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5 fundamentos para una efectiva gestión de la nube

[31/07/2017] Gran parte del rol actual del CIO implica concretar una estrategia de computación de nube. Decidir si construir una nube privada o, descargar algunas cargas de trabajo a un sistema de nube público y mantener a otros en las instalaciones es solo un comienzo. Luego está el a menudo doloroso regateo sobre los acuerdos de nivel de servicio (SLAs), esos contratos cruciales con respecto al nivel de servicio que puede esperar recibir por su dinero. Sin embargo, la verdadera prueba del éxito de la nube comienza cuando llega el momento de administrar su entorno de nube.

La realidad es que hay mucho más que unas pocas permutaciones en juego, con las empresas cada vez más omnívoras en su consumo de servicios de nube, optando por mezclar y combinar servicios en entornos híbridos o multinube. Según IDC, más del 85% de las empresas se comprometerán con arquitecturas multinube que abarcan una mezcla de servicios de nube pública, nubes privadas, nubes comunitarias y nubes alojadas. Además, la firma de investigación dice que para el 2018 más del 50% de las empresas se suscribirán a más de cinco servicios de nube pública diferentes, y estarán continuamente agregando, expandiendo, contratando y cancelando las suscripciones con base en las necesidades del negocio. La complejidad resultante hará que sea importante obtener la gestión de la nube desde el comienzo.

El caso de la gestión de nube

La naturaleza de pago sobre la marcha de la nube pública promete establecerla y olvidarse de ella. Sin embargo, si no está continuamente gestionando la manera en la que su empresa aprovecha la nube pública, es probable que obtenga poco.

"El gran error que cometen muchas empresas es que tratan, en particular el servicio de nube pública, como si fuera el servicio de cable, que lo usas todo el mes y pagas la cuenta al final de éste", señala Dennis Smith, analista de Gartner que rastrea el espacio de gestión de la nube. "Muchos encuentran que están gastando más de lo que gastaban antes usando su servicio local. Los proveedores de la nube pública no les van a contar que hay maneras más eficientes de usar sus servicios. Usted necesita administrarlo de manera similar a la infraestructura local".

Los CIOs necesitan aprender a gestionar esos sistemas de nube con respecto al precio, la planificación de la capacidad, la seguridad y otras condiciones. Según Smith, esa necesidad ha generado un mercado modesto pero creciente para las herramientas de gestión de la nube, las cuales se utilizan tanto para aplicar la política como para automatizar y orquestar a través de los servicios públicos y privados de nube de una manera uniforme.

Las herramientas de gestión de la nube abarcan más de una docena de áreas funcionales, con docenas de vendedores en el mercado ofreciendo diversas aplicaciones. Sin embargo, ni uno solo ofrece un milagroso sistema de software para gestionar cada necesidad. Smith dice que para el 2022, el 80% de las empresas requerirán de cuatro a seis herramientas de gestión de la nube para controlar sus estrategias híbridas y multinube.

Para enfrentarse a esta creciente complejidad, los CIOs deberían enfocarse en las siguientes cinco áreas funcionales.

Transparencia y automatización de costos: Smith señala que gestionar los costos de la nube es una pesadilla para muchos CIOs, en particular para aquellos que son nuevos en esto de la adopción de la nube. Los CIOs están acostumbrados a un mundo en el que compraron equipos, los instalaron y los usaron según sus necesidades. Sin embargo, no pueden hacer todo eso con los servicios de nube. Considere este escenario de pesadilla muy común: los desarrolladores que prueban una aplicación a veces se olvidan de apagar las máquinas virtuales el viernes por la tarde, dejándolas funcionando todo el fin de semana, aunque nadie esté ahí para llevar a cabo el trabajo informático. Esto puede provocar que los CIOs gasten rápidamente su asignación mensual por un servicio de nube particular. Tales historias de terror son una razón importante por la que los CIOs están estableciendo llamadas con Smith.

Los CIOs necesitan seguir de cerca y alinear su consumo de servicios en la nube con la cantidad que están presupuestando para ese ciclo en particular. El gran interés en la planificación de costos en la nube es una gran razón por la que Microsoft, el mes pasado, acordó adquirir Cloudyn, que ayuda a las empresas a analizar el consumo, permitir la rendición de cuentas y pronosticar el futuro gasto de la nube. Microsoft piensa que el software de Cloudyn ayudará a que la adopción de Azure sea más atractiva para los CIOs.

Planificación de capacidad y recursos: Para garantizar un uso operativo eficiente del impacto de su infraestructura de nube, debe prestar mucha atención a la planificación de capacidad y recursos, que suele estar vinculada a la funcionalidad de orquestación y automatización. Antes de cambiar ese servicio en la nube debe preguntarse: ¿cuánto necesita y cuándo lo necesita para ejecutarlo?

Seguridad e identidad: Hay varias funcionalidades relacionadas con la seguridad necesarias en un entorno de computación en la nube, incluyendo la gestión de riesgos, la segregación de funciones, el inicio de sesión único y la administración clave. Los CIOs y CISOs necesitan reunirse con sus proveedores y establecer los SLAs apropiados.

Gobernabilidad y política: Al igual que con las tecnologías locales, es fundamental crear políticas que determinen quién puede acceder a qué activos en la nube, cuánto y cuándo. ¿Qué grupo de trabajo o departamento puede acceder qué aplicaciones, y desde qué servicios pueden acceder a ellas?

Orquestación, automatización y aprovisionamiento: Las capacidades de orquestación, automatización y aprovisionamiento son vitales para gestionar un entorno de nube complejo. Aquí, una faceta importante es la de "service blueprinting". Similar al concepto de mapeo del viaje del cliente, el service blueprinting implica especificar las conexiones e interdependencias involucradas tanto en los sistemas de nube como en los locales.

La conclusión

Por supuesto, puede que las cinco tareas explicadas en el artículo sean más fáciles de decir que de hacer. Smith anota que la mayor parte de empresas carecen del personal requerido para operar un servicio de nube. "Qué piezas de lego necesito para eso, cómo lo planifico y lo administro localmente, cómo aprovecho las APIs de la nube pública y cómo uno de los componentes culminan como parte de un servicio", indica Smith. "Son muchas cosas como para que solo uno las gestione".

Sin embargo, todo vuelve al costo. En una era de transformación digital de masas, se les está pidiendo a los CIOs reducir los costos de la ejecución del negocio, mientras fomentan más innovación. Eso ha empujado a muchos hacia los sistemas de nube sin realmente pensar en si ejecutar las aplicaciones costará menos en la nube que localmente. Algunas veces, ésta, en particular el servicio de nube público en el que el medidor se deja correr descuidadamente en las máquinas virtuales, es más cara.

"No todas las cargas de trabajo van a la nube", añade Smith. "Aquellos que dicen, 'en dos años todas mis cargas de trabajo estarán en un ambiente de nube pública' no han pensado en todos los detalles. Podría tener un banco grande con niveles de servicio estricto o consideraciones de latencia graves, y no encontrar un proveedor de nube pública que se adhiera a esos niveles de servicio. Por eso, es importante realizar un análisis de carga por carga y house-by-house para decidir qué tiene más sentido."