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Reportajes y análisis

El estudio

Luego de la presentación de Herrera, Fernando Grados, director de Dominio Consultores y también miembro del Consejo Consultivo de CIO Perú, ofreció algunos detalles de un reciente estudio sobre la nube que realizó su consultora sobre una muestra de 200 empresas que representan al universo de 800 empresas que facturan más de 40 millones de dólares en el Perú.
De acuerdo a Grados, se encontraron algunas tendencias clave. En una primera diapositiva se mostró el uso de la computación en la nube en los diversos tipos de aplicaciones de estas empresas, de acuerdo a los resultados solo un 25,7% de ellas aplican algún tipo de servicio en la nube.
Esto no implica que todos los servicios de cómputo estén en la nube. Puede ser que haya casos exploratorios como los que Carlos ha mencionado, como puede ser que haya casos en los que sí han pasado gran parte de sus aplicaciones, sostuvo el investigador.
Otro de los cuadros del estudio que Grados compartió aquella mañana mostraba las barreras que hay para el uso de la nube, es decir, los inhibidores que hacen que no haya la confianza suficiente en el cloud computing.
De acuerdo al cuadro, el primer factor es la Inseguridad, una respuesta que alcanzó un 35,5%; el segundo factor es la Sensación de depender de un proveedor, aquí se llega a un 23,8% de los casos; mientras que el tercer factor más importante son los Problemas de ancho de banda, con un 18%. Las respuestas no fueron excluyentes y por ello se puede encontrar otros factores como Depender de una conexión a Internet (17,4%), Problemas de confidencialidad (13,4%), Mayores costos (7,6%), Falta de control de las operaciones (5,8%) y Otros (6,4%) que en conjunto superan el 100%. El 1,2% indicó que no existía barrera alguna.
Esto no implica que estas barreras no puedan ser superadas, hay que estudiarlas, buscar los proveedores adecuados y realizar los pasos a la nube, indicó Grados.
A las 52 empresas que dijeron que tenían aplicaciones en la nube se les preguntó en el estudio qué mecanismos de control y supervisión tenían para estos servicios. Lo sorprendente fue que el estudio halló que el 32,7% de estas organizaciones no tenían ningún mecanismo.
Se están lanzando a la piscina sin saber si hay agua o no. Este es un tema que es preocupante porque recién estamos aprendiendo y aprender sin tener una forma de supervisar lo que está pasando es peligroso, finalizó Grados.