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5 formas en las que su migración a la nube puede fallar

Y 5 maneras en las que puede tener éxito

[10/01/2020] Para la mayoría de las empresas, migrar a la nube ya no es una cuestión de si, sino cuándo. Al mover aplicaciones a la nube, puede mejorar la seguridad, el acceso a los datos, la escalabilidad y la flexibilidad de TI, y eso solo para empezar. Mudarse a la nube también puede ahorrarle dinero.

Pero tenga cuidado. No todas las implementaciones en la nube se realizan sin problemas. Las migraciones a menudo tardan más de lo esperado o fallan, lo que resulta en pérdida de tiempo y gastos. No es inusual descubrir, después de mover una aplicación a la nube, que no funciona tan bien allí como en las instalaciones.

El resultado podría ser simplemente otra migración -volver al centro de datos.

Un estudio reciente, financiado por el proveedor de seguridad Fortinet y realizado por especialistas en la cadena de suministro IHS Markit, descubrió que muchas empresas, el 74% de las encuestadas, han trasladado una aplicación basada en la nube a sus instalaciones después de no lograr los beneficios esperados.

Este no es un problema nuevo. Con una búsqueda en Google de fallas en la migración a la nube, encontrará ejemplos que datan de hace varios años. Hemos estado discutiendo el problema durante algún tiempo y no se trata de un fracaso de la tecnología, sino del liderazgo.

Aquí exponemos cinco de las principales causas de fallas en la migración a la nube y lo que puede hacer para tener éxito.

Errores de migración a la nube

1. Falta de un buen socio: El primer paso es darse cuenta de que no puede hacerlo solo, especialmente al principio. Necesitará un socio, ya sea una empresa global de servicios profesionales o una consultora local, y esa es una decisión que debe tomarse tras una cuidadosa deliberación y algunos aportes externos. Idealmente, debería tener una red de pares en su industria y geografía que pueden ayudarlo a elegir el consultor adecuado para el trabajo.

"Elija a su pareja con cuidado. Obtenga referencias, porque necesitará un socio que pueda guiarlo a través del proceso, y que no solo tenga capacidades tecnológicas sino también de gestión de cambios", señaló Joshua Greenbaum, presidente de Enterprise Application Consulting.

Un buen especialista en migración a la nube puede ayudarlo a identificar las mejores aplicaciones para mover, a determinar cómo integrar sistemas heredados y servicios en la nube, y a planificar y ejecutar la migración. Un buen socio también puede ayudarlo a elaborar una estrategia híbrida o multi-cloud efectiva.

2. No adaptarse a la nube: Uno de los errores más comunes que cometen las empresas es dejar que sus aplicaciones se ejecuten en la nube, de la misma manera que lo hicieron en las instalaciones. Eso, señala Tim Crawford, presidente de la consultora Avoa, es un error enorme y común.

"Las aplicaciones locales están acostumbradas a consumir recursos al máximo", anota Crawford. "La nube está diseñada para usar recursos cuando los necesite y devolverlos cuando no. Pero la aplicación tradicional no está construida con el nivel necesario de autonomía y orquestación como para aprovechar la nube".

Demasiados clientes olvidan que cada bit que ejecutan en una nube pública se mide, y tendrán que pagar por él. De esta manera, permiten que las aplicaciones no modificadas se ejecuten a toda velocidad, consumiendo ciclos de cómputo, y un mes después llega la factura. Simplemente levantar y cambiar una aplicación a la nube es la receta perfecta para una desagradable sorpresa. En el peor de los casos, se estaría enfrentando a un retorno a las instalaciones.

3. No tener las habilidades adecuadas internamente: Si cree que puede administrar su nube pública o incluso una nube híbrida con las viejas habilidades y enfoques -marco ITIL, procesos en cascada, aplicaciones monolíticas, silos operativos, etc.- se encontrará con una gran sorpresa.

Necesita habilidades para administrar infraestructura dinámica, contenedores, automatización, microservicios, etc. El problema es que todos los demás las necesitarán también. Las nuevas tecnologías ayudarán, pero atraer, capacitar y retener talentos calificados sigue siendo crítico.

"Un modelo operativo en la nube aleja a TI de la administración de software monolítico, estático y tradicional, utilizando herramientas y conjuntos locales heredados e independientes; y la acerca a un entorno de servicios altamente distribuidos, dinámicos, atomizados y abstractos administrados con múltiples soluciones específicas basadas en la nube, comenta Andi Mann, dinamizador principal de tecnología en la firma de análisis Splunk. "TI necesita nuevas habilidades para administrar las plataformas en la nube, pero también los contenedores, microservicios, APIs, sistemas SaaS, etc.".

4. No atraer a los stakeholders: Los proyectos necesitan una muy buena gobernanza, y eso significa involucrar a todos los afectados por la transformación. A menudo, los proyectos son impulsados por el departamento de TI y luego les dicen a los afectados una vez que el proyecto está terminado.

"Esto es mucho más común de lo que cualquiera admitiría", señaló Greenbaum. "Mucho de esto es la gestión básica del proyecto, verificar que las personas adecuadas estén en el comité directivo, y obtener la información correcta. A menudo no están invitados hasta que es demasiado tarde".

Un ejemplo que Greenbaum encontró recientemente fue una empresa que realizó un cambio significativo en la experiencia del cliente en el proceso de pasar a la nube. Lamentablemente, no tuvieron en cuenta el impacto en la cadena de suministro. Como resultado, el equipo de la cadena de suministro no formó parte de la revisión de ventas. Solo después de que se realizó la migración, aquellos en el grupo de la cadena de suministro se dieron cuenta de lo que había sucedido, y descubrieron que no podían satisfacer la nueva demanda generada por la renovación.

5. Expectativas pocos realistas: Mudarse a la nube puede ofrecer grandes beneficios -velocidad, agilidad, reducción de costos, enfoque estratégico, escalabilidad, alcance y más-, pero también puede presentar riesgos. Obtener la máxima ventaja de una implementación en la nube comienza por evitar el atractivo del ciclo de exageración, y tener expectativas realistas tanto de lo que puede lograr como de los posibles nuevos riesgos.

El liderazgo espera ahorrar dinero con la nube, pero ese no es siempre el caso, especialmente si comete el segundo error de esta lista y no reorganiza su aplicación. Los adoptadores de la nube también esperan poder hacer mucho menos trabajo en áreas adyacentes, pero la infraestructura de la nube solo reemplaza a los servidores, no a su personal de TI.

No piense que puede migrar a la nube y deshacerse de todos sus DBAs, operaciones de seguridad, ingenieros de servicio técnico y otros expertos en software. Y si está ejecutando una nube híbrida, así como la abrumadora mayoría de las empresas, necesitará soporte de hardware para los activos físicos que mantendrá.

Pasos para una migración a la nube con éxito

1. Traiga su A-team y exija lo mismo de su socio: La demanda de servicios en la nube está superando la oferta y hay una escasez de personas altamente calificadas para hacer el trabajo que debe hacerse. Greenbaum dice que ha visto muchos proyectos fracasar debido a la falta de personal.

"Los proyectos tienen éxito porque el cliente lleva a su mejor equipo a la red y exige que su integrador de sistemas lo haga también", señala Greenbaum. "Si no pone a sus mejores trabajadores, corre el riesgo de tener un resultado inferior.

2. Sea exigente con lo que va a la nube: Un error común que aún cometen las empresas es mover todo a la nube, cuando no todo pertenece allí. Crawford dice que hay que poner la línea más estándar de aplicaciones de negocios en la nube y mantener el código único en las instalaciones.

"Si no es diferenciador para su negocio, considere moverlo -correo electrónico, calendario, ERP, HCM", aconseja Crawford. "Las funciones centrales de back office son críticas y necesarias, pero ¿es allí donde su IP lo diferencia de su competencia? No. Esas son buenas oportunidades para pasar a la nube, añade.

3. Innovar y diferenciar: Como de todos modos deberá refactorizar las aplicaciones para la nube, considérela como una oportunidad de adoptar nuevas metodologías y diseños. Rediseñe tantas aplicaciones locales como sea posible para obtener un diseño cloud native, en el que la aplicación es elástica y escala hacia arriba y hacia abajo según sea necesario; y contenerize su aplicación, para que se ejecute en Docker y sea administrada por Kubernetes. Todos los principales proveedores de nube ofrecen servicios para ayudar con Kubernetes, tanto en las instalaciones como en la nube.

"Las organizaciones más exitosas que conozco han utilizado la naturaleza fundamentalmente diferente de la nube para innovar y no solo replicar, entregando ese nuevo prototipo que nunca pudieron, llevando el servicio a un nivel que los clientes nunca esperaban, y participando de nuevas maneras con nuevas aplicaciones para nuevos mercados", indica Mann.

4. Tener una estrategia coherente: Acercarse a la nube estratégicamente significa repensar los presupuestos, la organización, los procesos, las habilidades, la seguridad, la integración de datos, etc. La tecnología es solo una pequeña parte, pero una donde una estrategia coherente podría deshacerse rápidamente. Una migración exitosa incluye tomar decisiones de cartera conscientes sobre qué mantener en las instalaciones y qué mover, qué plataformas mantener o abandonar, y cómo refactorizar las aplicaciones para aprovechar los beneficios de la nube. Al estandarizar las plataformas comunes de computación, almacenamiento y base de datos, puede reducir tanto la complejidad como los costos de administración y operaciones.

Mantener las cosas simples también significa evitar una migración demasiado compleja y morder más de lo que puede masticar. Las cosas malas suceden cuando el alcance del proyecto es demasiado amplio o, cuando el marco temporal o el presupuesto son demasiado pequeños. No lo haga todo de una. Divida el proyecto en etapas y enfréntelas una por una. Adopte un enfoque iterativo similar al de Devops. Haga una pieza, asegúrese de que funcione y luego pase a la siguiente pieza del proyecto.

5. Considere un nuevo modelo de datos: Una migración a la nube podría significar la oportunidad de contar con un modelo de datos completamente nuevo, y poner datos en la nube es una oportunidad para expandir el modelo de datos a uno que sea mucho más amplio. Por ejemplo, pasar a un modelo más centrado en el cliente, podría significar traer más datos de diversas fuentes.

Sus viejos datos locales pueden tener una entrada simple del cliente -como el nombre y la dirección, pero sus nuevos datos en la nube pueden extraerse de las redes sociales, dispositivos IoT y otras fuentes. Incluso podría migrar a una plataforma de análisis de datos completamente diferente. Amazon Redshift es compatible con PostgreSQL, pero BigQuery de Google usa diferentes tipos, no el SQL o el PostgreSQL típicos. Snowflake admite varios formatos para datos semiestructurados.

"En teoría, está cambiando las prácticas comerciales, razón por la cual lo que necesita de sus datos es diferente", anota Greenbaum. "Los cambios en la calidad de los datos son una decisión tan política como cualquier otra. No es una cuestión tan simple como poner nuestros datos en la nube, sino que se convierte en un verdadero problema de gestión de cambios".