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Reportajes y análisis

¿Qué es una nube privada? [Y algunas cosas que no lo son]

[26/11/2018] La nube privada es un término bien definido que los grupos de estándares gubernamentales y la industria de la nube comercial han acordado; y aunque algunos piensan que su uso está menguando, un análisis reciente indica que el gasto en la nube privada sigue creciendo a un ritmo vertiginoso.

Un estudio realizado por IDC proyecta que las ventas de la inversión en la nube privada alcanzaron los 4,6 mil millones de dólares solo en el segundo trimestre del 2018, lo que representa un aumento de 28,2% en comparación con el mismo período del 2017.

Entonces, ¿por qué las organizaciones se sienten atraídas por la nube privada?

¿Qué es una nube privada?

Existen cuatro tipos de nube: pública, comunitaria, híbrida y privada, según el National Institute for Standards and Technology (NIST).

NIST afirma que la nube privada tiene algunas características únicas que la diferencian del resto: "La infraestructura de la nube se proporciona para uso exclusivo de una sola organización que comprende múltiples consumidores (por ejemplo, unidades de negocios). Puede pertenecer, administrarse y operarse por la organización, un tercero o alguna combinación de ellos, y puede existir on premises u off premises.

Eso es lo que distingue a la nube privada, pero también comparte cinco características con los otros tipos de nube, según NIST.

La primera es el autoservicio a pedido, lo que significa que los usuarios finales pueden provisionar recursos de computo por sí mismos sin pedir la ayuda de TI.

La segunda es el acceso amplio. Esto significa que se requiere que los recursos en la nube sean accesibles a través de la mayoría de los dispositivos, desde estaciones de trabajo y computadoras portátiles hasta tabletas y teléfonos.

La tercera es la agrupación de recursos, que permite un uso general más eficiente de los recursos informáticos. Esto significa que varios usuarios comparten recursos que se asignan dinámicamente una y otra vez. En una nube privada, esto implica que las diferentes divisiones de una organización comparten recursos, pero están disponibles exclusivamente para esa organización. No se comparten con terceros, como es el caso de los servicios de usuarios múltiples.

La cuarta es la rápida elasticidad, que permite aumentar o disminuir la capacidad según sea necesario, y liberar recursos para que otros los utilicen cuando la necesidad pase.

Finalmente, el servicio medido garantiza que los proveedores y usuarios puedan medir la cantidad de recursos diversos (almacenamiento, procesamiento, ancho de banda, cantidad de cuentas de usuario) que se utilizan para que puedan asignarse de una manera que el uso de los recursos sea optimizado.

La virtualización es solo una parte de la nube privada

El simple hecho de utilizar la virtualización al lanzar un hipervisor en un servidor no comprende la computación en la nube privada. Si bien la virtualización es un componente clave de la computación en la nube, no es una nube en sí misma.

La tecnología de virtualización permite a las organizaciones agrupar y asignar recursos que forman parte de la definición del NIST. Pero otras cualidades relacionadas con el autoservicio, y la capacidad de crecimiento de esos recursos, son técnicamente necesarias para que se considere un entorno de nube.

Una nube privada -en comparación con las nubes públicas o híbridas-se refiere específicamente a los recursos utilizados por una sola organización, o cuando los recursos basados en la nube de una organización están completamente aislados.

La economía de la nube privada

Uno de los mayores conceptos erróneos sobre la nube privada es que la nube ahorrará dinero. Puede y suele hacerlo, pero no lo hace inherentemente.

Los costos iniciales pueden ser considerables. La tecnología de automatización, por ejemplo, que es una parte importante de una red de nube privada, puede ser una inversión importante para muchas organizaciones de TI. El resultado puede ser la capacidad de reasignar los recursos de manera más eficiente, y puede permitir que algunas organizaciones reduzcan sus gastos generales de capital para hardware nuevo, lo que también puede ahorrar dinero. Pero los ahorros generales no están asegurados.

Los analistas de Gartner afirman que el principal beneficio de la adopción de un modelo de nube privada no debería ser el ahorro de costos, sino una mayor agilidad y escalabilidad dinámica, que puede mejorar el time to market para las empresas que hacen uso de la tecnología.

La nube privada puede estar en la nube pública.

Muchas personas asocian la ubicación de la nube privada con el centro de datos privado y local de una organización, y la nube pública como proveniente de un proveedor de servicios externo. Pero como señala NIST, si bien una nube privada puede pertenecer, administrarse y operarse por una organización privada, su infraestructura puede estar ubicada off-premises.

Muchos proveedoros venden nubes privadas off-premises, lo que significa que, si bien los recursos físicos se encuentran en una instalación de terceros, están dedicados a un solo cliente. "La computación en la nube privada se define por la privacidad, no por la ubicación, la propiedad o la responsabilidad de la administración, afirma el analista de Gartner, Tom Bittman.

Al tratar con proveedoras de nube, tenga cuidado con las definiciones de seguridad. Algunas proveedoras pueden, por ejemplo, subcontratar sus operaciones del centro de datos a una instalación de colocación donde no podrían dedicar hardware a cada cliente. O podrían agrupar los recursos entre los clientes, pero decir que garantizan la privacidad separándolos por medio de VPNs. Investigue los detalles de las ofertas de nube privada off-premises, aconseja Bittman.

La nube privada es más que IaaS

La infraestructura como servicio es una razón importante para adoptar arquitecturas de nube privada, pero de ninguna manera es su única utilidad. El software y la plataforma como servicio también son importantes, aunque Bittman afirma que la IaaS es el segmento de más rápido crecimiento.

"La IaaS solo proporciona los recursos del centro de datos de nivel más bajo de una manera fácil de consumir, y no cambia fundamentalmente la forma en que se hace la TI, afirma. La plataforma como servicio (PaaS, por sus siglas en inglés) es donde las organizaciones pueden crear aplicaciones personalizadas, creadas para ejecutarse en infraestructuras de nube. PaaS se presenta también en versiones públicas o privadas, ya que el servicio de desarrollo de aplicaciones está alojado en un centro de datos local o en un ambiente dedicado de un proveedor.

La nube privada no es siempre privada

Para muchas organizaciones, la nube privada es el primer paso lógico hacia una red en la nube. Proporciona acceso a los beneficios de la nube (agilidad, escalabilidad, eficiencia) sin algunas de las preocupaciones de seguridad, percibidas o reales, que conlleva el uso de la nube pública. Pero Bittman pronostica que, a medida que el mercado de la nube siga evolucionando, las organizaciones se abrirán a la idea de utilizar recursos públicos de la nube. Los acuerdos de nivel de servicio y las precauciones de seguridad madurarán, y el impacto de los cortes de energía y el tiempo de inactividad se minimizarán.

Finalmente, Gartner pronostica que la mayoría de las implementaciones de nube privada se convertirán en nubes híbridas, lo que significa que aprovecharán los recursos de la nube pública. Esto implica que su nube privada hoy, puede ser una nube híbrida mañana. "Al comenzar con una nube privada, TI se está posicionando como la intermediaria de todos los servicios para la empresa, ya sean privados, públicos, híbridos o tradicionales, afirma Bittman. "Una nube privada que evoluciona a híbrida, o incluso a pública, podría conservar la propiedad del autoservicio y, por lo tanto, del cliente y la interfaz. Esta es una parte de la visión para el futuro de TI que llamamos 'TI híbrida'.

Repatriación de nubes

Cuando las empresas transfieren cargas de trabajo y recursos a la nube pública, luego las mueven de nuevo a una nube privada o a un ambiente que no pertenezca a la nube, se denomina como repatriación de nube.

Según una encuesta del 2017 realizada por 451 Research, el 39% de los encuestados afirmó haber movido al menos algunos datos o aplicaciones de la nube pública, debido principalmente a problemas de rendimiento y disponibilidad. Un blog de 451 sobre la investigación afirmó que muchas de las razones de los encuestados "coincidían con las razones por las que sabemos que las empresas finalmente deciden cambiarse a la nube pública en primer lugar.

Los seis motivos principales citados por los encuestados fueron: problemas de rendimiento/disponibilidad (19%), nube local mejorada (11%), cambio en la regulación de la soberanía de datos (11%), costo más alto que el esperado (10%), problemas de latencia (8%), e infracciones de seguridad (8%).

Y no es que estos tomadores de decisiones de TI abandonaran la nube pública por la nube privada. Más bien, es que los ambientes de la nube están evolucionando constantemente para cada organización, y que muchos tienen una nube híbrida que incorpora tanto la nube privada como la pública. La mayoría de los encuestados de 451 (58%) afirmó estar "avanzando hacia un entorno híbrido de TI que aprovecha tanto los sistemas on premises y los recursos de nube off premises/alojados de manera integrada.