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Columnas de opinión

¿Cómo cambiará el cloud computing a TI?: Seis nuevas predicciones

[11/08/2011] TI se encuentra en un momento de transición perjudicial, provocado por el auge de la computación en la nube. Los CIO se encuentran en medio de un torbellino, y -como Ulises, el héroe mítico de la Odisea de Homero- se debaten entre la Escila de establecer prácticas de TI y la Caribdis del futuro, los cuales peligrosamente presagian problemas. Al igual que Ulises, muchos CIO deben redundar en el fragor de las sirenas tentadoras: los vendedores que cantan la dulce canción de la transformación en nube sin dolor, posible gracias a la compra de algún software o hardware, o un conjunto de servicios en la nube.

Se puede predecir que, los CIO, como Ulises, con el tiempo pasarán a aguas tranquilas -el futuro en el que los nuevos procesos y productos reemplazarán las actividades que componen el legado actual del mundo TI. La abreviatura de estas nuevas entidades es la computación en la nube.
Es difícil imaginar esos mundos nuevos, por supuesto, atrapados como estamos en la crisis de hoy. Sin embargo, en mi opinión, uno puede hacer predicciones seguras sobre cómo se materializará la revolución cloud. La luz que emana de la nube es tan fuerte, que los contornos de un futuro post-nube se pueden discernir.
Por post-nube, quiero decir cuando la nube ya no es una opción para ser comparada con las convenciones de TI de hoy en día; cuando el cloud computing se haya convertido en la forma aceptada, el estándar de hacer las cosas. Hoy en día, la computación en la nube es vista como una perturbación del orden establecido, pero un día -y no tan lejano, según mis cálculos- representará el status quo.
¿Cómo será ese status quo? Aquí hay algunas tendencias que podemos esperar:
Una escala enorme es cotidiana. Cada sistema estará diseñado para procesar enormes cantidades de datos. Cada aplicación es elástica y será capaz de responder a los cambios de las corrientes en el flujo de bytes. Cuando los sistemas estén diseñados, nadie va a preguntar acerca de la capacidad, porque todo el mundo asume que la capacidad potencial puede ser infinita. Por lo tanto, los esfuerzos de diseño suponen que, sin importar la cantidad de datos que una aplicación puede gestionar o el número de máquinas virtuales que contiene la topología de aplicaciones, debe ser capaz de expandirse para manejar más. En esencia, se puede asumir que los sistemas se construirán para un mundo de "la ilusión de la capacidad infinita".
La Internet de las cosas sucede. El CTO de Cisco ha pronosticado que, en un futuro próximo, mil millones de dispositivos estarán conectados a Internet. Hemos tenido a mucha gente prediciendo que estamos entrando en el mundo post-PC.
¿Sabes una cosa? Estamos en realidad entrando en el mundo de los post-dispositivos centrados en los humano. Habrá dispositivos que interactúen con los seres humanos que serán como computadoras de uso general, por supuesto, PC, teléfonos inteligentes, tablets. De hecho, vamos a estar rodeados por un número mucho mayor de dispositivos con un propósito especial que ejecutan una función y se comunican a un programa centralizado que corre en la nube, que a su vez interactúa con algo que nosotros (o alguien que actúe como nuestro representante) encuentre útil.
Por ejemplo, no vamos a estar mirando a nuestro reloj para leer la presión arterial. El reloj tomará la presión arterial, la enviará al sistema de control de la presión arterial, que enviará una alerta a un profesional de la salud, si se justifica, sobre la base de la experiencia médica típica y los detalles de nuestro estado de salud individual. Vamos a estar rodeado de este tipo de dispositivos y ni siquiera les prestaremos atención a ellos, a menos que lo necesitemos.
No es fácil entender cómo será esto en realidad. Incluso la gente de la industria, que debe entender esta dinámica, subestiman de forma constante lo que sucederá. Hace una década, estaba discutiendo con el director general de una empresa fabricante de chips analógicos prototipo de un refrigerador inteligente, que entonces era promocionado por un fabricante de electrodomésticos. Él señaló que en el futuro, el refrigerador tendría una interfase en la que podría ingresar la lista de compras basado en la observación de los diferentes niveles de verduras en el frigorífico. Le respondí: no, el cartón de leche determinará que tiene un nivel bajo y le avisará al refrigerador para agregar leche a la lista. No, respondió, sería demasiado caro tener esa funcionalidad en el cartón de leche. Él llevaba las suposiciones tradicionales sobre el costo / funcionalidad a la discusión, en vez de extrapolar la tendencia.
En retrospectiva, está claro que el subestimó cómo sucederían las cosas. En realidad, está claro que yo estaba subestimando las cosas. Hoy está claro que el cartón de leche podría contactar su aplicación de lista de compras basada en la nube, y esa aplicación podría contactar a su tienda de abarrotes seleccionada, para organizar que su pedido semanal contenga leche. Es por eso que la Internet de los objetos se traducirá en "aplicaciones" más allá de lo que podemos imaginar. Justo cuando estaba escribiendo este post, me encontré con este video de Toyota, que muestra cómo las ventanillas del carro pueden convertirse en dispositivos de interfase. No estamos lejos de cuando los dispositivos informáticos no orientados a humanos, superarán en número a los dispositivos que interactúan con los humanos.
El costo de los componentes de TI disminuye drásticamente. No me estoy refiriendo a los chips o discos duros. Me refiero a todas las partes de la cadena de suministro de TI. Los sistemas operativos, middleware, software de aplicación -la retención de hoy contra la mercantilización- serán mucho más baratos. Si no, van a ser reemplazados por componentes gratuitos de software de código abierto.
¿Por qué puedo hacer tal predicción? Es obvio: si vamos a llegar a la escala prevista anteriormente, los componentes individuales tienen que ser más baratos. No puede funcionar de otra manera. Hoy he oído a muchas personas opinando que los proveedores de software "no permitirán" el cambio hacia la computación en la nube para erosionar su precio o rentabilidad. Tengo noticias para aquellos que sostienen esta opinión: Los vendedores no tienen otra opción. Si los titulares se resisten a esta tendencia, los nuevos entrantes, con precios de mercado amigables, los reemplazarán.
Paradójicamente, el gasto total en TI aumentará -y mucho. Dentro de ciertos sectores de personas involucradas en la computación en la nube, hay mucha discusión sobre la paradoja de Jevon, que sostiene que la reducción de costos en un bien o servicio, en lugar de reducir el gasto total, en realidad aumenta el mismo. Este aumento se verá impulsado por el hecho de que la funcionalidad TI infunde la oferta actual de los negocios. Cada oferta de nuevos negocios contiene TI, por lo que las iniciativas de crecimiento, ipso facto, aumentan la inversión en TI. La diferencia entre esta situación y las circunstancias actuales es que TI no será una oficina de soporte, sino que será un requisito previo de cara al cliente. TI logrará su voceado objetivo de ser un socio de las unidades de negocio, en lugar de una idea de último momento.
TI reestructura TI. La otra cara de ser parte del negocio es funcionar como un negocio. Parte de ello requerirá transparencia en los costos. El aumento de los proveedores de nube pública ha proporcionado un punto de referencia interno con el que se comparará a TI. No ser capaz de ofrecer una transparencia similar será el beso de la muerte.
Con la transparencia de los costos, vendrá un enfoque de decisión de despliegue en el que el costo es uno de varios factores (como la privacidad, cumplimiento, requisitos de las aplicaciones de ancho de banda/latencia, y así sucesivamente) que determinan si una aplicación se implementa internamente o externamente. La suposición de que la decisión de despliegue de aplicaciones por defecto es interna, con despliegues ocasionales hechos externamente, es una fantasía nacida de supuestos obsoletos. Los CIO inteligentes reconocerán que su función es gestionar la infraestructura, no poseer bienes. Los CIO menos informados se encontrarán siendo dejados de lado por las organizaciones de usuarios.
En ese sentido, el mayor reto que las organizaciones de TI encuentran en su camino hacia el mundo post-nube son los sistemas de legado. Estos sistemas representan un lastre enorme en la capacidad de TI para alinearlos con las demandas de los usuarios de negocios que quieren un socio en el desarrollo de nuevas ofertas de tecnologías de infusión TI. Para el mundo posterior a la nube, no será suficiente gestionar las aplicaciones heredadas con tan poco gasto como sea posible. Incluso con una pequeña inversión adicional, estas aplicaciones tienen una estructura de costos de mantenimiento, etc, mucho más alta que las ofertas de hoy en día. Para que TI sea relevante, debe reducir la inversión total en el legado. Ciertamente, es lo que las organizaciones están buscando actualmente, mediante, por ejemplo, mover el correo electrónico a un proveedor externo. Sin embargo, las organizaciones de TI tienen que ser mucho más agresivas en esto; de otro modo, no estará disponible el presupuesto suficiente para hacer las cosas necesarias. Cada CIO debe evaluar los sistemas existentes y llegar con un plan para reducir sus costos, ya sea mediante la sustitución con un equivalente de SaaS o tercerizando las operaciones a un proveedor más barato.
PaaS está en donde debe estar. Demasiada gente piensa en la computación en la nube como máquinas virtuales en demanda. La industria se está moviendo rápidamente más allá de eso. Los desarrolladores de aplicaciones pierden el tiempo cuando tienen que crear aplicaciones para implementar la escalabilidad y la elasticidad. La infraestructura debe manejar eso, liberando a los desarrolladores de aplicaciones para centrarse en la funcionalidad del negocio, no en la plomería. El camino hacia ello es la plataforma como un servicio (PaaS). La organización de TI post-nube se basará principalmente en PaaS, utilizando una organización interna o externa para administrar la funcionalidad subyacente y la infraestructura. Poco valor y diferenciación están disponibles en esos niveles, por lo que hay que encontrar una forma de gestionarlos de la manera más eficiente y rentable posible -y proporcionar un ambiente para facilitar la productividad de los desarrolladores de aplicaciones.
Escasez de desarrolladores de aplicaciones. La paradoja de Jevon significa una explosión de la demanda de TI. En particular, una demanda por los creadores de aplicaciones. Las personas que saben cómo construir las ofertas de negocio, pueden integrar múltiples aplicaciones en una nueva, pueden implementar las llamadas a las API y servicios externos que tendrán una gran demanda. Incluso el aumento de PaaS -paradójicamente - aumentará la demanda de los desarrolladores de aplicaciones. Una mayor productividad se traduce en menores costos unitarios, lo que conduce a una mayor demanda.
Pero estos no son desarrolladores de aplicaciones. No se trata de conocer un lenguaje o un marco. Este tipo de desarrollo de aplicaciones implica ser un contratista general, ensamblando un conjunto de componentes y servicios internos y externos para ofrecer la funcionalidad. Con el cambio de la inversión en TI hacia las aplicaciones, habrá una escasez de personas que puedan crear aplicaciones post-nube, así que como un CIO Cloud, empiece a pensar en su estrategia para obtener este talento.
Espero que haya disfrutado de este viaje a través de TI post-nube. Espero tener muchos comentarios. Algunos de ellos se ajustarán a decir que la "nube es genial, pero es solo una opción que debemos seleccionar los que estamos en TI". Estas son personas que no pueden liberarse de su pasado, e incapaces de reconocer que el mundo a su alrededor cambia rápidamente. Otro grupo de comentarios dirá que "siempre hemos tenido la nube, solo que antes era de tiempo compartido, mainframe, etc." Estas son personas que no logran entender cómo los conceptos similares, cuando se ejecutan en diferentes circunstancias, son animales completamente diferentes. Un último conjunto de comentarios dirá "la nube es genial, estamos construyendo una, haciendo un catálogo de servicios predefinidos de máquinas virtuales disponibles." Estas personas no pueden comprender la rapidez con que el mundo se mueve más allá de la máquina virtual como unidad de despliegue de aplicaciones. Si tiene un comentario, no dude en ponerlo.
Bernard Golden, CIO.com
Bernard Golden es CEO de la firma de consultoría HyperStratus, especializada en la virtualización, el cloud computing y temas relacionados. Él es también el autor del libro "Virtualización para Dummies", el libro más vendido sobre virtualización hasta la fecha.