Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

Educación y Tecnología

[01/11/2011] La relación entre la educación y la tecnología es aún un campo en plena exploración. Los enfoques que se han dado para intentar unir a estas dos esferas de la vida han producido diversos resultados que se pueden entender a partir de la novedad de la experiencia. ¿Qué lecciones podemos aprender a partir de los diferentes modelos adoptados en los países?
Una forma de responder a esta interrogante se puede encontrar en las exposiciones que el jueves pasado se presentaron en el Foro de Educación Transformando la Educación a través de la Tecnología, organizado por Intel y Microsoft. Ahí se ofrecieron las experiencias de países tan disímiles como Colombia y China, pero también se ofreció una visión de lo que se ha logrado hasta el momento en la educación peruana.
Como resumen podríamos decir, que el mensaje que a uno le queda a partir de todas las exposiciones, es que no basta introducir la tecnología en el aula, también es necesario transformar la forma en que se enseña a los alumnos.
El estado actual del Perú
El foro se realizó en las instalaciones del hemiciclo Raúl Porras Barrenechea, al interior del Congreso de la República, y fue inaugurado con las palabras del presidente del Congreso, Daniel Abugattás.
Luego de unas palabras de Guillermo Guzmán-Barrón, gerente general de Microsoft Perú, se presentó el primero de los expositores, Máximo Gallo, asesor del Ministerio de Educación.
Gallo fue directamente al punto, mostró las falencias y necesidades de la educación peruanas apoyándose en la copiosa información que brindó a través de su presentación.
El Proyecto Educativo Nacional (PEN) se basa en el acuerdo 12 del Acuerdo Nacional que establece el acceso universal a una educación pública gratuita y de calidad. Este acuerdo, que se inició en el 2006, establece seis objetivos que se deberán cumplir para el 2012.
El primero de ellos es el objetivo de la Equidad y señala que las oportunidades y resultados educativos deben ser iguales para todos. El segundo es el de la Calidad y sostiene que las instituciones educativas deben garantizar aprendizajes pertinentes de calidad. El tercero tiene que ver con los Maestros, éstos deben encontrarse bien preparados para ejercer profesionalmente la docencia.
Un cuarto objetivo es la Gestión y señala que se debe lograr una educación financiada y gobernada con transparencia, y que logre resultados. El objetivo cinco es lograr una Educación Superior de calidad, que aporte al desarrollo y a la competitividad nacional. Y finalmente, el objetivo seis es llegar a una Sociedad Educadora que eduque a sus ciudadanos y los comprometa con su comunidad.
Son objetivos muy plausibles, sin embargo, Gallo también mostró que aún se arrastran enormes desigualdades en el aprendizaje.
Por ejemplo, señaló que en el campo de la compresión lectora solo un 28,7% tuvo un nivel adecuado, pero si desagregamos la cifra entre urbanos y rurales, se puede apreciar que en las urbes esta cifra sube a un 35%, mientras que en el ámbito rural se reduce a un 11,7%; el promedio es engañoso.
Una tendencia similar se aprecia si se comparan las cifras de acceso de los alumnos a Inicial y Secundaria, o si observamos la culminación oportuna del nivel educativo. Una explicación a estas diferencias se podría encontrar en el impresionante cuadro que mostró Gallo en el que se puede ver claramente que mientras más rural es una región, menor es el gasto por estudiante que se realiza en ella. Simplemente, la brecha rural-urbano se hace más grande.
¿Cuál es el rol de las TIC en este ámbito?
Las tecnologías son y seguirán siendo una de las demandas más recurrentes de la población, y en particular de los estudiantes de las escuelas públicas, sostuvo el funcionario.
Ante ello, los sucesivos gobiernos han llevado a cabo acciones que se sustentan en cifras impresionantes: más de medio millón de laptops distribuidas, más de tres millones de estudiantes beneficiados y 25 mil escuelas atendidas en todas las regiones del país.
Sin embargo, las cifras no cuentan toda la historia.
De acuerdo a un estudio del BID presentado por Gallo, en donde se realiza una evaluación del programa Una Laptop por Niño en el Perú, se ha señalado algunas falencias en este programa.
El estudio señala que el programa es mayormente centralizado ya que no involucra a las regiones, además cuenta con una capacitación limitada y un acompañamiento técnico insuficiente.
El documento también señala que el uso de las laptops se produjo en medio de una emoción inicial que no se mantuvo posteriormente, y que además las máquinas no se llevaban a casa por temor a perderlas, por lo que las laptops quedaron guardadas y subutilizadas. Adicionalmente, se sostuvo que la conectividad para el programa era insuficiente o inexistente.
Pero además, Gallo hizo hincapié en que este programa se convirtió en una herramienta que no llegó a alcanzar todo su potencial, pues el problema de fondo fue que las prácticas pedagógicas no se transformaron.
Muchos aprendizajes se dieron por exploración propia de los niños y no por un trabajo intencionado de los maestros para el desarrollo de competencias más complejas, se leía en uno de sus slides.
El funcionario fue claro en señalar que estos son los riesgos que se corren cuando se realizan proyectos emblemáticos.
La principal razón del ser del sistema educativo es que los estudiantes aprendan. El reto es que la tecnología se convierta en un instrumento eficaz para ello, finalizó Gallo.
El ecosistema de la educación
Luego de la exposición de Gallo y de las palabras de presentación de Ricardo Olarte, director de Alianzas Público - Privadas Latino America de Microsoft, fue el turno de Carlos Parra, implementador colombiano, que relató la forma en que se involucró con las necesidades tecnológicas del mundo educativo, y la forma en que logró entenderlas.
Yo quería tener mi propia marca de computadoras y pensaba que el mejor cliente que podía tener eran los de educación. Y cometí el gran error de querer que una compañía muy pequeña compita con las grandes y quebramos, pero lo hicimos por una razón muy sencilla: nunca entendimos a nuestro cliente, sostuvo Parra al inicio de su presentación.
El empresario colombiano confesó que siempre pensó que su interlocutor dentro de las instituciones educativas era el director de tecnología, y que muy tarde comprendió que su verdadero cliente era el estudiante, y que su mejor vendedor era el docente que usaba apropiadamente la tecnología en el ambiente de clase.
Además, señaló también que las computadoras que se desarrollaban entonces no estaban hechas para los maestros.
Se dio cuenta entonces que era necesario comprender cómo se desarrollaba aquel proceso que se llamaba aprendizaje, y lo que encontró es que se debía pensar en una forma adecuada de usar la tecnología en favor de la educación, un pensamiento que ya se ha hecho común en muchos países del mundo.
Y por eso nuestra compañía se enfocó en algo mucho más interesante: en diseñar una nueva forma de aprender, sostuvo Parra.
Para ello identificaron los componentes que se necesitaban para construir un ecosistema educativo.
Uno de esos elementos fueron los dispositivos. Sobre ellos, Parra señaló que al principio consideraba que las computadoras, los fierros, eran los que iban a dar la solución al problema de la educación. Luego comprendió que, en realidad, cualquier dispositivo es válido para aprender y enseñar.
Pero no es suficiente, debemos de tomar otro componente que es la conectividad. Parra sostuvo que cuando se quiere crear un ambiente educativo, se cree que se debe contar con banda ancha pues es lo que entendemos por conectividad. Sin embargo, el expositor sostuvo que cuando se refiere a conectividad se está refiriendo a la relación que debe existir entre el profesor y el estudiante. Pero también entre estudiante y estudiante, y ulteriormente entre el aula de clase y la familia.
El elemento más crítico, sin embargo, es el docente. Necesitamos que el docente use apropiadamente la tecnología, lo cual es un proceso muy complicado. Necesitamos profesionalizar la profesión del docente; necesitamos darle status al docente, señaló Parra.
El docente ha pasado por un proceso que lo disminuye. La sociedad está convencida que los docentes no hacen bien su trabajo si no utilizan la tecnología, y que debido a su promedio de edad (entre 40 a 55 años) no corresponden al modelo de profesores que se requieren.
Es necesario devolver un buen status al docente para poder tener una educación de calidad.
Y, por último, en ese ecosistema también es necesario tener un currículo digital. ¿Lo hacemos? ¿Lo compramos? Una de las particularidades que Parra señaló en los currículos es que considera que mientras más contenido tenga, más fácilmente se vuelve obsoleto.
En términos generales, estos son los cuatro elementos que deben conformar el ecosistema educativo. Y de acuerdo a Parra, son con estos cuatro elementos con los que se puede armar lo necesario para mejorar la educación.
Pero si podemos unir estos cuatro elementos correctamente podremos tener un nuevo modelo educativo. Una escuela acorde a la nueva sociedad del conocimiento, señaló el expositor.
La experiencia china
Uno de los platos fuertes de la reunión lo constituyó la presencia de un representante del gobierno chino. Zhang Zuoyu, director general de la Comisión de Educación de la provincia de Shanxi del Ministerio de Educación de China, estuvo presente en la reunión y aportó la experiencia de su país en la reducción de la brecha con el uso de las tecnologías.
El título de su presentación lo decía casi todo: Auto-aprendizaje basado en la Tecnología Informática, además adelantaba el camino que, en general, ha tomado China para incorporar la tecnología en las escuelas.
El docente es el agente más importante de este cambio y, por tanto, China vio la necesidad de trabajar con el cuerpo de profesores, sostuvo el funcionario chino.
Durante los pasados 10 años el gobierno ha equipado a los colegios con laboratorios de cómputo y ha implementado cursos de computación; además se ha equipado a los salones con equipos multimedia y se ha promovido el uso de materiales multimedia en la enseñanza. Adicionalmente, se ha constituido una red de investigación para el uso de los profesores a nivel provincial.
Sin embargo, el camino no se ha visto libre de problemas y obstáculos. De hecho, el funcionario chino sostuvo que se pueden mencionar cuatro tipos de obstáculos a los que uno se tiene que enfrentar.
El primero de ellos es que los alumnos aprenden cómo usar una aplicación, pero no la usan en su vida cotidiana para producir conocimiento.
Un segundo problema es que vieron como una tecnología avanzada reemplazaba a una tecnología antigua de enseñanza, pero solo eso. Además, la mayor parte de los contenidos que se desarrollaron fueron hechos pensados en el docente, pero no en el alumno. Algo que es un problema mundial.
Zuoyu sostuvo que esto es algo que ya un estudioso americano, Keith Sawyer, había señalado como problema: los colegios introducen la computadora para desarrollar el tradicional modelo de enseñanza, y por tanto los profesores usan la computadora para transmitir conocimientos, pero este no es el mejor uso de la computadora.
¿Cuál es el camino a seguir?
Durante el 2005 un grupo de colegios de la provincia inició una reforma educacional para cambiar la metodología de enseñanza, y gracias a ello en la actualidad hay 650 colegios que utilizan nuevas metodologías de enseñanza. Ese cambio implicó un modelo de aprendizaje que se basa en el autoaprendizaje de los alumnos bajo la guía del profesor.
Este modelo señala que el tiempo en el aula se reparte en tres secciones. Un 40% del tiempo se destina al trabajo en grupo, otro 40% se destina a las demostraciones grupales, y el 20% restante se asigna a la autoreflexión.
El nuevo modelo ha conllevado cambios fundamentales en la forma en que se enseña en China. En primer lugar se produjo un cambio de énfasis en la educación, ya que se pasó de concentrarse en cómo enseñar a cómo aprender.
Igualmente se pasó de un modelo que se concentraba en la memorización, a otro en el que se resaltaba el uso de los conocimientos; además, se pasó de un aprendizaje basado en el alumno personal, a otro en el que el aprendizaje era un proceso grupal ante el resto de alumnos.
Gracias a estos cambios, la tecnología pudo ingresar de forma más sencilla al aula de clase, pues eran los propios alumnos los que podían compartir sus conocimientos, unos con otros, sobre el uso de las máquinas. Además, se debe de tomar en cuenta que, debido a las características demográficas del país, se decidió que la cantidad de computadoras asignadas a las aulas fuera de una para cada tres alumnos. Algo que reforzaba el trabajo colaborativo en grupo.
Finalmente
Las exposiciones de estos tres ponentes nos dieron una visión de lo que hasta el momento ha sido el ingreso de la tecnología en las aulas; la cual, sin duda, no ha estado exenta de pruebas y errores. Pero como señalamos en un inicio, lo que queda claro de las exposiciones es que es necesario, además de la presencia de la tecnología en el aula, que se produzca un cambio fundamental en la manera de enseñar. Un cambio que tome en cuenta estas nuevas herramientas, a los alumnos y a los profesores. Estos tres elementos pueden ayudarse bastante entre sí.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú