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Reportajes y análisis

El Global Cloud Index de Cisco

[06/12/2011] ¿Qué tan preparado se encuentra para la Nube? Esta es una pregunta que realizada a nivel particular, podría ser contestada en base a los planes que tiene una organización con respecto al uso de la cloud computing. Sin embargo, este no es el único punto de vista a tomar en consideración. La capacidad de uso de la nube depende también de la infraestructura pública a la que la organización tenga acceso.
Por ello, se deben también ponderar factores como la penetración del ancho de banda, la latencia, y las velocidades de subida y descarga de la Red. La infraestructura del país no es la misma en todo el territorio, y varía también de país en país, y de región en región.
Para comprender todas estas diferencias, y lo que ello implica para las organizaciones, Cisco lanzó recientemente el Global Cloud Index, un estudio que mide que tan preparada se encuentra una región para aprovechar la Nube.
Este índice se creó en base a mediciones del tráfico de diez centros de datos -30 terabytes de tráfico mensual- y de algunos indicadores como la penetración del ancho de banda, las velocidades de subida y descarga, y la latencia de la red; en base a pruebas de velocidad en 150 países.
La presentación en Lima estuvo a cargo de Álvaro Merino-Reyna, jefe del Segmento Comercial para Centro y Sudamérica de Cisco.
Quizás una de los pronósticos más resaltantes de este estudio es aquel que sostiene que el tráfico de los centros de datos se va a cuadruplicar de aquí al 2015. De acuerdo al estudio, el año pasado este tráfico llegó a los 1,1Zetabytes. Este año se estima que llegará a los 1,5ZB y a los 2,1ZB en el 2012. Ya para el 2015 llegaría a la asombrosa cifra de 4,8ZB.
Para darnos una idea de lo que esta cantidad significa basta, decir que 4,8ZB es igual a 66,7 billones -de los nuestros, no de los estadounidenses- de horas de streaming de música, o 15,5 billones de conferencias web empresariales con webcam, o 4,8 billones de horas de streaming de video de alta definición.
Otro de los hallazgos sorprendentes del estudio es que la mayor parte del tráfico se mantiene dentro del propio centro de datos. Algo que se podría explicar con el tráfico generado por los procesos de backup y similares que se realizan cotidianamente.
Este tráfico interno llegó hasta un 77% del total el año pasado, mientras que el tráfico de un centro de datos hacia el usuario representó el 18% y solo el 5% salió del centro de datos hacia otro centro de datos. Para el 2015 se estiman cifras porcentuales similares (76%, 17% y 7%), pero se debe tomar en cuenta que en el 2015 estamos hablando de valores absolutos cuatro veces superiores.
Al hacer un análisis más fino de las tendencias en el tráfico hacia los usuarios finales, también se puede advertir datos muy interesantes.
Por ejemplo, en el 2010 el tráfico hacia el usuario final en las horas pico se encontraba alrededor de los 100TB por segundo, mientras que el tráfico en una hora promedio se encontraba a la mitad. Esta relación se va a modificar para el 2015, año en el que se estima que el tráfico en horas pico será 2,5 veces el de la hora promedio. Sin embargo, hay que estimar que entre dos años el tráfico en hora pico va a crecer seis veces mientras que el tráfico en hora promedio va a crecer en cinco veces.
Pero ¿y la participación de la Nube?
En este estudio se realiza una desagregación del tráfico que se realiza en un centro de datos tradicional y uno de Nube. Y de acuerdo a las estimaciones que se han calculado para estos dos diferentes tipos de tráfico, se tiene que el tráfico del centro de datos de nube será un tercio del total del tráfico.
Efectivamente, este tipo de tráfico llegará en el 2015 a un 34% dejando el otro 66% como tráfico de centros de datos tradicionales. Para comprender lo que esta cifra implica es necesario señalar que el año pasado, en el 2010, el tráfico de los centros de dato de nube era de tan solo 11%.
Actualmente, el tráfico de los centros de datos de nube es de 255 Exabytes (EB), una cifra muy por encima de los 130 EB del año pasado, pero muy por debajo de los 1,6 ZB que se estiman para el 2015. De hecho, observando las cifras se puede apreciar que uno de los mayores saltos en esta cifra se producirá en el 2014, cuando el tráfico pase de los 1,1ZB a la cifra mencionada anteriormente.
No solo va a cambiar el tráfico, también lo harán las cargas de trabajo (workloads).
El año pasado, aproximadamente el 79% de todas las cargas de trabajo, se realizaron en centros de datos tradicionales. Sin embargo, la tendencia a trasladar esta actividad hacia la nube va a permitir que la industria llegue a un punto de quiebre en el 2014, año en el que se estima que la mayor parte (51%) de las cargas de trabajo se realizarán en la nube. Para el 2015 se estima que esta cifra alcance el 57%.
¿Y a qué se debe todas estas tendencias? Debido principalmente a los ahorros en el TCO anual por servidor que se obtienen por usar soluciones de nube. Se estima que la nube puede lograr ahorros de hasta 50% con respecto a un centro de datos tradicional. Básicamente debido a la mejora en la utilización de los recursos, la eficiencia que otorga el modelo de multitenancy, y a las economías de escala que se obtienen.
¿Estamos listos para la Nube?
Cisco ha establecido tres niveles para responder esta pregunta. En el primer nivel se encuentran las aplicaciones de nube básicas, aquellas a las que se puede acceder si uno cuenta con una velocidad de descarga de hasta 750 kbps, y de 250 kbps de subida, además de una latencia por encima de los 140 milisegundos. Con estas características se pueden dar servicios como el correo electrónico y la mensajería instantánea, la navegación, una forma básica de compartir archivos, social networking.
Un segundo nivel es el de las aplicaciones de nube intermedias con velocidades de descarga de 750 a 2.500 kbps, de subida de 250 a 750 kbps y una latencia de 140 a 50 ms. Con estas características se pueden ofrecer servicios como una forma avanzada de compartir archivos, telefonía IP, ERP / CRM, juegos básicos, video chat básico, conferencias de audio por IP, videoconferencia básica, social networking avanzado, y streaming de video en HD.
Finalmente, un tercer nivel es el de las aplicaciones de nube avanzadas. Para ello se requiere de velocidades de descarga superiores a los 2.500 kbps, de subida superiores a los 750 kbps, y una latencia menos a los 50 ms. Con este tipo de red se puede ofrecer juegos avanzados, video chat avanzado, formas de compartir archivos avanzadas, conferencia con audio en HD, videoconferencia en HD, y streaming de video en súper HD.
Si a estos niveles añadimos las penetraciones de banda ancha fija y móvil podremos generar un mapa para situar a las diferentes regiones del mundo.
América Latina se encuentra en la región conformada por el primer nivel, con una penetración de banda ancha fija regular y una penetración de banda ancha móvil baja. Compartimos la zona con Medio Oriente y África, y nos encontramos cerca de Asia Pacífico –que se encuentra al inicio del segundo nivel. Obviamente los mejor situados son Norteamérica y Europa Occidental, aunque ellos también se encuentran en el segundo nivel. Nadie llega aún al tercer nivel.
El tema de la velocidad es muy variopinto. Hay lugares en el país en los que efectivamente es paupérrima y hay lugares en donde se ha desarrollado más y podemos tener las velocidades que queramos. Hay un gap en el país desde el punto de vista de las telecomunicaciones todavía como para poder considerarnos competitivos o listos para el mundo de la nube, puntualizó Merino-Reyna.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú