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Reportajes y análisis

Riesgos de una ciudad completamente conectada

Patricia Peck, abogada de derecho digital.

[20/06/2018] Los autos autónomos, las señales de tránsitos conectados, la identidad digital y los sensores en los estacionamientos, ya no son ejemplos de ciudades inteligentes del futuro. Muchos de estos elementos ya se pueden ver hoy en diversas localidades del mundo, como en Estonia, que desde hace 17 años cuenta con Digital ID, con protección de criptografía, y que funciona como una clave para muchos servicios públicos -dando a los ciudadanos una firma digital solamente.

"Pero puede preguntarse: cómo quedan los crímenes en una sociedad con información tan valiosa circulando en el universo digital", observó Patricia Peck, abogada de derecho digital.

Por supuesto que crecen a medida que todo va a Internet. Y otro ingrediente llega para hacer aún más complejo el escenario: la cuestión de la privacidad. "La planificación y las preocupaciones sobre privacidad de datos y seguridad deben ocurrir temprano, junto o incluso antes del desarrollo de nuevas tecnologías", advirtió la abogada. "Es posible tener seguridad sin privacidad, pero no se puede tener privacidad sin seguridad. Garantizar el equilibrio es esencial", agregó.

Para mitigar problemas, Peck enumeró cuatro pasos: quedarse en línea con las regulaciones, establecer contratos, adoptar procedimientos e invertir en el entrenamiento de personas. Según ella, una ley fuerte puede ser la base de las relaciones que las ciudades inteligentes desarrollarán, y pueden resolver conflictos que surjan y que no hayan sido acordados. Sin embargo, apuntó, un buen contrato es lo que traerá soluciones a problemas específicos de la relación peculiar que se hace -y cada relación de tecnología exige un contrato diferente y propio.

¿Cómo andan las leyes de protección de datos en América Latina?

Peck enumeró, durante su presentación, el estado de las principales leyes de protección de datos de los países en América Latina. Países como Brasil, Cuba, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras y Venezuela no tienen leyes específicas para la protección de datos personales. Siendo que Brasil, Ecuador y Honduras cuentan actualmente con proyectos en marcha en ese sentido.

Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay ya están más avanzados y cuentan con leyes específicas para tratar el tema.

En Europa, el Reglamento General sobre la Protección de Datos (GDPR), en vigor desde el 25 de mayo, reavivó la discusión sobre el tema. El GDPR fortalece los derechos individuales sobre los datos personales y busca unificar las leyes de protección de datos en toda Europa, independientemente de dónde se procesen los datos. Las empresas de origen europeo, pero con actuación en otros lugares del mundo, también tienen que preocuparse por el tema, anotó la especialista.

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