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Encuesta del Uptime Institute muestra crecientes complejidades y caídas

[03/08/2020] El Uptime Institute anunció los principales resultados de su décima Encuesta Anual y Global de Centros de Datos. Los resultados muestran un sector en crecimiento que se adapta al cambio rápido en múltiples niveles. En casi todas las áreas en discusión (caídas, resiliencia, dotación de personal, colocación de cargas de trabajo o innovación) la variedad de estrategias que se emplean es muy grande.

El Uptime Institute ha informado sobre las caídas de los centros de datos durante varios años, encuestando a los operadores sobre sus experiencias con las caídas y realizando un estrecho seguimiento de los incidentes registrados públicamente. "A pesar de la inherente dificultad para recopilar y evaluar esta información, surgen tendencias claras a partir de la investigación: en las encuestas del 2018 y 2019 -ahora respaldadas por la encuesta del 2020- las caídas ocurren con una frecuencia perturbadora, las más grandes son cada vez más dañinas y costosas, y lo que se ha ganado con las mejoras en procesos e ingeniería se ha visto parcialmente igualado por los desafíos que implican mantener sistemas cada vez más complejos. Evitar el tiempo de inactividad no planificado sigue siendo un desafío técnico y de negocios de primer nivel para todos los propietarios y operadores, señaló Andy Lawrence, director ejecutivo de Investigación del Uptime Institute.

El ejecutivo anotó que los resultados de la encuesta del 2020 reflejan un sector fuerte y en crecimiento que enfrenta un mayor cambio y complejidad. "La creciente complejidad -y el hecho de que, en caso de alguna falla, las consecuencias son mayores- crea la necesidad de una mayor vigilancia y de enfoques más sofisticados sobre la resiliencia, el desempeño y las operaciones

El Uptime Institute realiza anualmente una encuesta global sobre la industria de los centros de datos. La encuesta de este año se llevó a cabo de marzo a abril del 2020 e incluye respuestas de casi 850 gerentes de organizaciones que poseen y operan centros de datos en más de 50 países.

En qué lugar estarán

La encuesta preguntó a los ejecutivos sobre el lugar en el que se ejecutan los trabajos de TI en la actualidad. Como era de esperar, el 58% de los encuestados indicó que sigue siendo el centro de datos de la empresa el lugar donde corren los ambientes de TI. Es más, también se preguntó si la empresa había pasado sus cargas de trabajo de una nube pública a un ambiente a una nube privada o ambiente on premises o de colocación privado. El 30% de los encuestados dijo que sí, y que la razón principal para hacerlo eran los costos, seguida de los requerimientos regulatorios (7%) y problemas de desempeño (5%).

"Y ya que se estaba hablando de nube, la encuesta preguntó si los ejecutivos consideraban colocar cargas de trabajo críticas en una nube pública. La respuesta fue mayoritariamente por el no, aunque no por mucho. El 52% indicaron que no colocan cargas de misión crítica en la nube pública y no tienen planes para hacerlo. El 21% indicó que no lo hace, pero que sí lo podrían hacer si hubiera un mayor nivel de visibilidad de la resiliencia operativa del servicio. El 17% indicó sí tienen cargas de misión crítica en la nube pública y que tienen una adecuada visibilidad de la resiliencia operativa de la nube. El restante 10% también lo hace, pero no tienen una visibilidad adecuada, comentó Lawrence.

Y con respecto a la computación de borde, agregó, el 40% indicó que su demanda de computación de borde creció algo y el 18% indicó que creció significativamente. En el otro extremo, el 37% de los encuestados sostuvo que su organización no va a requerir capacidades de computación de borde. Solo un 5% indicó que su demanda decrecería.

"Una de las métricas de los centros de datos es el PUE (power usage effectiveness) que indica lo eficiente, o no, que es un centro de datos en cuanto a la energía. La medición del 2020 sitúa al PUE en 1,59, una cifra menor al 1,67 del año pasado, pero superior al 1,58 del 2018. Sin embargo, estas cifras son significativamente menores al 2,5 del 2007 e incluso al 1,98 del 2011, indicó Lawrence.

Por su parte, añadió, la densidad de los racks de servidores (kW/rack) ha aumentado. Si en el 2011 se tenía un ratio de 2,4, en la actualidad esa cifra ha llegado a 8,4, un indicador de que no ha hecho sino crecer en todos estos años. La densidad más frecuente es la que se sitúa entre los 5 a 9 kW/rack, que estuvo presente en el 46% de los encuestados.

"Otro dato interesante de la encuesta señala que las organizaciones generalmente están cambiando de servidores con mayor frecuencia cada cinco años (31%), cada tres años (26%) o luego de más de cinco años (19%), es decir, los ciclos se prolongan, sostuvo el ejecutivo.

Las caídas

En el 2018 y 2019 el Uptime Institute preguntó a los encuestados qué tan comunes eran sus caídas, y en ambos casos las respuestas fueron casi idénticas: un tercio de las organizaciones señalaron que habían experimentado una caída importante en los pasados 12 meses, y casi la mitad de ellas en los tres años precedentes.

En el 2020 el instituto quería saber más sobre el impacto de estas caídas, y por ello empezó a clasificarlas de acuerdo con una escala que creó en el 2018. La razón era que el instituto recibía información de que muchas organizaciones estaban experimentando un preocupante número de pequeñas interrupciones en el servicio (Categoría 1 - Negligible) que no estaban siendo oficialmente registradas en las encuestas.

"Las respuestas de este año confirmaron esta afirmación. El 78% de las organizaciones señalaron que habían experimentado una caída en el servicio en los pasados tres años, pero el 41% las clasificaba como mínimas o insignificantes (negligible). El instituto sostiene que las caídas de esta categoría, en realidad, son el signo de un problema mayor y que ocasionan problemas más por su frecuencia que por su impacto individual. Cuando se pregunta por las caídas significativas, serias o graves -que pueden causar un considerable daño financiero o de reputación- el 31% de las organizaciones afirmó que habían sido afectadas. Lo interesante es que, con toda sinceridad, el 75% de los encuestados reconoce que sus caídas pudieron haberse evitado, anotó Lawrence.

La mayoría (45%) de los encuestados considera que sus caídas tuvieron un costo menor a los 100 mil dólares; el 40% les adjudica un costo entre los 100 mil dólares al millón de dólares y el 16% las considera superiores al millón de dólares.

La causa más común (37%) de las caídas fueron problemas con la energía, seguida por problemas con el software o los sistemas de TI (22%), la red (17%) y el cooling (13%), entre otros.