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Columnas de opinión

Maneras inteligentes de prepararse más allá de la recesión

Por: Samuel Palmisano, presidente de directorio y CEO de IBM

[22/03/2009] Los gobiernos alrededor del mundo están luchando al enfrentar algunas de las decisiones más duras en generaciones. En una recesión severa, ellos están, colectivamente, considerando inversiones de 4.500 billones de dólares en estímulos.

Comprensiblemente hay un sentido de urgencia, algunas veces limitando en la desesperación. Pero, mientras la necesidad por un estímulo económico inmediato se aclara, no debemos entrar en pánico.
No retrocedamos a viejas maneras de pensar sobre los nuevos retos mundiales. Realizar proyectos públicos -poner a trabajar a la gente con palas y martillos para poner dinero en sus bolsillos- no es la manera para saltar a una economía del siglo 21 o, construir ventajas competitivas en un mundo diferente que está tomando forma.
El presidente Barack Obama, y su administración, entienden que la economía de Estados Unidos necesita más que un paquete de alivio para los bancos en problemas, asfalto para los huecos en las calles y parches para los techos en las escuelas. Ellos están proponiendo un paquete de estímulos de alto impacto que dirija las necesidades del futuro y la competitividad nacional.
Estamos observando otros ejemplos de esta clase de pensamiento futurista alrededor del mundo.
Muchos gobiernos y líderes de negocios no están simplemente trabajando en la actividad para la actividad en sí, están aprovechando la oportunidad para transformar e innovar en maneras que crean habilidades de exportación, recursos y tecnología. Tales inversiones no solo dan un retorno de rendimientos a largo plazo sino que también son más costo-efectivas.
Por ejemplo, considere nuestras redes de energía. Son el artefacto remanente más grande de la Era Industrial y están a la espera de una actualización. Usando los flujos de datos del ancho de banda, sensores digitales y análisis avanzados, la demanda puede ser entendida en tiempo real.
Los servicios públicos pueden administrarse más inteligentemente. En Europa, algunas de las empresas de servicios públicos están trabajando en maneras más inteligentes de integrar fuentes renovables de energía dentro de la red. Otros lo están llevando más allá, construyendo redes energéticas inteligentes para permitir al consumidor conectar sus autos en una variedad de locaciones. De esta manera, la red digital provee incentivos para el crecimiento de industrias relacionadas con el tema, que en muchos casos es un beneficio para las pequeñas empresas.
Volverse más inteligente es posible a través de todos nuestros sistemas. La isla de Malta, por ejemplo, está no solo creando una de las redes más avanzadas sino que también está construyendo sistemas de manejo de aguas y residuos. Los mismos principios aplican a todos estos sistemas, incluyendo instrumentación con avanzada tecnología sensitiva. Como resultado están ganando un mejor entendimiento de la demanda, suministros, rutas y fuentes. Están en la capacidad de manejar en su totalidad, toda la infraestructura de los servicios públicos de una manera más dinámica.
Considere la explosión de Wi-Fi en India, que está forjando un nuevo modelo de negocios para los servicios de telecomunicaciones. Estas compañías están creando nuevas plataformas en horas en vez de meses, para proveer los servicios existentes a un costo muy bajo y los nuevos, basados en demanda de consumidores en tiempo real. Esta revolución en las telecomunicaciones se extenderá hacia otros mercados a medida que estas compañías crecen más rápido y empiezan a exportar sus habilidades.
Considere la congestión del tráfico. Los gobiernos en Singapur, Estocolmo y Brisbane, entre muchos otros, están desarrollando nuevas formas de monitorear y manejar el flujo de tráfico en los centros de las ciudades. Esto requiere nuevos sistemas dinámicos para entender y predecir los patrones de los autos y promover nuevos comportamientos. En Estocolmo, la congestión disminuyó 20% y la polución un 12%. No solo estas iniciativas han mejorado considerablemente la calidad vida de los ciudadanos, también están fomentando una nueva forma de pensar en lo relacionado con los servicios públicos.  Es más, muchas de las ciudades consideran los proyectos como inversiones estrella, conduciendo nuevas formas de desarrollo interno y futuro crecimiento.
 
Estos gobiernos y compañías entienden qué es posible con la tecnología hoy y la están aplicando para transformar los sistemas a través de los cuales sus empresas, comunidades y nación trabajan.
Nuestro planeta no solo se está volviendo pequeño e interconectado, también se está volviendo más inteligente. Esta es la razón por la que los gobiernos, especialmente aquellos que se reunirán en abril en la cumbre del Grupo de los 20 en Londres, necesitan modelar inversiones estimulantes que prevean y permitan un futuro más inteligente. Habrá aquellos que aprovecharán esta oportunidad y aquellos que se aferrarán a modelos del viejo mundo. Las decisiones que estos tomen determinarán los ganadores mientras emergemos de la recesión.
CIO, Perú