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Reportajes y análisis

Almacenamiento en la nube

6 pasos para una correcta estrategia

[08/07/2017] Puede culpar a la deficiente gestión de la copia de datos, a los requerimientos de cumplimiento normativo o a la Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), pero los volúmenes de datos están creciendo exponencialmente, y dicho crecimiento no muestra señal alguna de disminuir en el futuro. Gestionar demandas de almacenamiento cada vez más altas con recursos limitados es uno de los principales desafíos de las empresas. Para aliviar la carga, muchas organizaciones han recurrido a la nube.

Una encuesta realizada por miembros de la 451 Global Digital Infrastructure Alliance ilustra hasta dónde los negocios han ampliado la presencia de su almacenamiento externo. El 35% de los 647 profesionales de tecnología empresarial y TI entrevistados, afirmó estar considerando la compra inmediata de almacenamiento de nube. Aunque actualmente solo el 20% del almacenamiento se encuentra en la nube, los encuestados estiman que, en dos años, un tercio del almacenamiento residirá en la nube pública o en un ambiente SaaS.

Existen muchas razones que explican este crecimiento. Muchas organizaciones recurrieron al almacenamiento de nube por tratarse de un lugar menos costoso para los datos inactivos o archivados, situaciones donde la inactividad y la seguridad no tienen una importancia prioritaria. Pero debido a que el uso de la nube en general ha crecido, también lo ha hecho el interés en el almacenamiento de nube.

Sin embargo, como sucede típicamente en el caso de la nube, mucho de este crecimiento y expansión se ha dado en base a objetivos y necesidades específicas. Muchas de las migraciones hacia la nube fueron el resultado de despliegues SaaS o de la TI paralela, y las políticas de nube fueron formuladas como ideas tardías y fragmentadas. Asimismo, un despliegue típico de SaaS ofrece muy poca interacción con la infraestructura, y la participación de los grupos de TI frecuentemente se limita a la seguridad. Dado que la complejidad principal es abstraída y asumida por el proveedor de SaaS, se piensa muy poco en las políticas, afirma Steven Hill, analista senior de tecnologías de almacenamiento de 451 Research, a CIO.com.

El resultado es una mezcla de enfoques reactivos sobre el almacenamiento de nube que ha dejado a muchos negocios tradicionales sin una estrategia única para administrar las crecientes cantidades de datos importantes albergados en la nube.

Evalué independientemente las necesidades de almacenamiento y nube

Hoy en día, solo el 16% de los encuestados tiene más de la mitad de su capacidad de almacenamiento total alojada fuera de sus instalaciones, de acuerdo a 451 Research. Pero se espera que ese número aumente a 26% en los próximos dos años. Cuando esto es considerado en combinación con el crecimiento general de los volúmenes de almacenamiento, este crecimiento es significativo.

El enfoque aleatorio que actualmente se aplica a la administración del almacenamiento ya no resulta suficiente, y conforme más datos de misión crítica llegan a la nube, los analistas afirman que las firmas deben adoptar estrategias de más largo plazo que evalúen el almacenamiento de nube en el contexto de las metas generales del negocio.

"Una estrategia de almacenamiento de nube de por sí no debe ser única, afirma Seth Robinson, director senior de análisis tecnológico de CompTIA, un grupo de comercio de la industria. Robinson va un paso más allá y alega que el almacenamiento y los datos deben ir de la mano, así que, aunque la estrategia de almacenamiento es importante, el entendimiento de los datos que se están almacenando tiene la misma relevancia. Eso resalta la necesidad de una estrategia para la administración de datos, afirma Robinson, especialmente a medida que más compañías recurren a la analítica de big data.

Una vez que se establece una estrategia básica, es momento de evaluar las necesidades del almacenamiento de nube. Hill recomienda usar un árbol de decisiones del almacenamiento de nube para determinar qué tan bueno sería localizar el almacenamiento en la nube, on premises o combinar ambas opciones.

Comience con tres preguntas:

  • ¿Cuál es la aplicación que está soportando (¿es SaaS, de nube u on premises?), y cuál es la extensión de su soporte?
  • ¿Cuáles son los requerimientos de desempeño y otras necesidades para la aplicación? Por ejemplo, el tiempo de respuesta es un gran problema que puede impactar directamente en la posibilidad de cumplir con sus acuerdos de nivel de servicio (SLA, por sus siglas en inglés).
  • ¿Qué otros factores están involucrados?

Con las respuestas a estas preguntas, puede determinar si es que tiene más sentido traer la aplicación a los datos, o los datos a la aplicación.

Hill recomienda evaluar también la estrategia de nube. Ciertamente, la nube ha logrado cumplir con todos los requisitos necesarios para ser considerada como una tecnología de uso masivo -por ejemplo, el estudio Trends in Cloud Computing 2016, llevado a cabo por CompTIA, encontró que más del 90% de los encuestados están recurriendo a la computación en la nube para satisfacer las necesidades de la empresa, y un tercio está usando la nube en su producción completa. Sin embargo, en muchos aspectos, la nube aún carece de madurez, pues con frecuencia ha sido adoptada rápida y espontáneamente por la industria.

"No deberíamos estar considerando a la nube como una disyuntiva. Elíjala cuando sea adecuado. Defina qué es lo que el almacenamiento de nube y el almacenamiento on premises pueden hacer por usted.

Robinson también resalta que un ambiente mixto, que combina múltiples nubes administradas, nube pública y una nube privada on premises, no debería pasarse por alto. La clave, afirma, "es saber qué partes de su arquitectura funcionan mejor con cada modelo.

Esa determinación debería tomarse en cuenta en las cinco áreas clave de seguridad, integración y manejabilidad, desempeño, costo y escalabilidad.

La seguridad es primordial

Tanto Robinson como Hill consideran que la seguridad es el aspecto más importante de cualquier estrategia de almacenamiento de nube.

Y conforme las aplicaciones de misión crítica, así como los datos relacionados, encuentran su camino hacia la nube, la seguridad es más vital que nunca, afirman. Robinson enfatiza que los negocios deben reconsiderar la seguridad que rodea al almacenamiento, y verla desde una perspectiva de continuidad del negocio y desde la perspectiva de la recuperación, alejándose del pensamiento convencional que concibe a la seguridad solo en términos de backup y recuperación. No todos los datos que cuentan con backup son igual de importantes, observa. El negocio debería determinar qué datos son más relevantes y tratarlos de acuerdo a su ponderación.

Después existe la pregunta de salvaguardar a los propios datos. Un sistema, de acuerdo a Hill, es "tan bueno como su protección de datos.

Por lo tanto, las compañías deben saber exactamente qué pasos están tomando sus proveedores de nube para proteger su información y asegurar el cumplimiento regulatorio. ¿Quién tiene acceso a los datos? ¿Quién carga con las llaves de cifrado? ¿Cuánta seguridad hay en la aplicación?

Como mínimo, un proveedor de nube debería brindar cifrado tanto para los datos en tránsito como para los datos en reposo, pero eso con frecuencia no es suficiente. A fin de cuentas, la responsabilidad de asegurar la información de los clientes es del negocio, y no del proveedor de nube, colocando la carga de evitar la filtración de datos en los hombros de la compañía.

En algunos casos, los negocios podrían necesitar tomar acciones para ocuparse de la manera en que los proveedores protegen la información. Robinson sugiere averiguar si es que es posible aumentar lo que el proveedor de nube está ofreciendo con medidas de protección internas, o posiblemente recurrir a otro proveedor para obtener seguridad adicional.

También vale la pena resaltar que, aunque una buena seguridad es importante, es posible tener demasiada. Los expertos advierten que el exceso de seguridad, o seguridad colocada fuera de lugar, puede obstaculizar el desempeño o impactar negativamente sobre la experiencia de los usuarios, así que encontrar el balance adecuado es muy importante.

Integración y manejabilidad

Debido a que pocas organizaciones van a cambiar su modelo de almacenamiento por uno basado completamente en la nube, éstas deben integrar los sistemas previos de almacenamiento con los nuevos sistemas de nube.

Las soluciones de storage area network (SAN) y network-attached storage (NAS) on premises generalmente usan almacenamiento a nivel de archivo y de bloque, mientras que el almacenamiento de nube usa un modelo en base a objetos. Mover datos entre ambos introduce la probabilidad de pérdida de información y se requiere un software que pueda integrar los dos sistemas.

Después se encuentra el componente nube a nube. Las empresas que experimentaron un crecimiento de nube gradual, posiblemente estén lidiando con aplicaciones que dependen de datos almacenados en múltiples nubes con múltiples puntos de acceso, y mover datos de una nube a otra puede traer bastantes riesgos. Y, aunque el almacenamiento de nube generalmente depende de un modelo basado en objetos, Hill señala que, a no ser que las dos nubes estén usando la misma arquitectura de metadatos, mover los datos no es una migración simple -requiere de exportación e importación.

En el mejor de los casos, para el usuario final, el almacenamiento de nube debería verse, sentirse y desempeñarse como un almacenamiento local, y los datos deberían moverse fluidamente de un ambiente de nube a otro. Si el personal que mantiene el sistema se encuentra constantemente realizando ajustes o actualizaciones en las aplicaciones, eso califica como un uso ineficiente de recursos que podría incrementar el tiempo de inactividad e introducir nuevos riesgos de seguridad.

El desempeño importa: velocidad, tiempo de respuesta y disponibilidad

Al mencionar desempeño, lo primero que se viene a la mente es mejorar la velocidad y reducir el tiempo de respuesta. Y, sin duda, esos factores son críticos para alcanzar los estándares de desempeño -y más aún si los archivos grandes están siendo extraídos de una nube para ser trasladados a otra.

Los datos deben estar almacenados, y contar con backups, de tal manera que se minimice el tiempo de respuesta cuando se acceda a éstos. La integración y manejabilidad también tienen un impacto directo en el desempeño. Para el usuario final, acceder a la información desde cualquier aplicación o plataforma debería lograrse sin obstáculos.

También vale la pena considerar la disponibilidad. Como ventajas del almacenamiento de nube, más de un tercio de los encuestados por 451 Research mencionó una mejor disponibilidad y capacidad superior de recuperación. Eso lleva a la interrogante respecto a la posibilidad de que el despliegue de almacenamiento de nube está impactando sobre la capacidad de una organización para cumplir con sus acuerdos de nivel de servicio (SLA). Para algunos datos, una hora o dos de inactividad puede tener un impacto mínimo; para otros datos, el costo de incluso segundos de inactividad puede ser desastroso. Es crucial saber cuál es la diferencia, y para asegurar que las medidas de prevención de periodos de inactividad nocivos están establecidas.

El costo afecta a ambos lados

Muchos negocios recurren a la nube para ahorrar dinero, y aunque es probable recortar costos de equipo y gastos de capital, el almacenamiento de nube elevará otros gastos, y podría no resultar en un ahorro general de costos.

Sin embargo, muchos de los proveedores de nube pública redujeron costos marcadamente en el 2016, y reducciones de costo similares se esperan este año. Tomarse el tiempo de reexaminar lo que el negocio está pagando por el almacenamiento -y si es que está satisfaciendo (o excediendo) sus necesidades-, y después renegociar un contrato en base a esto puede ser un esfuerzo que vale la pena.

Hill afirma que los negocios deberían tomar en cuenta el ancho de banda y el movimiento de datos cuando estén evaluando los costos. Puede que el precio de almacenar datos sea bajo, pero el minuto en que empiezan a moverse, los costos pueden aumentar.

No pase por alto la escalabilidad

Aunque la escalabilidad está entrelazada con la arquitectura básica de la nube, no debería ser pasada por alto. La escalabilidad es uno de los factores primarios del paso a la nube -62% de los encuestados por 451 Research afirmó que es más fácil cambiar el tamaño de los servicios que se basan en la nube y en SaaS, que de los servicios tradicionales. El modelo de almacenamiento basado en objetos, que es el cimiento de los sistemas de nube, respalda su escalabilidad, pero aquellos sistemas también deben integrarse con despliegues on premises que usan un modelo distinto. La medida principal de la escalabilidad será, en gran parte, una función de qué tan fluido sea el funcionamiento de la integración de estos sistemas.     

Las necesidades de escalabilidad varían según la organización, y la habilidad de los proveedores de almacenamiento para adaptarse a las demandas del cliente es clave. Si las necesidades de almacenamiento de una compañía son estables, la habilidad de incrementar o disminuir el almacenamiento a demanda podría no ser un criterio para el proveedor de nube, y podría hasta potenciar el atractivo de un despliegue de nube privada.  

Cada vez más, tener establecida la estrategia correcta de almacenamiento de nube se volverá esencial para que las compañías, además de brindar productos y servicios, sean capaces de innovar y hacer crecer sus negocios. Para muchas empresas, encontrar el proveedor de almacenamiento de nube adecuado les permite tener un socio durante el proceso. Pero antes de buscar una compañía con la cual trabajar, la organización debería contar con un entendimiento sólido de las necesidades de desempeño, integración, seguridad y escalabilidad para cumplir con sus SLA, así como para satisfacer a sus clientes y hacer que éstos aumenten.