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Cisco Digital Readiness: ¿Qué tan digital es el Perú?

[19/06/2018] Como parte de Cisco Live pudimos ser testigos de los avances que se están logrando ya no solo a nivel de empresas, sino a nivel de sociedad. Es cierto, los países y las ciudades también están pasando por sus respectivos procesos de digitalización, de transformación digital. En ellos cambian de nombre, los podemos encontrar como Ciudades Inteligentes o como Digital Readiness (qué tan preparado está el país para el entorno digital), dos conceptos que nos hablan de cómo la tecnología está ingresando a ciudades y países.

Y sobre estos temas pudimos conversar en Cisco Live con un ejecutivo que nos brindó el panorama general, de la región, nos dieron información sobre el índice de Digital Readiness que prepara Cisco, y en Lima conversamos con un ejecutivo, también de Cisco, justamente sobre una de las experiencias que se están realizando en el campo de la telemedicina, específicamente en el Instituto de Salud del Niño.

Todos estos datos los hemos unido en esta nota que busca ofrecer un panorama amplio de cómo el gobierno y la sociedad peruana se encuentran aprovechando -o no- el entorno tecnológico.

Digital Readiness

La digitalización o el uso de la tecnología por parte de las entidades gubernamentales ha avanzado con respecto a lo que se tenía hace algunos años. Al menos, ya se encuentra en la agenda de los políticos; de hecho, muchos países de la región latinoamericana, o todos, tienen algún tipo de documento al que se denominan Agenda Digital, o algo así, y en el que se puede encontrar los buenos deseos que tienen los Estados para adoptar la tecnología.

Nicolás Chiappara, director del Sector Público de Cisco Latinoamérica.

Eso fue lo que nos contó Nicolás Chiappara, director del Sector Público de Cisco Latinoamérica, cuando conversamos con él durante el pasado Cisco Live. "Eso lleva también mucha discusión en término de regulación, porque la transformación digital lleva al mismo tiempo una transformación de las políticas, de la regulación por el tema de la ciberseguridad, la protección de datos, y uno empieza a ver que son temas mucho más debatidos y atendidos, sostiene el ejecutivo.

A pesar de ello, aún nos encontramos con algunas dificultades, no menores, para poder seguir avanzando en el tema. Por ejemplo, el ejecutivo nos recordó que todavía el 50% de la población de la región no tiene acceso a Internet.

Afortunadamente, los gobiernos han comprendido que se tienen que cerrar esas brechas, porque su objetivo es acercarse al ciudadano utilizando las tecnologías. ¿Qué tanto han avanzado?

Ese nivel de avance se puede determinar a través de un índice que Cisco ha creado para todo el mundo y que, por supuesto, tiene un segmento dedicado a América Latina. El instrumento se llama el Digital Readiness, y lo que básicamente muestra son siete parámetros a partir de los cuales se ha medido que tan avanzado está un país en cuanto a la digitalización.

Los componentes son Necesidades Básicas, Inversión de las empresas y gobiernos, Facilidad para crear empresas (Business Foundation), Capital humano, Ambiente emprendedor (Startup Environment), Infraestructura tecnológica y Adopción tecnológica.

Luego, al ponderar los puntajes alcanzados por cada país se genera un número índice que ubica al país dentro de uno de los tres sectores que ha establecido: Amplify, Accelerate y Activate.

Ningún país de América Latina se encuentra en la primera categoría, casi todos, excepto dos (Nicaragua y Bolivia), se encuentran en la etapa Accelerate, aunque cabe mencionar que Uruguay, Chile, Costa Rica, Panamá y México, se encuentran en el cuartil med-high, mientras que el resto de los países se encuentran en el cuartil med-low.

"En el caso del América Latina, 16 de los 19 países están en la etapa de acelerar, que es una etapa intermedia. Y empezamos a ver áreas en América Latina que tienen que mejorar, como el desarrollo del ecosistema de emprendimiento; el más desarrollado es Startup Chile, a pesar de eso aún faltan este tipo de ecosistemas con venture capital investment para las startups», sostuvo Chiappara.

Otro punto flaco de América Latina en el índice es la facilidad para hacer negocios, es decir, Business Foundation; además, también se tiene que mejorar en el desarrollo del Capital humano.

Ya hablando del Perú, los ejecutivos de Cisco nos proporcionaron un resumen sobre los hallazgos que realizó el estudio en relación a la posición del país.

Perú ocupa el noveno lugar dentro del ranking en la Etapa de Aceleración en América Latina y el puesto 61 a nivel mundial. Los países que se encuentran en la Etapa de Aceleración son capaces de aprovechar la tecnología digital, y están listos para aumentar su ritmo de innovación. Pueden maximizar el impacto positivo de la digitalización en el crecimiento económico, aumentando proactivamente la facilidad con la que las empresas pueden operar. Con un aumento de 2.53 puntos, Perú entraría en la categoría más alta, Amplify.

Los países en etapa de Aceleración deben continuar invirtiendo en el desarrollo de capital humano para aumentar el ritmo y el alcance de la tecnología digital dentro y fuera de las fronteras de cada país.

El puntaje más alto de Perú se encuentra en Business Foundation, ocupando el quinto lugar en América Latina. Además, Perú ocupa el noveno lugar en Capital Humano en Latinoamérica y está empatado en el puesto 67 a nivel mundial.

Perú está empatado en el octavo lugar en alfabetización de adultos en América Latina y empatado en el puesto 59 a nivel global. Y también está empatado en el decimosexto lugar en calidad de educación matemática y científica en América Latina, ocupando en el puesto 111 mundial.

En Infraestructura Tecnológica en Latinoamérica, Perú ocupa el puesto 13 y el lugar 61 a nivel mundial. Este puntaje se puede mejorar aumentando las suscripciones de banda ancha fija, las suscripciones telefónicas y los servicios de red.

Las ciudades inteligentes

De la digitalización de los países, se desprende la digitalización de las ciudades, la cual tiene nombre propio: Ciudades Inteligentes.

"Cuando iniciamos con smart cities hace ocho años era algo donde las ciudades envisionaban estar, pero se veía poca implementación. Lo primero en lo que avanzaron fue la mejora en la infraestructura de servicios de la alcaldía; es decir, tener una infraestructura que permita ofrecer servicios de calidad, mediante la mejora de sus centros de datos, para ofrecer trámites y servicios digitales; es fue el primer gran paso, indicó el ejecutivo.

Luego, las ciudades comenzaron a desplegar otros servicios fuera de sus procesos; los primeros fueron los hotspots de Wi-Fi en áreas públicas. Posteriormente, aparecieron los servicios de seguridad (cámaras), control del tráfico y luminarias inteligentes.

En Ciudad de México y Buenos Aires, por ejemplo, instalaron señal de Wi-Fi en los servicios de metro, tanto en los vagones como en las estaciones, además de servicios de conteo de personas y de velocidad de los vehículos.

"El caso de transporte más impresionante es el caso de gestión urbana de Montevideo. Básicamente, lo que tienen son 272 semáforos y 204 cámaras conectadas. Es un proyecto que ha ido creciendo y el mismo sistema se autofinancia gracias a las multas que genera automáticamente a los automóviles que no respetan las luces rojas y los límites de velocidad, sostuvo el ejecutivo.

Cuando preguntamos por Lima, nos indicó que había algunos pilotos con la municipalidad metropolitana, específicamente en pilotos de acceso Wi-Fi y conteo de personas. Pero donde sí se avanzó y, de hecho, ya está en funcionamiento es con el Instituto Nacional del Niño.

"Trabajamos en una solución de telemedicina en el Hospital del Niño. Con ella atienden niños que están en las regiones básicamente mediante teleconferencias, donde el doctor puede atenderlo en forma inmediata. Luego vendrá la expansión, indicó.

Y precisamente conversamos en Lima con otro ejecutivo sobre el tema.

Gustavo Menéndez, director general de Soluciones de Negocios por Internet de Cisco.
Gustavo Menéndez, Cisco
La telemedicina en el Instituto Nacional del Niño

"Los especialistas normalmente están concentrados en uno o dos hospitales y normalmente en las capitales de nuestros países en dos o tres ciudades. Estos médicos son del sistema público, y para cualquier niño que necesite acceder a estos médicos la situación es muy diferente si vive en provincias o si vive en Lima. La realidad es que ambos niños tienen el derecho a la misma atención, sin embargo, el que vive lejos no tiene esa capacidad», nos dice Gustavo Menéndez, director general de Soluciones de Negocios por Internet de Cisco, al explicarnos los motivos que sustentas la implementación de una solución de teleconsultas.

La telemedicina es el método para resolver este problema y para dar atenciones igualitarias y oportunas a todos los niños del Perú. Esa es la premisa básica de este programa y de programas similares que se realizan en América Latina; es decir, salvar el problema de la distancia para darle la mejor atención médica a todos los ciudadanos por igual.

Un beneficio derivado es que esta tecnología, si bien mejora la atención y el servicio a los ciudadanos también genera ahorros y ventajas presupuestarias importantes. Por ejemplo, para traer a un niño hacia el especialista, el Estado tendría que pagar su viaje, algo que además ya no es muy oportuno porque el viaje tarda y la situación médica del chico puede complicarse.

¿Cuál es la infraestructura que se necesita? Menéndez explica que es cada vez menor; la tecnología está disponible y ha evolucionado hacia más tecnología de software y menos de hardware. Por tanto, estas tecnologías no son complicadas de obtener, no son costosas.

"Pensar que se necesita equipos costosos con mucho ancho de banda son mitos que se quedaron en el tiempo. Hoy las tecnologías están disponibles a costos muy reducidos, las instituciones médicas no tienen incluso que comprar las tecnologías porque las pueden adquirir como servicio y pagar por el servicio, indicó.

Y es cierto, en la actualidad existen dispositivos que tienen mucha más resolución que las antiguas soluciones médicas, y a precios muy competitivos. En realidad, la tecnología ya no es un gran obstáculo, los tiempos de implementación son cortos, e incluso ya no es necesario un ambiente especial para la solución, ésta puede hacer que el médico se conecte incluso desde un teléfono inteligente.

"El desafío de un programa de telemedicina no está en la tecnología sino en la definición de los procesos y en la gestión del cambio, que la gente, tanto los médicos como los administrativos acompañen este cambio en su forma de trabajar, indica el ejecutivo.

Y los resultados han sido impresionantes. De acuerdo a información del Instituto de Salud del Niño, en el 2015 solo cinco regiones utilizaban Telesalud, hoy son todas las regiones con la excepción de Moquegua, lo que representa 64 establecimientos de salud.

De setiembre del 2015 al 31 de mayo del 2018 se realizaron 998 teleconsultas, 99 telecapacitaciones y 73 telegestiones. En cuanto a los pacientes, en ese mismo periodo se atendieron a 736 pacientes.

El impacto económico de esta solución es de un ahorro de más de 19,91 millones de soles, una cifra a la que se llega gracias a que, por ejemplo, al usar la Telesalud se ahorran más de 25 mil soles por paciente referido al ISN-SB, más de 33 mil soles por un manejo conjunto del paciente, y más de cuatro mil soles por atenciones ambulatorias.

En estos momentos, la Red Nacional de Telesalud (especialidades quirúrgicas y trasplantes) se encuentra en la Fase 2 de implementación, que comprende 2017 y 2018, y en la cual se espera contar con hasta 25 hospitales para teleconsultas, cuatro sesiones al mes de telecapacitaciones y dos o tres sesiones mensuales de Telegestión. Para la tercera fase, en el 2019, se espera tener ya una cobertura nacional.

La Telesalud es tan solo una de las herramientas que se pueden implementar sobre esta gran plataforma a la que se llama digitalización. El Estado y los gobiernos locales avanzan, pero, como señala el índice, aún nos falta cubrir ciertos campos. Cisco nos ha mostrado lo que se puede hacer y lo que ya se ha hecho cuando existe la decisión de aprovechar lo que la tecnología nos puede proporcionar.