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Reportajes y análisis

La experiencia de las nuevas empresas

Tres tips para un mejor negocio

[11/03/2009] Las relaciones entre las empresas nuevas y las organizaciones más antiguas son comparables a la relación entre hermanos. Ciertamente hay rivalidad, pero también respeto mutuo. Aún así, algunas veces las discusiones se centran en lo que las nuevas empresas pueden aprender de sus más viejas y mejor establecidas rivales; es tiempo de que se noten las experiencias empresariales de las empresas nuevas. Éstas están orientadas por una visión de largo plazo, comprenden las redes sociales, y son concientes de sus presupuestos.

Aunque los fundadores de estas empresas pueden mostrar algo de nerviosismo o dudas sobre sí mismos, generalmente son personas entusiastas con respecto a su esfuerzo.
Octavio Ballesta, gerente de proyectos tecnológicos y consultor en administración de Inelectra, una de las más grandes compañías de ingeniería y construcción de América Latina, afirma: En una empresa naciente, la experiencia de ser empresario es muy emotiva y gratificante cuando sus fundadores son inteligentes, disciplinados y persistentes al asumir una actitud apasionada, construyendo un sentido de propósito, compartiendo un visión inspiradora y creando un clima estimulante.
Para mantener este clima, los fundadores, si son inteligentes, comprometen a sus empleados y ven los temas que surgen como nuevos desafíos que aparecen a medida que crece la compañía, no como fastidiosos obstáculos.
A pesar de todo, entre otros desafíos, las empresas nuevas son las únicas en posición de necesitar que el público reconozca su marca, mientras que una organización más grande tiene que mantener la imagen de su marca. Mantener a los empleados y a los clientes comprometidos, incluso a pesar de los desafíos, es necesario estar presente en línea.
Establecer un perfil en un sitio como Twitter o LinkedIn tiene valor, incluso para la marca mejor establecida. Un blog de la compañía, o al menos un feed de notas de prensa ayuda tanto a los clientes actuales como a los potenciales a mantenerse al día con las noticias de la compañía, y quizás incluso proporcionar información sobre cómo la empresa puede servirlos mejor. Además, las compañías pueden interactuar rápidamente con los clientes. Las personas quieren trabajar con personas, no con una organización corporativa sin rostro. Aunque trabajar en red es bueno, usar técnicas de trabajo en red inteligentes es ahora muy importante y eficiente en costos. Incluso en mejores tiempos económicos, vivir de forma frugal es inteligente, pero el presupuesto es algo en lo que las empresas nuevas piensan constantemente y lo mismo deberían hacer las grandes organizaciones.
Obviamente, llevar a comer a un cliente -vino y cena en un bonito restaurante- podría ser rentable en el largo plazo, pero hay otras formas de economizar. ¿Por qué no recortar costos en cosas simples como la comida y el transporte, y en cambio poner dinero para no perder empleados y mantener la tecnología que se necesitan para hacer funcionar el negocio?
Haga planes para lo peor, y no deje de recompensarse a sí mismo, o sus empleados, cuando los tiempos sean buenos.
Las compañías ya establecidas ya deberían saber que prácticas empresariales funcionan y cuáles no, pero ello no significa que las buenas nuevas ideas -sobre cómo prosperar en el cambiante mundo laboral- puedan provenir de empresas jóvenes. El entusiasmo, el trabajo en red y el trabajo dentro de los presupuestos son prácticas empresariales inteligentes que funcionan para empresas de todo tamaño.
Ashley Laurel Wilson, CIO.com