relación de las cámaras IP con las webcams. Ponte no dudó en señalarnos la diferencia primordial: Las webcams están conectadas por un cable USB a una computadora, pero no tienen la inteligencia que una cámara IP pueda tener. En las cámaras IP se puede agregar inteligencia para que ayude al usuario u operador en algunas tareas, algo que las webcams no pueden ofrecer.
La inteligencia es una característica que parece ir abarcando a la mayor parte de los dispositivos con los que nos encontramos comúnmente, y quizás por eso no nos sorprende que la encontremos en las cámaras IP de las que habla Ponte. Dicho esto, suena anecdótico que hace 15 años, al crear la cámara IP, Gren tuviera que aceptar pronósticos poco halagüeños con respecto a su creación. De la cámara los -ahora lo sabemos- errados comentarios decían que no tenía futuro. Quizás sea necesario mencionar, a manera de explicación, que cuando se dijo esto de las cámaras IP Internet no tenía el desarrollo que ahora ofrece; ello pudo haber llevado a muchos a pensar que era muy complicado que una cámara que use la IP, pudiera alcanzar el desempeño de una cámara convencional.
Pero sí lo ha hecho.
Ponte señala que, de acuerdo a los estudios de mercado que maneja, una cámara IP necesita mucho menos infraestructura que una solución análoga. Especialmente en el campo de la escalabilidad, si una firma desea instalar una cámara analógica deberá comprar infraestructura para estas cámaras. Con la IP eso no ocurre, la empresa puede instalar una cámara IP y luego otra cámara de un modelo diferente, simplemente conectando las cámaras a un switch. Por ello su escalabilidad es mucho más flexible.
Otro punto es la calidad de imagen. Ahora se cuenta con dispositivos que van desde los más simples -para usarlos en una pequeña tienda, por ejemplo- hasta cámaras para vigilancia ciudadana en HDTV. La calidad de la imagen ayuda mucho a los operadores para realizar un análisis de lo grabado.
Por último, en el campo de la inteligencia, las cámaras IP pueden ayudar a una empresa que tiene, por ejemplo, 200 cámaras en distintos lugares y para distintas necesidades.
A las cámaras IP se les puede agregar inteligencia -de hecho, muchas ya tienen el software- para que éstas ayuden al operador cuando ocurre algo inusual. Por ejemplo, si llega una persona a un ambiente donde no debe haber nadie desde las 6 pm, la cámara envía una alarma al operador, aunque éste no esté viendo la pantalla de la cámara. Otra forma de inteligencia es la que se denomina crossline: si una persona pasa por un área, la cámara puede enviar una alarma señalando que alguien pasó por ahí. Esta alarma junto con la calidad de imagen ayuda a identificar al que pasó por el área prohibida.
Como éstas, existen otras formas de inteligencia que le otorgan a la cámara IP buenos argumentos para competir con sus similares clásicas.
Y si pensaba que toda esta sofisticación va a hacer mella sobre la red de datos -grabar y transmitir imágenes puede saturar una red- no debe de preocuparse mucho, en realidad. De acuerdo a Ponte las cámaras IP utilizan una compresión (H264) que puede ser hasta un 80% mayor que la lograda con un MPEG4. E incluso, Ponte señala que dentro de su abanico de posibilidades, poseen cámaras que pueden grabar durante 30 días tan solo acudiendo a la memoria de una tarjeta SD.
Pero obviamente la video vigilancia no es el único campo de acción de estas cámaras.
Tenemos muchos casos en Sudamérica en los que ya se comienza a usar la cámara IP para, por ejemplo, hacer inteligencia. Imagine que una persona tiene una tienda y desea saber cuáles son las áreas calientes de la tienda; es decir, dónde se produce el mayor flujo de personas durante el día. Una cámara IP puede monitorear sus productos pero también, al final del día o en tiempo real, definir cuáles son estas áreas, sostiene Ponte.
Con todas estas características, uno se pregunta porque tienen poca penetración en el mercado de video vigilancia, por ejemplo. Al respecto, en un documento alcanzado por la propia empresa se señala que: En la actualidad, en el mercado mundial de video vigilancia, el video de red IP sigue siendo solo del 25%, mientras que el resto de las instalaciones siguen siendo analógicas. Hay varias razones: una es la falta de actualización tecnológica, otra la falta de educación del usuario final, y la tercera razón es la resistencia de los vendedores con interés en el mercado analógico.
Ante este tipo de escenario Axis ha implementado la Axis Communications Academy.
Una academia de tres días a la que invitamos a integradores que no tengan mucho conocimiento del mercado IP para que conozcan la tecnología. Básicamente, nuestro objetivo en esta capacitación es que el mercado conozca las posibilidades que hoy existen usando las cámaras IP, sostiene Ponte.
Son 15 años desde que se crearon estas cámaras, y tienen que seguir dando batalla para hacerse de un buen lugar en el mercado. Como en otros casos, no basta un buen producto, es necesario darlo a conocer.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú