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Reportajes y análisis

La política nacional de transformación digital

[04/11/2020] El viernes pasado se presentó, vía Zoom, los avances que se han realizado hasta el momento en el proceso de diseño de la Política Nacional de Transformación Digital. En la reunión, a cargo de diversos funcionarios de la SeGDi y de analistas internacionales, se ofreció información sobre el proceso de conformación del plan, la ejecución de ese plan desde la perspectiva de la SeGDi, el análisis del problema público desde la perspectiva de los ciudadanos y los expertos, el modelo que se ha utilizado, la situación deseada con el plan y los objetivos estratégicos que se han establecido.

En el inicio, Marushka Chocobar, secretaria de Gobierno Digital de la Presidencia del Consejo de Ministros, ofreció precisamente detalles sobre lo que se iba a tratar durante la sesión; luego comenzó la primera parte a cargo de María Gabriela Piñero, experta en Diseño de Políticas Públicas, quien dio detalles del proceso de diseño de las políticas en general y de esta política en particular.

María Gabriela Piñero, experta en Diseño de Políticas Públicas.
Política Nacional de Transformación Digital, Perú
Como se diseña una política pública

Piñero estableció en primer lugar que antes las políticas se establecían de diversas formas, no había uniformidad en el Estado al respecto. Por tanto, sostuvo la experta, no se podían identificar las desviaciones que se producían en el diseño, y tampoco se podía cumplir con los objetivos. Por ello, en el 2018, el Ceplan instauró un proceso formal de elaboración de políticas nacionales que incluye una metodología.

Este proceso consta de cuatro etapas y 12 pasos. En la primera etapa, la de diseño, se encuentran los cuatro primeros pasos: la delimitación del problema público, enunciamiento y estructuración del problema público, determinación de la situación futura deseada y selección de alternativas de solución.

En la segunda etapa, la de formulación, se encuentran otros cuatro pasos: elaboración de los objetivos prioritarios e indicadores, elaboración de lineamientos, identificación de los servicios y estándares de cumplimiento, e identificación de las políticas relacionadas.

La tercera etapa, la de implementación, consta solo de dos pasos: identificación de los niveles de intervención existentes, y articulación de la política nacional en los planes. La cuarta y última etapa, la de seguimiento y evaluación, consta también de solo dos pasos: el seguimiento y la evaluación.

¿Qué se hizo en el caso de la política de transformación digital? Marushka Chocobar indicó que se optó por un proceso de codiseño en el cual se juntaron tres estrategias: participación, diseño conjunto y validación. Lo primero se dio a través la Encuesta Nacional de Transformación Digital con la cual se logra definir el problema público; es decir, el paso 1 y 2 de la etapa 1 de diseño. También se realizó el diseño conjunto a través de mesas de codiseño con las cuales se logra una visión de futuro y alternativas de solución; es decir, los pases 3 de la etapa 1 de diseño. Y la validación se dio a través de entrevistas a profundidad y videos, con lo cual se logró validar las alternativas de solución; es decir, el paso 4.

La Encuesta Nacional de Transformación Digital se realizó entre 1.824 ciudadanos pertenecientes al sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil. De esa encuesta se desprende que se percibe a la ciudadanía digital como una condición de mayor bienestar, donde la transformación digital se orienta a la resolución, con calidad, de los problemas públicos: salud, trámites, trabajo, educación, participación y economía.

De hecho, al indagar por los beneficios que se esperan de la transformación digital, la respuesta más común fue 'Incrementar el acceso a mejores servicios de salud' (57%), seguida por 'Reducir el gasto y tiempo de atención en trámites' (56%) y 'Conseguir mejores oportunidades laborales' (47%).

También obtuvieron un alto índice de respuesta 'Desarrollar capacidades creativas de innovación' (43%), 'Incrementar conocimientos' (39%) y 'Formar parte de procesos de participación ciudadana' (36%). Como dato adicional se puede decir que el beneficio menos mencionado fue 'Mejorar la posición social' (4%).

Al indagar por quién se considera como actor clave en este proceso, la mayoría (20%) indicó que es el gobierno central, seguido muy de cerca (19%) por la ciudadanía. En el tercer lugar se encontró 'la población que no accede a Internet' (11%) y las escuelas (10%). Chocobar destacó que los primeros lugares de esta pregunta indican la estrecha relación que se debe dar entre gobierno y ciudadanos para la conformación de la política. Es la cocreación pedida por los ciudadanos.

Marushka Chocobar, secretaria de Gobierno Digital de la Presidencia del Consejo de Ministros.
Política Nacional de Transformación Digital Perú

Otro aspecto que destacó la funcionaria es el de las capacidades digitales. Al respecto Chocobar indicó que son justamente las más valoradas las que no se ejercen. Por ejemplo, de acuerdo a la encuesta, el 80% valora la capacidad de realizar trámites con organizaciones públicas a través de Internet, pero de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) del 2019 solo el 6% de las personas puede hacerlo. Algo similar ocurre con las 'actividades de capacitación y educación' que son valoradas también por el 80% de los encuestados, pero que en la práctica solo son ejercidas por el 4,4% de las personas, de acuerdo con la Enaho.

Un tercer y contundente ejemplo es el de 'la banca y otros sistemas financieros', el 77% desea utilizar la Red para realizar sus actividades en este campo, pero solo el 6,6% logra hacerlo.

Las distancias, sin embargo, no son tan pronunciadas cuando se indaga por las comunicaciones. El 68% señala que desea hacerlo y el 47,5% logra este objetivo. Algo similar ocurre con la búsqueda de información que llega también al 68% como deseo y a 46,5% en la práctica.

Chocobar también indicó que al indagar por las metas alcanzables para el 2021, la más probable de alcanzar ese año de acuerdo con la encuesta, es 'institucionalizar el teletrabajo como una opción laboral oficial'; para el 2022 es 'contar con gobiernos regionales y locales que garanticen la descentralización de los beneficios de la sociedad digital para los ciudadanos', mientras que para el 2023 es 'contar con una smart city en el país'.

La segunda herramienta fueron las mesas de codiseño de la visión a futuro. Se realizaron siete mesas de trabajo temáticas (educación, economía, conectividad, gobierno, datos, seguridad y talento), y en ellas se plantearon 1.572 desafíos, pero también 1.550 alternativas de solución.

Finalmente, Chocobar indicó que se realizaron 34 entrevistas a profundidad con expertos y representantes de poblaciones vulnerables, como miembros de comunidades nativas amazónicas o personas acreditadas en el Conadis (Consejo Nacional para la Integración de la Persona con Discapacidad). Además, se realizaron videos aportados por los ciudadanos sobre temas como la digitalización de los servicios de educación, la carpeta digital ciudadana o la nube pública.

Hans Contreras, experto en el diseño de políticas públicas.
Política Nacional de Transformación Digital, Perú
El público objetivo

El planteamiento de una política pasa por determinar a quiénes se van a beneficiar y en qué aspectos. Para ello, Hans Contreras, experto en el diseño de políticas públicas, indicó que la población objetivo se ha determinado en base a las capacidades digitales de los ciudadanos mayores de seis años. En número esto implica 33.627.987 personas. El 58% de ellas tiene entre 11 a 50 años; el 83% habla castellano; y el 81% de ellas reside en zonas urbanas.

Según la metodología de la Enaho se puede caracterizar el ejercicio de la ciudadanía digital a partir del seguimiento del uso efectivo de las tecnologías digitales asociadas a Internet, lo cual se traduce en el uso de ocho diferentes capacidades: buscar y obtener información en Internet; comunicarse; entretenerse; capacitarse y educarse; tramitar con organizaciones públicas y privadas; operar en banca y otros servicios financieros; comprar productos o servicios; y vender productos y servicios.

En base a estas capacidades, el ejercicio de la ciudadanía digital va desde el ciudadano que no ejerce ninguna capacidad hasta aquel que ejerce estas ocho libertades.

De acuerdo a Contreras, en los últimos años se ha incrementado el ejercicio de capacidades de modo global; sin embargo, aún cerca de la mitad de la población mayor de seis años no ejerce ningún tipo de capacidad digital.

Por ejemplo, de acuerdo a las cifras del 2018, solo el 0,2% del público objetivo ejercía las ocho libertades mencionadas. El 47,5% no ejerce ninguna de las capacidades y el 25,9% ejerce tres de estas capacidades.

Lo que se busca

¿Por qué es importante diseñar esta política? Simplemente porque mejora la adopción de las capacidades mencionadas y, por ende, el ejercicio de la ciudadanía digital.

En la presentación se mostró un cuadro en el cual se estima, para cada capacidad, los niveles de adopción que se podrían lograr. Por ejemplo, en la capacidad de 'búsqueda de información' se estima que, si no se hubiera producido la pandemia, se llegaría a un ejercicio de 49,34%. Se estima que la llegada de la COVID-19 ha acelerado el ejercicio de esta capacidad llegando 53,48%. Es más, se estima que luego de la pandemia se podría llegar al 89,35% de ejercicio si no se implementara una política, pero que se llegaría al 100% con la implementación de la política.

La Política Nacional de Transformación Digital impulsa de modo diferenciado a las capacidades según su frecuencia de uso y su potencia de movilidad social. Multiplica por 10 a la educación y a las ventas, multiplica por tres a las compras, la banca y otras capacidades.

Al final, lo que se busca es un incremento al 100% del uso de la capacidad de obtener información y comunicarse usando medios digitales; al 65,1% en la compra de productos y servicios; al 57,4% en las operaciones bancarias; al 61,7% en educación; al 53,9% en los trámites ante el Estado; al 100% en entretenimiento; y al 25,5% en la venta de productos y servicios.