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Reportajes y análisis

¿Qué significa el Face ID para el acceso a los dispositivos?

[11/10/2017] La diferencia más obvia entre el próximo iPhone X y cada dispositivo iOS que lo precedió es la pérdida del icónico botón de Inicio. Durante años, ha servido como sensor de huella digital para la tecnología Touch ID de Apple, ofreciendo un desbloqueo fácil y seguro del dispositivo, así como la autenticación para las transacciones.

En el iPhone X, que saldrá el 3 de noviembre, Apple ha reemplazado el Touch ID con el Face ID como una solución biométrica segura que utiliza el reconocimiento facial en lugar de una huella digital.

Al igual que el Touch ID y una serie de otras opciones biométricas, el Face ID es esencialmente un acceso directo a una contraseña del dispositivo, en lugar de un reemplazo de ésta. Asimismo, sirve para hacer un dispositivo más seguro quitando el mayor inconveniente de un código de paso complejo: el tiempo y esfuerzo que toma ingresar tal código. En resumen, el Face ID ofrece comodidad en lugar de una capa adicional de autenticación.

Apple no es la única empresa que utiliza el reconocimiento facial o las huellas dactilares de esa manera, o como parte de un esquema de autenticación multifactor. Microsoft hizo lo mismo con su función Hello en Windows 10, por ejemplo. Lo que ofrece Face ID, así como Touch ID al comienzo, es el reconocimiento de la marca y la ubicuidad de la presencia en los medios. Hacer del Face ID una característica fácil, rápida y protagonista en la revisión del iPhone tiene una forma de hacer que el mundo se de cuenta del potencial del reconocimiento facial como una herramienta de seguridad -particularmente para las personas que no saben mucho sobre temas de seguridad de los datos y el dispositivo.

Todo esto podría llevar a la suposición de que Face ID, aunque es una novedosa forma de Apple de lograr un iPhone sin bisel, no es un avance particularmente significativo en sí mismo. Sin embargo, Face ID presagia cambios notables en la manera en la que percibimos y utilizamos la tecnología de la misma forma que Siri o Alexa lo hicieron cuando surgieron.

Los asistentes de voz, especialmente Alexa y su naturaleza omnipresente en los dispositivos Echo de Amazon, hicieron de la voz una forma básica de lograr cualquier número de interacciones diarias con medios de comunicación, recursos de Internet y dispositivos conectados. Pausar o tocar música, encender luces inteligentes o contestar preguntas -incluso ordenar artículos de los hogares- se hizo tan simple como solicitarlo sin necesidad de levantarse o parar de hacer otras tareas.

Aunque que Face ID no está dirigido a un conjunto aparentemente interminable de tareas, tiene implicaciones para dos de las más importantes: la identificación y la autenticación.

Identificación vs. Autenticación vs. Autorización

Aunque a menudo pensamos en iniciar sesión en un dispositivo, una PC, un sitio web o un servicio como una sola acción, en realidad hay tres procesos clave:

  • Identificación: Proporcionar una identidad a verificar -normalmente un nombre de usuario.
  • Autenticación: Verificar esa identidad contra uno o más factores, como una contraseña, pregunta secreta, ubicación, datos biométricos o acceso a un dispositivo específico -para verificar la identidad.
  • Autorización: Determinar que se permite el acceso a la identidad verificada antes de otorgarla o denegarla.

A pesar de estas tres acciones distintas, aunque interrelacionadas, normalmente las combinamos mentalmente en una. Esto es especialmente cierto en cuanto a la identificación y autenticación, a las que a menudo nos referimos como inicio de sesión a pesar de que haya dos tipos de datos que se ingresan, la identidad y los elementos de autenticación.

El reconocimiento facial nunca de ha tratado solo acerca de la autenticación

Apple puede estar convirtiendo nuestras características únicas en la base de la columna vertebral biométrica de Face ID, pero hay un uso mucho más común para la tecnología, una que Apple ha incorporado en los productos desde hace bastante tiempo: la identificación de caras. Apple introdujo primero el reconocimiento facial en iPhoto, el precursor de la aplicación Fotos de hoy para macOS; y, más recientemente, en la aplicación Fotos en iOS. El propósito es facilitar a los usuarios la identificación y la etiqueta de las personas en sus bibliotecas fotográficas, un enfoque utilizado por otras compañías y agencias de aplicación de la ley.

Ponga la combinación de estos dos usos juntos y, la identificación y la autenticación podrán hacerse en un paso combinado. No hay necesidad de escribir o seleccionar una identidad, el dispositivo simplemente identifica al individuo por cámara, y se autentica utilizando los mismos datos faciales. Dado que las cámaras en casi todos los dispositivos (incluyendo PCs y Macs) están por encima de la pantalla, no se necesita ninguna entrada de usuario -solo sostenga un dispositivo (o siéntese frente a uno) y el inicio de sesión ocurrirá como si no hubiera necesidad de iniciar sesión.

Añada perfiles de usuario remoto y acceso autorizado a archivos personales (ya sea local o en la nube), y cada dispositivo se convertirá en personal sin necesidad de acción alguna, ya sea un dispositivo personal como un teléfono, un dispositivo compartido como una tableta o un PC doméstico, o un servidor corporativo.

El proceso, fluido e invisible, elimina cualquier conocimiento real de la identidad o un inicio de sesión.

Perpetuar este concepto a lo largo de un ecosistema entero -de la forma en la que Apple demostró con la capacidad de sus AirPods de ser utilizados en todos los dispositivos de un usuario, sin necesidad de configurar cada uno de ellos- hace posible que los usuarios, familias e incluso compañías eliminen muchas de las experiencias de inicio de sesión. Todo funciona como debería, teniendo en cuenta los derechos de acceso de cada persona y adaptado para responder con base en tales derechos. Es algo que viene directamente de la ciencia ficción -piense en cómo la U.S.S Enterprise puede reaccionar según las personas sin identificación, o cómo cambian los anuncios en las tiendas cuando la gente compra en Minority Report.

¿Apple está planeando algo más que dispositivos iOS sin bisel?

Es fácil ver a Apple incorporando el Face ID a toda su línea de productos e implementándolo en Macs multiusuario de esta manera. Sin embargo, iOS siempre ha sido una plataforma de un solo usuario sin cuentas de usuario únicas o la opción para perfiles de usuario separados...con una excepción: Classroom.

A principios del 2016, Apple dio a conocer Classroom, una aplicación para la iPad que, por primera vez, habilitó una función de iPad compartida. Diseñada para colegios donde no era factible proporcionar una sola iPad para cada estudiante, la iPad compartida hace lo siguiente: crea perfiles basados en la nube a las que las iPads pueden acceder, permitiendo a cada estudiante seleccionar su perfil, ingresar un código de acceso y tener una experiencia única, así como acceso a documentos personales.

Apple ha descrito la función como una solución de educación, una integrada en su paquete general de K-12. Como he argumentado desde que se dio a conocer la capacidad, esto podría ser una forma para que Apple pruebe la tecnología antes de extenderla a los consumidores o al negocio. En cualquier caso, sería un ajuste natural con Face ID. De hecho, para los estudiantes más jóvenes, la combinación haría de la implementación de iPad compartido algo mucho más simple.

Si Apple opta por expandir iOS para soportar múltiples usuarios, movimiento que podría alinear aún más iOS y macOS, Face ID sería una manera lógica de apoyar la identificación y autenticación en una experiencia similar a un dispositivo de un solo usuario.

Por ahora, Face ID apunta a un futuro en el que el acceso a la tecnología ... simplemente funcione. Ese es el camino de Apple.