Llegamos a ustedes gracias a:



Reportajes y análisis

El espacio de trabajo digital

CIO Perú y Xertica conversan con los CIOs

[26/06/2019] En una cena con 11 ejecutivos de reconocidas empresas de diversas industrias, se compartieron diversos puntos de vista sobre cómo es que ha ido evolucionando el espacio de trabajo digital, y cómo es que cada una de las organizaciones presentes se están acercando a él. Las intervenciones fueron enriquecedoras y plantearon nuevos puntos a tratar, probablemente, en reuniones posteriores.

Entre los ejecutivos estuvieron Carol Melgarejo, subgerente de Sistemas de Telefónica Gestión de Servicios Compartidos Perú (T-Gestiona); Romina Ugás, gerente de Administración y Finanzas de T-Gestiona; Manuel Chumpitaz, gerente de Operaciones TI del Banco GNB; Víctor Rodriguez, technology lead del CoE de Alicorp; Ángel Aldave, coordinador de Tecnología de Información de Fénix Power Perú; y Pablo Ramirez Peña, gerente de Sistemas de la Cámara de Comercio de Lima.

También estuvieron presentes Víctor Sedamano, gerente de Infraestructura Regional de Scotiabank Perú; Manuel Chávez, gerente de Sistemas de Compañía de Seguridad Prosegur; Jorge Valdivia, director de TI de Procesos de Medios de Pago (Procesos MC Perú); Raziel Caparo, gerente de Sistemas corporativo de Perú Belmond Hotels; y Javier Quevedo, gerente de TI de Asociación de Exportadores (Adex).

Y por parte de Xertica estuvieron presentes en la cena Alex Morris, director comercial de Perú; Giselle González - Olaechea; enterprise account manager; y Dennys Malqui, data & analytics manager.

La temática inicial

Luego de las presentaciones de rigor, 'se puso sobre el tapete' la pregunta de qué enfoque estaban dando las empresas al espacio de trabajo digital. Y, como era de esperar, las respuestas fueron diversas.

Pero el empujón inicial lo dio Morris, explicando el nuevo entorno, es decir, la forma en que ahora los colaboradores buscan trabajar, con herramientas que automaticen sus labores y los ayuden a ser más productivos.

Una de las primeras observaciones que se hicieron durante la reunión fue sobre la resistencia al cambio. Uno de los CIO relató que tiene implementadas soluciones móviles para sus trabajadores de campo, pero que éstas no trabajan en todo su potencial porque los colaboradores no ingresan los datos como deberían hacerlo, simplemente siguen trabajando como antes -cuando usaban papel- pero ahora con dispositivos móviles. Y no es que se trate de una cuestión de generaciones; los trabajadores que se resisten al cambio no son necesariamente los más antiguos.

En el otro extremo se colocó un CIO que más bien relató que son sus colaboradores -es una organización con un promedio de edad bastante bajo- los que piden el uso de tecnologías más modernas. Sin embargo, es 'arriba', en los peldaños más altos de la jerarquía en donde aún no se adaptan a esos cambios que solicitan abajo.

¿Entonces, qué es primero? ¿Qué TI proponga o que el negocio lo pida?

Otros de los CIO consideraron que, ante esta dicotomía, lo que se puede sugerir como acción es meditar en cómo se desea ver la organización en el futuro, cercano y lejano, y en base a ello se debe de tomar las medidas necesarias para adoptar las tecnologías.

Y en el futuro está el negocio, dijo otro de los CIO presentes. Si un proyecto de TI se ofrece en base a ventajas que son ciertas, pero poco atractivas para el negocio, probablemente los tomadores de decisión no lo acepten. Si, en cambio, se ofrece como un proyecto que va a ofrecer ventajas atractivas al negocio (o sea, más ingresos o menos gastos) sí se tendrá mayores probabilidades.

Los ejecutivos de Xertica añadieron que ahora los proyectos no son de largo aliento. Un proyecto de 18 meses puede que llegue tarde para resolver cualquier cosa. Más bien, es necesario realizar proyectos que cuenten con quick wins que se pueda mostrar al área de negocio.

Pero también hay organizaciones que funcionan 'a la inversa'. Uno de los CIO afirmó que, en su organización, el área de TI ya no es la que formula los proyectos, lo hacen las áreas de negocio. Por supuesto, luego ambas se sientan para discutir la mejor forma de llevarlo a cabo, pero la iniciativa provino del negocio.

Es más, cuando una de las organizaciones relató su caso, contó que buscaban que los colaboradores se concentraran en hacer crecer el negocio y que para ello pidieran ayuda a TI, pero que ellos serían los que le dirían a TI lo que necesitaban para cumplir su misión. El resultado es que ahora el ambiente es prácticamente de autoservicio, pues la organización se ha preocupado en empoderar tecnológicamente a sus colaboradores para lograr sus objetivos.

Se debe comenzar cambiando el mindset, y hacerlo ahora ya no es tan complicado porque el promedio de edad ayuda, los más jóvenes empujan este tipo de iniciativas y los demás se comienzan a alinear, dijo uno de los invitados.

En suma, ahora se trata de pensar en la experiencia que quiere el usuario para lograr sus objetivos de negocio. Ahora los colaboradores no quieren que les impongan las cosas, hay que permitir que hagan las cosas 'a su manera', y luego gobernarlos. Y esa libertad ha ido a tal punto que, por ejemplo, en la organización que relató su caso, el acceso a Internet es totalmente libre, se permite que los colaboradores naveguen por donde deseen, aunque luego, por supuesto, se 'ajusta' este comportamiento y se toman medidas para que su navegación no ponga en peligro a la empresa. Lo principal, como dijo el ejecutivo, es que se sientan libres.

La movilidad

Además de hablar sobre los cambios en las formas de trabajo, también se conversó sobre el lugar de trabajo propiamente dicho. Uno de los CIO dijo con toda confianza que la idea es que los colaboradores no vayan a la oficina, simplemente porque no alcanzaría el espacio para todos.

Por supuesto, para lograr esto, la organización los ha dotado de herramientas para que puedan realizar, por ejemplo, videoconferencias. Y esto se basa en el convencimiento que tiene el liderazgo de la empresa en que no se evalúa a los colaboradores por el tiempo que permanecen en la oficina, sino por los objetivos que logran.

Ese es otro de los puntos en los que Xertica tuvo algo que decir, a partir de su propia experiencia. En la compañía las reuniones tienen un enlace para que los participantes puedan estar presentes en ellas de manera virtual, algo que ya se ha convertido en parte de la cultura y que, por tanto, consideran como una práctica habitual. Y, nuevamente, todo depende de tener las herramientas que permitan a los asistentes asistir a estar reuniones donde quiera que se encuentren.

Y, nuevamente, son los más jóvenes los que impulsan este tipo de iniciativas, ya que para ellos son completamente naturales.

Las pymes

Los casos de los que generalmente se habla son de empresas de tamaño considerable, pero uno de los asistentes preguntó por lo que se podría hacer por las pymes con la tecnología que conoce Xertica, específicamente la de Google. ¿Se puede hacer transformación digital con ellas?

La respuesta fue sí. Estas firmas son muy transaccionales y, por tanto, pueden aprovechar las herramientas que les permitan digitalizar el centro de trabajo, como los chats corporativos, documentos en la nube, videollamadas, que son muy fáciles de implementar y que pueden generar un primer salto hacia el mundo digital. Aunque, ciertamente, hay también que cuidar que la adopción sea la adecuada, que no se trate simplemente de usar la herramienta adaptándola a lo que siempre se hacía en la empresa, sino que ésta cambie gracias a la adopción de la herramienta.

De hecho, para la pyme, ahora es mucho más fácil hacer cambios en su negocio sin tener que hacer inversiones muy grandes, y eso se debe a herramientas como la nube que permiten, prácticamente, hacer procesos de 'prueba y error' sin temor a los altos costos.

Además, dijo otro de los CIO, las pymes tienen ahora la ayuda de las startups. Estas compañías emergentes se encuentran en capacidad de atender las necesidades de las pymes a los precios que éstas pueden pagar. Las startups pueden llegar a muchas de estas pymes y lograr una ventaja tecnológica para ellas, sin las complicaciones que les supondría hacerlo a través de un gran proveedor con un gran sistema.

Las nuevas realidades

Otra de las temáticas que se tocaron fue la de los modelos de negocio disruptivo que pueden afectar a las empresas, particularmente a las que se encontraban presentes.

Uno de ellos indicó que los modelos de trabajo digitalizados estaban enfriando el calor humano. Los espacios digitalizados pueden traer muchas eficiencias, pero también podrían hacernos perder el contacto humano.

Aprovechando este contacto humano -y saltando hacia el campo del negocio- el mismo ejecutivo también hizo hincapie en la necesidad de las empresas de ser customer centric, es decir, enfocadas en el cliente. Así podrá crear productos y servicios que sirvan a los clientes, que sean utilizados por ellos, en suma, que generen valor al cliente, más que a las personas de tecnología.

Al final, como dijo otro de los CIO, el punto central de todo lo que se hace son las personas. Ya sea que se trate de clientes, de colaboradores o de gerentes, todo se trata de personas y "las personas se manejan más por percepciones que por realidades, indicó.

Efectivamente, nos encontramos en un momento en el que todo puede ser repensado, dijo otro, señalando que, en ocasiones, las soluciones a problemas tecnológicos podrían llegar desde ámbitos no tecnológicos.

Uno de los CIO incluso dijo que deberíamos enfrentar estos nuevos tiempos con ojos de niños, que no tienen los prejuicios que ya nos hemos formado frente a ciertas maneras de afrontar los desafíos.

Los errores

Era necesario hablar también de los errores que se han cometido, para no volverlos a cometer. Y uno de los CIO comentó que, a pesar de que la transformación nos impulsa a adquirir más velocidad, no se debe caer en el error de intercambiar esa velocidad por seguridad o fortaleza de los sistemas. Este CIO relató que sus desarrolladores podían hacer cosas buenas en sus proyectos; pero que también con el ánimo de cumplir con los sprints que imponen las metodologías ágiles, podían cometer errores que pasaban luego a los sistemas.

Hubo tiempos en los que este comportamiento ocasionó paradas en los sistemas y preocupación por lo que se estaba haciendo. La lección fue que, sí, es necesario adaptarse al nuevo entorno y sus velocidades, pero sin descuidar las fortalezas que se tenían antes en términos de seguridad y fortaleza de los sistemas.

Al final, el espacio de trabajo digital, entendido por uno de los CIO, es simplemente tener la tecnología para estar acorde con el cumplimiento normativo o poder defenderse contra los ciberataques; es decir, utilizar la tecnología más conveniente para las necesidades del momento, no subirse a la ola simplemente porque es nueva.

La empresa, en suma, tiene que ser 'cero errores'. Un reto que es impuesto por la propia industria en la que esta firma se desarrolla.

Con esta intervención concluyó una cena en la que se compartieron muchas experiencias valiosas que ayudaron a comprender que cada industria es distinta, que cada empresa es única y que, aunque pueden compartir muchos retos similares, también pueden tener caminos muy distintos para resolverlos.