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Conversando con...

Juan José Ballén y Jack Pineda, de Microsoft

El retroceso de la Piratería

[20/12/2011] Hace un tiempo tuvimos una larga charla con dos ejecutivos de Microsoft. Juan José Ballén, abogado de Microsoft Perú; y Jack Pineda, director del Laboratorio de Antipiratería de Microsoft para Latinoamérica, conversaron con nosotros sobre el retroceso de la piratería en el Perú y de las acciones que han llevado a ese resultado.
La charla fue interesante debido a que se trataron temas tan diversos como el origen de la piratería y aquellos que se ven afectados por ella. Aunque difícil de creer, hay empresas que han sido estafadas con software pirata, por lo que se puede señalar que la piratería ya no solo se trata de personas que, a sabiendas, adquieren un producto no legítimo por su reducido precio; ahora las empresas son estafadas.
Juan José Ballén, abogado de Microsoft Perú; y Jack Pineda, director del Laboratorio de Antipiratería de Microsoft para Latinoamérica.
Es penoso decirlo pero también comprobamos que el Perú es uno de los lugares en donde mejor se falsifican los programas, a pesar de que parecería que no es necesario hacerlo para poder venderlos. Microsoft no solo se ha limitado a intervenir en aquellos lugares muy conocidos de venta de piratería, sino que también ha combatido el problema por otros frentes.
A pesar de ello también es lamentable decir que nadie, hasta el momento, ha ido a prisión por este delito.
¿Cuál es el actual nivel de la piratería?
Ballén: La buena noticia es que este año, en función al último estudio anual que hace todos los años la BSA con IDC, la tasa de piratería en el Perú es de 68%. Esto implica una reducción de dos puntos porcentuales con respecto al último año y de tres en los últimos dos años.
La cifra es aún alta y alarmante pero creemos que en el Perú hay una enorme oportunidad de seguir trabajando de manera coordinada para tratar de reducir esta tasa aún más.
Solo para darle una idea, el 68% de piratería equivale a una pérdida para las empresas fabricantes de software de 176 millones de dólares. Además, a partir de datos de IDC del 2010, le puedo decir que si pudiésemos reducir la tasa del Perú en 10 puntos porcentuales en cuatro años, esto representaría 214 millones de dólares en actividad económica, la generación de 3.500 nuevos puestos de trabajo en el sector tecnología e ingresos para el fisco de 26 millones de dólares entre el 2010 y el 2013. Hay una enorme oportunidad en el país para generar, ingresos, puestos de trabajo y recaudación para el fisco con el combate a la piratería.
¿Esta reducción es acorde a la tendencia latinoamericana o mundial
Ballén: La tasa en Latinoamérica se encuentra en 64%. A nivel mundial la tendencia se mantiene alrededor de los 40, es decir, hemos visto una reducción en el último año del 43% a 42%, aunque en el 2008 la tasa a nivel mundial fue 41%.
Diría que no hay una tendencia marcada de decrecimiento de la tasa, se ha avanzado en muchos países pero hay determinados países que marcan de una manera preponderante lo que es la tasa de piratería en el mundo, uno de ellos es China que tiene una tasa de 78%. Es muy fuerte la contribución de países grandes como China.
¿A qué se debe la piratería?
Ballén: Creo que se ha convertido en un tema cultural, desgraciadamente la piratería -no solo en el software sino en general- se está volviendo algo socialmente aceptado. Esto es una lástima, con la piratería no pierde Microsoft, es decir, una empresa en particular, sino que perdemos todos.
A veces esto se debe a la propia ignorancia, y por ello Microsoft trabaja de manera muy activa en tratar de educar al público sobre cómo identificar productos piratas y que el público no se vea afectado de manera involuntaria, por error.
Si es algo social ¿cómo se combate?
Ballén: Con educación. Creo que en este país hay una enorme oportunidad para educar a la gente en todo sentido. Nosotros tenemos una iniciativa a nivel mundial que ordena nuestra inversión y esfuerzo en el campo de la antipiratería. Y esta iniciativa tiene tres pilares: las tres es. La primera es education, educación; enforcement, aplicación de la ley; e engineering, ingeniería.
¿El precio no es un parámetro en el combate contra la piratería?
Ballén: Podría haber un componente de precio, uno siempre quiere maximizar el uso de sus recursos, pero creo que uno debe poner en la balanza los beneficios de un producto original.
Yo, a través de mi computadora personal, realizo transacciones bancarias, guardo mis datos personales, información confidencial mía, datos de mis hijos, mis movimientos bancarios, etcétera. Si me pongo a pensar en el costo de la exposición de toda esa información, o la posibilidad de perder esa información por un malware, virus o hackeo, se puede llegar a la conclusión que es muy superior al precio de un producto original.
¿Los productos no originales están más expuestos a estas amenazas
Ballén: Correcto. Los productos originales de Microsoft, por ejemplo, tienen un sistema de activación en línea que le permite actualizarse de manera permanente, evitando así fallas de seguridad, cracks, y mejorando el código del producto para que no pueda ser intervenido por delincuentes. Un producto pirata no se actualiza.
Esto es muy importante sobre todo para los que usan productos piratas a nivel empresarial. El tipo de datos que se maneja a nivel empresarial no solo es muy relevante desde el punto de vista de los clientes sino de la propia compañía.
¿A grandes rasgos cuáles son las herramientas que existen para identificar el software falso?
Pineda: Hay distintas formas de ver esos temas. Por ejemplo, a nivel consumidor las herramientas que tenemos son páginas en Internet, en varios idiomas, en donde se describen las características de seguridad.
A nivel de empresas tenemos herramientas como los programas para hacer inventario de software. Además, hay validaciones en línea para empresas, conversamos con las personas de TI para señalarles cómo hacer un inventario, cómo saber si están sobreutilizando un software o están utilizando más software del que deberían. Hay varias herramientas que son útiles en ese aspecto.
Y a nivel canal realizamos muchas charlas en todo América Latina, el equipo comercial también da charlas sobre cómo se debe vender, cómo no caer en problemas de licenciamiento, etcétera.
Además yo estoy a cargo del laboratorio antipiratería de América Latina de Microsoft y damos soporte a autoridades. Es decir, si las autoridades encuentran discos o certificados de autenticidad (COA) sospechosos -y en ocasiones ellos no tienen las herramientas que nosotros poseemos- los ayudamos dándoles informes técnicos, cadenas de custodia, o las características encontradas en ciertos discos. En algunos países hemos encontrado calidad de falsificación muy alta.
¿Qué tan frecuente es que a una empresa se le engañe y se le venda software pirata?
Pineda: A nivel de América Latina se ve con bastante frecuencia, aunque no sabemos cómo se realizó la transacción. Encontramos calidad de falsificación que solo con los microscopios que tenemos en el laboratorio se puede identificar.
Ballén: En Perú lo vemos con relativa frecuencia. Es importante saber a quién le compra uno y estar alerta a cualquier indicio que nos pueda alertar que se le está comprando a una persona inescrupulosa.
Entre los consejos que las empresas deben tomar en cuenta se encuentran: primero, averiguar la reputación del canal al que uno le está comprando; segundo, asegurarse que uno recibe una factura detallada con los productos que uno está comprando y que corresponda con los productos que uno está recibiendo; finalmente, si uno le está comprando a un revendedor, asegurarse que éste tenga una relación comercial con un distribuidor legítimo.
¿Hay un listado con esa información?
Ballén: Nosotros tenemos información en la página web de Microsoft donde está la lista de socios de negocios del Perú. Aunque por su puesto a determinado nivel de la cadena uno no requiere estar registrado como socio de Microsoft. Entonces uno tiene que asegurarse de la legitimidad de la fuente de la cual se abastece el revendedor.
¿Cuál es el siguiente paso luego que una empresa descubre que ha comprado software pirata?
Ballén: Nosotros no intervenimos en esa relación. Lo que típicamente sucede en estos casos es que el cliente ha sido estafado y lo que le corresponde es hacer valer sus derechos por la vía correspondiente en el marco de cualquier relación comercial.
Pineda: Nosotros, a nivel consumidor, tenemos un programa en el cual Microsoft realiza un cambio de producto si ha sido genuinamente engañado. Esto se prueba con una factura que tenga un precio razonable y que el nivel de falsificación sea importante. Tenemos este programa que se realiza en América Latina y en el cual se hace el cambio; es dirigido a consumidores.
¿Ustedes toman acciones contra los falsificadores?
Ballén: En determinadas oportunidades lo hemos hecho, pero lo importante que quiero resaltar es que Microsoft es una empresa muy activa en actividades antipiratería justamente para proteger a nuestros clientes y a nuestros socios de negocios. Tradicionalmente, hacemos actividades de enforcement o cumplimiento de la ley a través de las autoridades, en operativos o acciones dirigidas hacia los canales, ensambladores, revendedores, como también a los usuarios finales.
Microsoft no solo trata de luchar frontalmente contra la piratería en temas de aplicación de la ley, sino también en actividades de educación. En el tercer componente, la ingeniería, Microsoft constantemente invierte mucho dinero en mejorar los controles para asegurar la autenticidad de sus productos.
Los certificados de autenticidad han ido evolucionando con el tiempo, pero también han ido evolucionando las cajas de los productos que ahora son cajas caras de acrílico -que solamente han podido ser imitadas en China- donde hay toda una inversión de la compañía en diseño del producto y características para evitar que uno pueda ser sorprendido. Lo mismo ocurre en los certificados de autenticidad.
¿Dónde se hacen las falsificaciones?
Pineda: En América Latina las mejores falsificaciones que hemos encontrado son las hechas localmente en Colombia y Perú.
Ballén: Nos llama la atención que un país con una tasa de piratería tan alta y con una cierta aceptación social haya una piratería tan sofisticada. Generalmente, los niveles de piratería tan sofisticada corresponden a países con tasa de piratería menor porque justamente se busca engañar al consumidor.
Como parte del control que hace el laboratorio que Jack dirige se hacen constantemente compras encubiertas, y de esa manera monitoreamos por donde está la producción de piratería y qué tipos y niveles encontramos en el mercado.
Pero uno sabe en qué lugares se encuentran los productos piratas ¿por qué no se golpea constantemente estos lugares?
Ballén: Por su puesto que lo hacemos, a través de las entidades del orden. Constantemente monitoreamos la piratería en estos clusters, pero creo que es importante que no perdamos la debida proporción.
Si bien esto ocurre en estos lugares que son conocidos por todos no por eso descuidamos otros frentes. Por ejemplo, tenemos convenios con muchas de las páginas web como Mercado Libre o Kotear, a través de las cuales se pone a la venta mucho software pirata que incluso se ofrece a los clientes con una descarga y un código de activación que puede ser falso, reciclado o robado. De esa manera se sorprende a gente que de muy buena fe piensa que, por estar comprando a través de Internet, está adquiriendo un producto genuino.
Nosotros tenemos colaboración a nivel mundial con muchas de estas páginas, cuando detectamos que se está vendiendo un producto que no es original informamos para que se retire de la página, y de esa manera evitar perjudicar a los consumidores.
Las personas que son atrapadas realizando actos de piratería ¿tienen algún tipo de pena?
Ballén: Desgraciadamente, tenemos una legislación muy buena en el Perú pero creo que falta un poco de decisividad por parte de las autoridades; particularmente hablo del Poder Judicial, al momento de aplicar las sanciones por la violación de los derechos de propiedad intelectual.
Hay casos que sabemos que se ha encontrado a personas in fraganti, produciendo piratería, pero desgraciadamente no existe en este país una sola persona que haya sido condenada a prisión efectiva por piratería. Y mientras esto no ocurra la piratería va a seguir siendo vista como un delito de riesgo menor para aquellas personas que se dedican a estas actividades ilícitas.
Jose Antonio Trujillo, CIO Perú