Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

La inteligencia artificial y las empresas peruanas

Álvaro Merino Reyna, CEO de Sapia.

Una de las temáticas más en boga en la actualidad es la de la inteligencia artificial. Y, por tanto, no podía estar ausente de las sesiones sobre transformación digital que se presentaron en la CADE Digital, ahora enfocándose en los casos de las empresas privadas.

Para explicar lo que implica la inteligencia artificial para las empresas se presentó Álvaro Merino Reyna, CEO de Sapia.

Merino Reyna fue directamente a las definiciones. Señaló que la inteligencia artificial es un programa diseñado para realizar actividades consideradas propias de la inteligencia humana. Y aunque el tema parezca futurista en realidad, sostuvo el ejecutivo, ya se encuentra viviendo entre nosotros.

Un claro ejemplo de esta afirmación lo constituyen los automóviles modernos. Éstos se encuentran dotados de capacidades de inteligencia artificial que les permiten tomar, en cierta medida, el control del automóvil cuando consideran que se encuentra en riesgo la seguridad del ocupante; por ejemplo, cuando un automóvil se acerca demasiado al vehículo que tiene delante.

Ese fue un ejemplo cotidiano, pero en realidad ya se pueden encontrar múltiples ejemplos de uso de inteligencia en las actividades propias de las empresas. Merino Reyna explicó, por ejemplo, que la compañía Scharf, dedicada al rubro de la mensajería y la logística, ha implementado un asistente virtual llamado Amanda que procesa el lenguaje natural y que opera sobre Facebook para responder consultas. La plataforma tiene la ventaja de operar 24x7 y encargarse de las consultas sobre envíos, pagos, tiempos de tránsito, cotizaciones, entre otras.

La inversión en este chatbot fue de aproximadamente 100 mil dólares y se expandirá a la operación en Bolivia y a otros servicios de la compañía en Perú.

De la misma forma, Merino Reyna describió otros nueve casos en los que se ha usado inteligencia artificial, como Innova Schools, financiera Efectiva, Apropo, Jockey Plaza, Centrum, BCP, AFP Habitat, UPC y Minsur. Todos los casos muestran que las inversiones en inteligencia artificial no necesariamente son muy grandes y pueden estar al alcance de muchas empresas con resultados muy positivos.

De hecho, como parte del bloque de presentaciones, se mostraron los casos de Roche y de Rímac, dos compañías que también implementaron soluciones de inteligencia artificial para sus operaciones. El caso de Roche ya lo habíamos visto anteriormente, mientras que el de Rímac si fue un caso nuevo.

En Rímac, explicó Miguel Paredes, vicepresidente de Inteligencia Artificial y Data Analytics de Rímac Seguros y Reaseguros, se deseaba reducir la cantidad de clientes que abandonaban los seguros. Para ello utilizaron el aprendizaje automático. Muchos clientes no renovaban su póliza y por ello no era fácil hacer una gestión proactiva de este problema.

Se plantearon tres preguntas: ¿Por qué se están yendo los clientes? ¿Qué clientes se están yendo? Y ¿qué se puede hacer para retenerlos? Lo que hicieron fue entrenar un modelo de aprendizaje automático con la base de datos de los clientes, este modelo aprendió a identificar ciertos patrones asociados a la no renovación de los seguros y se generó una lista de clientes que tenían probabilidad de no renovar la póliza.

Volver al informe principal