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Columnas de opinión

La revolución del capital humano: Colaboración entre personas y tecnología

Por: Martín Arévalo, gerente de Consultoría de Deloitte Perú

[15/08/2018] A medida que las empresas aceleran la adopción de tecnologías cognitivas, robótica, y la inteligencia artificial, la pregunta que aparece en la mente de los trabajadores es si serán reemplazados por este tipo de tecnologías. El término "automatización tiene un estigma social fuerte; en algunos casos representa una esperanza de mayor eficiencia y ahorros, pero en otros representa imágenes de cartas de despido y reducción de personal.

La migración entre la fase experimentación a la fase de adopción de este tipo de tecnología ya se encuentra en pleno apogeo. Podemos ver claros ejemplos de esto, no solo en las empresas tecnológicas líderes que usualmente adoptan rápidamente, como Microsoft, Facebook, IBM, pero en el uso cotidiano por empresas de diversos rubros.

Por ejemplo, Coca-Cola utiliza análisis de datos de inteligencia artificial para decidir lanzar nuevos productos; Morgan Stanley brinda a más de 16 mil consultores financieros herramientas de algoritmos cognitivos para automatizar labores rutinarias y liberando espacio para el servicio al cliente; en empresas de salud tenemos ejemplos de inteligencia artificial y robótica acelerando la atención a pacientes. En general se espera que estas tecnologías brinden valor a los negocios por encima de los billones de dólares para el 2021.

Las empresas que están liderando este cambio reconocen que estas tecnologías son más efectivas cuando complementan a las personas, no cuando las reemplazan. Estas tecnologías permiten liberar al empleado de tareas rutinarias, permitiendo a las personas el uso de habilidades innatas que las máquinas no pueden realizar: el manejo de situaciones humanas.

Si bien los reportes mencionan que la automatización mejora la escala, la velocidad y la calidad para las empresas, no es lo mismo para los puestos de trabajo.Es más, los resultados muestran lo opuesto: no solo puestos donde se requieren altos niveles de conocimiento de tecnología tienen mayor requerimiento por parte del mercado, los nuevos puestos que se están generando en el mercado tienen la característica de ser mayormente orientados al servicio, interpretativos, sociales, usando las capacidades básicas de los humanos como creatividad, empatía, comunicación, y solución de problemas complejos. Dichos profesionales requieren altos conocimientos tecnológicos para poder dar uso de las múltiples herramientas que se ponen a su disposición para la toma de decisiones oportunas y rápidas, incrementando el valor que dichas tecnologías brindan a los negocios.

La hora del trabajador inteligente

Este ambiente actual nos permite llegar a la conclusión que el trabajador debe cambiar sus capacidades. Más allá de un rediseño de puestos de trabajo, estamos ante un escenario de arquitectura del trabajo: descomponer el trabajo en sus componentes fundamentales y redefinir cómo vamos a ejercer nuestro negocio de acuerdo a las nuevas tecnologías, permitiendo al recurso humano capacitarse en las habilidades que son realmente requeridas en el mundo moderno.

En nuestro análisis titulado Deloitte Global Human Capital Trends, las empresas revelan la demanda futura que tendrán en trabajadores con capacidades de resolución de problemas complejos (63% de las empresas encuestadas), habilidades cognitivas (55%), habilidades sociales (52%) y de procesos (54%). Asimismo, el 65% de las empresas encuestadas consideran que tendrán requerimientos de trabajadores con fuertes habilidades técnicas. Asimismo, un estudio reciente del World Economic Forum resalta que entre las diez habilidades más requeridas para la próxima década se encuentran habilidades humanas esenciales como el pensamiento crítico, la creatividad y la gestión humana.

La gran ironía es que, según nuestros estudios, muchas empresas están sufriendo para el reclutamiento y desarrollo de estas habilidades para el futuro. Si bien las empresas tienen un claro entendimiento de los requerimientos para que los empleados trabajen "mano a mano con las nuevas tecnologías, la gran mayoría de éstas no tiene un plan claro para el desarrollo de las habilidades básicas necesarias. De esto podemos destacar un reto importante que los ejecutivos deben atacar: la transformación de las estructuras y la cultura de la organización, las líneas de carrera y la gestión del desempeño de las personas.

Como nota final queda dejar una reflexión, el gran reto que enfrentan las empresas, los ejecutivos y los trabajadores en general es la adaptación. Las tecnologías han venido evolucionando de una manera casi natural en nuestro entorno, por lo que las personas debemos evolucionar con éstas, y aprovechar el valor potencial que estas tienen. El temor de ser reemplazados por máquinas debe volverse la oportunidad de cambiar y adaptar nuestras habilidades para aprovechar y mejorar, brindando mayor valor a nuestros clientes, empresa y a nosotros mismos.