Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

Pez grande, estanque pequeño

[09/04/2012] Como CIO de un personal de TI conformado por cuatro, Steven Porter entiende muy bien lo que se necesita para hacer más con menos.
Su equipo de Touchstone Behavioral Health se encarga de estirar un presupuesto muy reducido de TI para cubrir iniciativas de grandes empresas como la virtualización y la VLAN, mientras que al mismo tiempo, proporciona apoyo práctico a más de 200 usuarios repartidos por todo el estado de Arizona.
"Algunos días me pregunto qué diablos estoy haciendo aquí", bromea Porter, de 60 años, quien ha trabajado en Touchstone, un proveedor de servicios de comportamiento para los niños en situación de riesgo en el programa estatal Medicare, por más de cinco años.
Después de una exitosa carrera como productor de televisión de programas automovilísticos, Porter apalancó su creciente interés en la Internet para conseguir un trabajo como promotor del comercio electrónico en 1995. Después de haber servido un par de temporadas punto-com, Touchstone Behavioral lo buscó por el puesto del director de TI.
Porter ve este papel como un reto. "Me están pidiendo que haga las mismas cosas que mis colegas de la empresa... pero nuestra organización de TI es más pequeña que uno de sus equipos de desarrollo", señala.
A pesar de los déficits presupuestarios y la escasez de recursos, Porter agrega que no lo haría de otra manera. "Soy director de TI, director de tecnología, chofer de camión, limpiador de ventanas y, al final del día, le echo la mano a la tecnología", añade. "Tengo la oportunidad de hacer la diferencia y la flexibilidad de ser práctico cuando quiero. Eso es una ventaja para mí".
Es un revés para muchos profesionales de TI que, al igual que Porter, ven el valor de ser un pez grande de la tecnología en un estanque pequeño. Consideran que la exigencia de enrollarse las mangas y ensuciarse las manos con la tecnología es una ventaja, no una carga. Para ellos, un presupuesto ajustado representa un desafío para ser creativos con las opciones del proyecto. Y aquí está su opción por una pequeña estructura organizacional: esto no significa un menor número de opciones de carrera, es una oportunidad para ejercer un mayor control sobre las iniciativas que pueden tener un impacto significativo en el negocio.
Por otro lado, trabajar dentro de las limitaciones de una tienda pequeña de TI no siempre es un lecho de rosas. Más allá de las restricciones presupuestarias y de recursos, algunas organizaciones más pequeñas no están culturalmente preparadas para asumir lo último en tecnología. Y los expertos y los CIO de pequeñas tiendas señalan que TI puede llevar a direcciones opuestas, con la política y la personalidad superando el valor comercial como el indicador para obtener la compra de ciertas iniciativas de tecnología.
¿Buena elección de carrera? Tal vez
Estos inconvenientes no han impedido que Porter, quien dice que su tendencia a corcovear la burocracia y su deseo de hacer una diferencia hacen de él un buen elemento para una organización más pequeña. Eso fue sin duda lo que lo llevó a ocupar el puesto de director de TI en Touchstone Behavioral -y quedarse el tiempo suficiente para convertirse en CIO completo.
"La misión de la compañía apeló al viejo hippie en mí", señala Porter. "Con la tecnología, nosotros entregamos las herramientas que ayudan a algunos procesos y documentación del negocio. Si eso le da a los terapistas otros 15 minutos al día para trabajar con los niños, entonces hemos logrado algo".
Con menos burocracia y equipos de liderazgo más pequeños, indica Porter, su grupo es más ágil, pudiendo implementar iniciativas sofisticadas de movilidad, seguridad, virtualización y voz sobre IP en meses, en lugar de los años que necesitan las organizaciones más grandes para cerrar los libros en proyectos similares.
"La administración se convierte en una cuestión de dos o tres unidades de negocio que se reúnen, a veces, literalmente, en el pasillo o alrededor de una taza de café, y toman la decisión de ir en una dirección determinada, o superponen las necesidades de un proyecto a favor de alguna otra cosa que esté sucediendo", señala.
Porter y otros ejecutivos de tecnología en pequeñas organizaciones pueden encontrar esa agilidad como algo atractivo y los desafíos agradables, pero ¿una temporada en una organización pequeña es buena para la trayectoria de la carrera de un profesional de TI?
Algunos observadores de la industria dicen que las empresas pequeñas pueden cultivarles habilidades que los diferencien de sus pares. "Cuando se es un líder en un departamento pequeño, se gana una experiencia que nunca se podrá conseguir en una gran organización", señala John Reed, director ejecutiva de Robert Half Technology, una firma de personal de TI.
"Debido a que hacen de todo y con frecuencia no hay descripciones de carreras definidas, los ejecutivos de tecnología en las pequeñas empresas aprenden muchas habilidades adicionales y la forma de hacer más con menos. Eso les permite construir su hoja de vida de una manera robusta y los hace más atractivos ante un próximo empleador", afirma Reed.
El personal de TI en las organizaciones más grandes solo puede ganar experiencia de gestión en un punto dado en sus carreras, por ejemplo, o solo podría centrarse en un área tecnológica específica, como la virtualización.
En comparación, los profesionales de tecnología que avanzan en una empresa más pequeña con menos especialistas, a menudo resuelven problemas a través de numerosas tecnologías. También tienen el potencial de una experiencia de gestión más profunda -al trabajar con los presupuestos y la interconexión con otras funciones de negocio, por ejemplo.
La desventaja es que permanecer mucho tiempo en el camino de una empresa pequeña pone al ejecutivo tecnológico bajo el riesgo de ser encasillado como alguien que "no se trasladará bien a una gran organización", advierte Reed. "Si comienza a exceder la marca de cinco años, es necesario detenerse y pensar desde una perspectiva de carrera, ¿Estoy feliz de estar en este tipo de establecimiento a partir de ahora?".
Con una experiencia de gestión en pequeños y grandes departamentos municipales de TI, Pablo Haugan cree que la diferencia entre los dos se refiere principalmente a la cantidad de trámites burocráticos unidos a un determinado proyecto de tecnología.
Durante un empleo anterior en la ciudad de Fresno, California, donde Haugan, de 54 años, ayudó a supervisar un grupo de TI de 75 personas, le tomó cerca de 15 meses para impulsar un proyecto de inteligencia de negocios y un sistema de asistencia a través de los canales adecuados para obtener financiación. En su puesto actual como director de tecnología de la ciudad de Seattle, Washington, los mismos proyectos tomaron alrededor de tres meses, en total.
"En una operación tan grande como la de Fresno, el tiempo que implicaba pasar por los trámites administrativos burocráticos solo para conseguir que se haga un proyecto, hacía que la tecnología quedara obsoleta", señala Haugan, que ahora es responsable de cerca de 10 personas que dan soporte a cerca de 500 usuarios finales y que supervisan un presupuesto de TI de entre dos millones y 2,9 millones de dólares. "Soy un firme creyente en la posibilidad de la tecnología para lograr un cambio significativo. Yo soy uno de esos tipos que no pueden esperar a que se muevan las ruedas burocráticas, porque se pierde demasiado valor en ello".
Haugan cita proyectos relacionados con el envejecimiento de los sistemas de telefonía como ejemplos de su capacidad mucho más rápida para adoptar tecnología cambiante en Lynnwood, que lo que puede hacer en la infraestructura TI más grande de Fresno.
Cuando Haugan vino por primera vez a Lynnwood hace cinco años, el viejo sistema telefónico de la ciudad, PBX de 25 años de edad, fallaba a diario. En cuestión de meses, hizo una campaña exitosa para implementar VoIP, incluyendo una revisión de la red que abarcaba la integración de voz y correo electrónico.
De vuelta en Fresno, un sistema telefónico de igual antigüedad nunca terminó siendo remplazado, solo arreglado perennemente, porque la administración consideró que era demasiado perjudicial remplazar un sistema que sirve a 60 sitios y a más de cinco mil empleados, recuerda.
"En Lynnwood, yo no tenía todos estos obstáculos", explica Haugan. "Yo no tenía que ir donde cada director y decirle, 'quiero poner VoIP y he aquí por qué". Yo podía ir directamente con el alcalde y hacer que suceda. Había mucho menos cinta roja, y yo estaba en posición de tomar la decisión y trabajar en el código municipal de la manera más eficaz posible".
Mientras que Haugan está generalmente satisfecho con la flexibilidad de dirigir una pequeña organización de TI, admite su preocupación por el inevitable golpe salarial. (El estudio salarial del 2011 de Computerworld muestra que los CIOs y los vicepresidentes de TI en las empresas con menos de 100 trabajadores ganan alrededor de un 44% menos que el salario promedio a través de las organizaciones de todos los tamaños).
Más allá de eso, él está preocupado por no poder desarrollar plenamente la sofisticada conciencia política que se requiere para hacer que las cosas sucedan en una organización más grande.
Sin embargo, Haugan cree que las habilidades que ha ido perfeccionando podrían llevarlo directamente a una organización más grande. "Todo lo que he aprendido en una gran ciudad, lo he utilizado en la pequeña. Todo lo que aprendí en el mundo sin fines de lucro, lo he utilizado tanto en las ciudades grandes y pequeñas", señala.
"Mis mayores fortalezas están en la construcción de relaciones y la innovación. Estas son habilidades que se traducen en todos los ámbitos", agrega Haugan.
Hacer la diferencia, cumplir una misión
Como CIO de la organización sin fines de lucro Make-A-Wish Foundation of America, Jim Toy de 43 años, se siente realizado no solo al ayudar a que su organización cumpla su misión (conceder los deseos de niños con afecciones médicas potencialmente mortales), sino también en la organización de despliegues de tecnología de vanguardia con miras a maximizar los limitados recursos presupuestarios.
Bajo la supervisión de Toy, la fundación ha puesto en marcha un centro de datos de grado profesional con tecnologías avanzadas, como servidores blade, redes de área de almacenamiento, virtualización y recuperación de desastres -trabajando dentro de un presupuesto anual de menos de un millón de dólares, que incluye los sueldos para él y sus 11 empleados, quienes se encargan de apoyar a mil 500 usuarios en todo el país.
Toy, quien ha trabajado en Make-A-Wish desde hace 16 años, fue presentado a la organización de TI, mientras ayudaba a un compañero de trabajo que fue contratado para hacer una actualización de la red allí. Con ese proyecto culminado exitosamente, Toy fue aceptado como el primer director de TI de la organización y fue ascendido a director de TI en 1999 y CIO en el 2008.
Durante su mandato, Toy ha desarrollado un talento para solicitar donaciones de hardware y software de diversos vendedores. Esa es una tarea única que solo un CIO de una organización no lucrativa podría llevar a cabo, pero las donaciones ayudan a lidiar con los cuellos de botella presupuestarios.
"En una organización grande, tiene que trabajar dentro de estas barreras de protección en que esto es la tecnología y esto es el presupuesto", señala. "Debido a que no se puede ir por encima del presupuesto, usted propone cosas nuevas y son rechazadas. No estoy limitado por eso. Puedo salir y adquirir nueva tecnología y obtener grandes descuentos porque trabajo en una organización sin fines de lucro".
Toy admite que puede tener menos oportunidad de crecer tecnológicamente que un CIO en una gran empresa, pero él siente que esta limitación se ve compensada por su capacidad para asumir responsabilidades adicionales en las áreas de finanzas y operaciones. El salario más bajo de las empresas más pequeñas y sin fines de lucro en general podría ser un elemento disuasivo para algunos, señala Toy, pero es un sacrificio que está dispuesto a hacer.
"Solo tiene que encontrar compensaciones en el salario más bajo por trabajar para una organización no lucrativa", agrega. "Con la Fundación Make-A-Wish, es la misión de la organización lo que lo hace gratificante".
Atreverse a ir donde las grandes empresas no irán
Lo mismo ocurre con Eduardo Ricks, CIO y vicepresidente de servicios de información en Beaufort Memorial Hospital, donde dirige a un personal de TI de 23 personas.
Claro, los recursos financieros podría ser menores que lo que está disponible en las organizaciones más grandes, y su grupo de TI a menudo va en muchas direcciones diferentes, dependiendo de la personalidad y quién pueda alcanzar su oreja. Pero incluso con estos intercambios, Ricks de 49 años, no se ve en una organización más grande. Según lo que ha oído de sus colegas, él estaría fuera de su zona de confort. "En esas situaciones, otra gente tiene control sobre lo que está pasando con usted, puede sentirse como un widget, no un individuo", agrega.
Ricks no cree estar perdiendo la oportunidad de hacer grandes cosas con la tecnología en una organización más grande. De hecho, su hospital de la comunidad ha adoptado una serie de tecnologías sanitarias de última generación, incluyendo sistemas single sign-on, una herramienta RFID de identificación de empleados, y un sistema proveedor de pedidos que los médicos utilizan para introducir las órdenes directamente.
"Irónicamente, uno de los sistemas hospitalarios más grandes acaba de venir hasta aquí para visitarnos y ver lo que hemos hecho", agrega Ricks. "Están interesados en hacerlo, pero simplemente no han sido capaces de llegar a ese punto".
A Ricks le es igualmente indiferente que el menor tamaño de su organización pueda limitar el alcance de su conjunto de habilidades de gestión. "La capacidad de construir consenso, fomentar el trabajo en equipo y efectuar el cambio en todos los niveles de una organización, son habilidades que se demandan en toda organización", agrega. "Creo que los futuros empleadores medirán mis habilidades con mis éxitos, no necesariamente el tamaño de las organizaciones en las que he trabajado".
Porter de Touchstone Behavioral está de acuerdo, y dice que prevé numerosas oportunidades de carrera en el futuro, las cuales podrían incluir perseguir otro rol del CIO en una empresa un poco más grande, o ramificarse hacia una empresa más grande como líder de TI en una unidad de negocio presentando informes a un jefe de división o CIO, o poner una empresa que se enfoque en aplicaciones o infraestructura.
"Creo que las oportunidades están ahí", señala Porter. "Es bastante obvio que no voy a recibir la llamada para hacerme cargo de HP, pero no me gustaría esa llamada. Se trata de un conjunto diferente de dolores de cabeza".
Bet Tackpole, Computerworld (EE.UU)