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BSA: el mundo aún no es amigable con la nube

[27/02/2012] Estados Unidos es el cuarto país más amigable en el mundo para la interoperabilidad mundial de nube, de acuerdo a un nuevo estudio de la Business Software Alliance. Sin embargo, la organización sostuvo que un revoltijo de leyes y regulaciones en todo el mundo están refrenando la adopción de la nube a nivel internacional.
En el ranking de los 24 países que explican el 80% de la tecnología de la información y comunicaciones del mundo, la BSA encontró que Japón, con su completa protección a la privacidad, robusta infraestructura TI y fuertes estándares de propiedad intelectual, es la mejor nación para un mercado de nube integrado.
En estos momentos, muchos países tienen demasiadas leyes diferentes que entorpecen el tipo de comercio de servicios digitales que realmente necesitamos, sostuvo Robert Holleyman, presidente y CEO de la BSA. Esta alianza es un grupo conformado por las empresas de software más grandes del mundo.
Completando las cinco naciones, junto con Japón, que más apoyan un mercado de nube internacional se encuentran Australia, Alemania, Estados Unidos y Francia.
Casi cerca del final de la lista se encuentran algunas de las economías emergentes, entre las que se encuentran China, India y Brasil, de las cuales la BSA afirma son países que tienen más trabajo que hacer para integrarse en el mercado de nube global.
La BSA listó a los 24 países en base a la privacidad de los datos, derechos de propiedad intelectual, interoperabilidad tecnológica e infraestructura TI, entre otros factores de medición. La lista completa se puede encontrar aquí.
La tesis de la BSA en el estudio es que se requiere de estándares para ampliar la adopción global de la nube y permitir una transferencia de datos más sencilla entre las fronteras internacionales.
Con ese fin, la BSA propuso un anteproyecto de siete puntos sobre la forma de lograrlo. Las metas incluyen: proteger la privacidad de los usuarios pero al mismo tiempo permitir el libre flujo de datos; promover la ciberseguridad; actuar sobre el cibercrimen; proporcionar protección contra la violación de las tecnologías de nube; promover la interoperabilidad entre los proveedores de nube; promover el libre comercio y crear incentivos para que las empresas privadas inviertan en infraestructura de banda ancha.
Brandon Butler, Network World (US)