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Una extensión de navegador deja fuera a la publicidad dirigida

[17/03/2009] Un graduado de la Universidad de Harvard ha desarrollado una extensión para navegador que evita que las redes publicitarias rastreen los hábitos de navegación de una persona, tales como las preguntas que hace en las búsquedas o el contenido que ve en la web.

La extensión, llamada Targeted Advertising Cookie Opt-Out (TACO), permite a sus usuarios liberarse de 27 redes publicitarias que están empleando los sistemas de publicidad conductual, escribió Christopher Soghoian, la persona que desarrolló la extensión, en su sitio web.
Soghoian, graduado del Centro Berkman para la Internet y la Sociedad, y candidato a doctor en la Universidad de Indiana, modificó una extensión para navegador que Google lanzó bajo una licencia de código abierto en Apache 2.
El plug-in de Google para Internet Explorer y Firefox bloquea las cookies enviados por la red publicitaria Doubleclick. Una cookie es un pequeño archivo de datos guardado en un navegador que puede rastrear una gran variedad de tipos de información, tales como los sitios web visitados y las preguntas utilizadas en las búsquedas, y transmitir la información a la entidad que colocó la cookie en el navegador.
El plug-in de Google llega en un momento en el que la compañía ha anunciado la semana pasada sus planes para dirigir la publicidad en base a los sitios web que la gente visita. La publicidad dirigida (targeted advertising) es vista como una forma para que los anunciantes encuentren -de forma más precisa- a sus potenciales clientes y para que los publicistas web cobren tarifas más altas.
Las tecnologías de publicidad conductual han generado preocupación sobre la forma en que los consumidores son inscritos en estos programas, qué datos están siendo rastreados y la forma en que los datos son protegidos.
Muchas redes publicitarias permitirán que los consumidores añadan un opt-out cookie a su navegador, lo cual implica que su actividad en la web no será rastreada. Pero Soghoian escribió que si alguien limpia las cookies de su navegador, tendrán que pasar por el proceso de instalación nuevamente, lo cual puede ser complicado si ya se han instalado un par de docenas de opt-out cookies. Firefox, por ejemplo, tiene una configuración de privacidad que limpia las cookies automáticamente cuando se cierra el navegador. Obviamente, esto no es algo que razonablemente podamos esperar, escribió.
La extensión TACO de Soghoian establece opt-out cookies permanentes para la red de Google y otras 26, incluso si las cookies son sacadas del navegador. Ya que algunos sitios web utilizan muchos cookies publicitarios, TACO coloca un total de 41 opt-out cookies en una máquina, escribió Soghoian.
En último término, TACO es un arreglo temporal para un tópico de larga data. Idealmente, habría un opt-out cookie única y universal que podría ser respetada por los marketeros, escribe Soghoian. El problema es que por motivos de privacidad, no se puede acceder a las cookies desde dominios que no estuvieron en contacto con ésta desde un inicio.
Otra solución sería añadir alguna forma para que los navegadores puedan enviar un encabezado HTTP opt-out que sea respetado por los anunciantes online. Pero los fabricantes de navegadores como Microsoft, Google, Apple, y Mozilla tendrían que acordar una especificación técnica, señaló Soghoian. Y eso podría no ser parte de los mejores intereses de las compañías.
Si los fabricantes de navegadores se lanzan al duro trabajo de diseñar e implementar un sistema así, probablemente lo tendrían activado por defecto, tal y como lo hicieron con los bloqueadores de pop-ups, señaló Soghoian.
Esto podría significar una piedra en el zapato para los sistemas de publicidad conductual. TACO puede descargarse del sitio de extensiones de Mozilla, pero los usuarios deben tener una cuenta de desarrollador libre. El sitio web de Soghoian también tiene TACO, de donde se puede descargar sin necesidad de inscribirse.
Jeremy Kirk, IDG News Service (London Bureau)