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Reportajes y análisis

WBF 2020: La innovación y la transformación

[02/11/2020] Hace unos días se llevó a cabo una edición más del World Business Forum en el Perú, aunque ahora, como otros eventos, tuvo que hacerse de manera virtual. La edición de este año se desarrolló a lo largo de ocho sesiones, durante dos días, y abarcó temáticas como el futuro, las personas o el liderazgo. Aunque todas ellas fueron bastante interesantes y contaron con speakers de la talla de Nicholas Negroponte o Tom Peters, tomamos dos que se alinean con la temática que usualmente desarrollamos en CIO Perú: la innovación y la transformación digital.

Estas dos sesiones se desarrollaron en el segundo día del evento y estuvieron a cargo de Jesús Cochegrús y Randi Zuckerberg. El primero es un reconocido speaker en temas como la creatividad, la comunicación y el desarrollo de ideas, especialmente a través de animación 3D, videojuegos, multimedia y programación. La segunda es fundadora y CEO de Zuckerberg Media, una firma boutique de marketing y fue directora de marketing de Facebook, donde ayudó a desarrollar Facebook Live.

Jesús Cochegrús, emprendedor y experto en innovación y liderazgo.
WOBI 2020, Jesús Cochegrús
La innovación

¿Cómo hacemos para sobrevivir, e incluso innovar, en medio de esta crisis global? Esa fue la pregunta con la que Cochegrús inició su presentación. Hay dos respuestas, una corta y otra extensa. La respuesta corta, dijo el expositor, es innovar juntos. Hoy más que nunca la empatía, la tolerancia y la colaboración son esenciales para operar cualquier empresa, tanto hacia afuera como hacia dentro.

La larga comprende todo el resto de su presentación.

Cochegrús sostuvo que el tablero de juego ha cambiado, por tanto, hay que repensar las compañías, la forma en que se conecta con el cliente y con los propios colaboradores, e incluso se debe reinventar industrias completas.

¿Cómo adaptamos nuestra estrategia? Hay que cambiar en tres grandes niveles: como individuos, como empresas y como humanidad. Y aquí es donde Cochegrús comenzó a realizar su análisis desde la perspectiva de la industria donde se desarrolla: los videojuegos.

El expositor sostuvo que cuando jugamos un videojuego lo que hacemos es enfocarnos en objetivos y metas, y buscamos soluciones sin importar el desafío; si algo sale mal, lo volvemos a intentar; es decir, nos adaptamos al entorno porque estamos 100% comprometidos con la misión. El objetivo, entonces, es convertirse en game remarkers; es decir, en una persona que entienden que las nuevas circunstancias son parte del juego y adaptan su forma de jugar para seguir triunfando. Y pasar de ser espectadores a héroes de esta nueva historia.

Entonces, el primer paso que propone el expositor es ser un héroe, al estilo de un videojuego. Un héroe es el único y absoluto responsable de lo que pase en el juego. Por supuesto, se podría decir que no todos son héroes, pero Cochegrús tiene un tip: los héroes se forjan. Son los dueños de la situación, pero también son los responsables de sus equipos. Para ello es necesario enfocarse en las fortalezas del equipo.

El segundo paso es concentrarse en ambientes que enganchen. Los ambientes se pueden diseñar y, por tanto, el responsable se convierte en el arquitecto del éxito de su empresa. Y por ambiente se refiere tanto al ambiente físico -que tiene que ser agradable y motivador- como al ambiente operativo, es decir, al universo de reglas simples y claras que los colaboradores deben conocer y entender. Son como las reglas del juego. Finalmente, también es necesario tomar en cuenta el ambiente espiritual, pues una persona contenta y en paz es más productiva.

El siguiente paso es replantear permanentemente la estrategia. Para ello es necesario el uso de un conjunto de elementos de cara al cliente: empatía, certidumbre, anticipación, individualización y desmaterialización. Un gran ejemplo de cambio de estrategia es Pokemon Go, que uso la geolocalización para crear un juego global.

Lo siguiente es enfrentar a los monstruos. Un miedo recurrente es el miedo al fracaso, debido a él, dijo Cochegrús, hay más proyectos que mueren en la mente del que los imagina que por la bancarrota. Otro de los monstruos es la comodidad. Este convencerá a las personas que es mejor quedarse donde se está y que el cambio no es la mejor alternativa. La indecisión es otro de los monstruos y su efecto es la postergación en la toma de decisiones; aquí, lo mejor es aprender a falla rápido. El último monstruo es el dinero, convence a muchos de que todo depende del dinero.

Otro de los pasos recomendados por Cochegrús es cuidar la energía. Y eso se puede hacer con acciones tan simples como cuidar a los empleados cuando estos pasan por un momento difícil en sus vidas.

El paso seis es tener un propósito. Y en estos tiempos de pandemia el propósito debe ser la colaboración. Debemos pasar de un juego como el Monopolio -en donde solo uno gana y los demás pierden- a otro como Pandemic, en donde todos ganan o todos pierden, lo cual hace que los participantes jueguen colaborativamente.

Finalmente, Cochegrús, indicó que el último paso es encontrar nuevos mundos por descubrir.

Randi Zuckerberg, fundadora y CEO de Zuckerberg Media.
WOBI 2020, Randi Zuckerberg
La transformación digital

La encargada de la sesión dedicada a la transformación digital fue Randy Zuckerberg; sí, la hermana del famoso fundador de Facebook, la que sí se graduó de Harvard, de acuerdo con sus propias palabras. Su historia con la transformación digital comienza apenas y consigue su primer trabajo luego de salir de la universidad. Ella y otros 39 novatos ingresaron a trabajar a la agencia de publicidad Ogilvy en Nueva York -algo que ella siempre había deseado-, pero mientras sus compañeros fueron destacados a trabajar con reconocidas firmas, ella fue designada a una oficina denominada Marketing Digital, un campo que prácticamente nadie conocía en ese entonces y que Randy Zuckerberg inicialmente consideró como el fin de su carrera.

"En realidad fui afortunada porque dos años más tarde el marketing digital se encontraba a la vanguardia en prácticamente todas las industrias, indicó. El equipo en el que ella se encontraba comenzó a ser el de más rápido crecimiento. Tiempo después su hermano estaba realizando un nuevo emprendimiento -Facebook- y la llamó a California para que lo ayudara con el marketing digital de la nueva compañía. Pensaba quedarse unos días, pero decidió quedarse en California, y lo hizo por 10 años. Cuando llegó, Facebook solo estaba compuesto por 12 personas.

Pero inicialmente su presupuesto de marketing no era muy grande. El primer año solo se le asignó una caja de polos, así que se tenía que ser creativos. Acudieron a las hackatones y encontraron todo tipo de propuestas, unas más absurdas que otras, pero le sirvieron de algo: se dieron cuenta que muchas veces las personas esconden sus mejores ideas por miedo al fracaso o a la vergüenza, pero que eso no sucedía en las hackatons.

Estas reuniones eran espacios seguros donde una persona podría llevar sus ideas más creativas y, de hecho, Zuckerberg sostiene que en estas reuniones se pueden encontrar una o dos ideas que podrían convertirse en un producto o funcionalidad.

Eso fue lo que le animó a pensar que se podría hacer algo con el novísimo poder de cómputo que en ese entonces comenzaba a tenerse en los teléfonos móviles. ¿Qué tal si cada uno de nosotros podría ser una televisora o una radio? ¿Qué tal si cada persona podría ser un emisor? A esa idea la llamó Facebook Live y en su primera emisión solo tuvo dos espectadores: sus padres.

Facebook Live parecía estar muerto. Sin embargo, unas semanas después, recibió una llamada: era de Kathy Perry, deseaba aparecer en Facebook Live. En enero del 2011 Kathy Perry lanzó un show por Facebook Live y millones de espectadores vieron esa primera gran emisión. Pronto todo tipo de celebridades querían estar en Facebook Live y ella decidió ofrecer un poco de tiempo a las nuevas empresas que recién comenzaban, una de ellas fue Twitter. Incluso Barack Obama utilizó Facebook Live para emitir su mensaje a todos los estadounidenses. Solo habían pasado cuatro meses desde que solo sus padres vieron su primera emisión.

"Cuando tomé ese vuelo a Silicon Valley no pensaba en mí como una inventora, solo en una marketera tras bambalinas que ayudaría a otras personas con sus grandes ideas. No creía que yo misma iba a tener una buena idea, dijo Zuckerberg.

La lección es que todos podemos tener una buena idea que miles de millones podrían usar en algún momento.