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Reportajes y análisis

2020: El año en el que TI brilló (en ciertos sectores)

[16/12/2020] El año que concluye ha sido desastroso para muchas industrias. Sin embargo, en el ámbito de las TI, el efecto parece tener dos rostros. Por un lado, es evidente que los proyectos de muchas empresas se paralizaron por la falta de movimiento económico; pero por el otro, urgía realizar la tan anhelada transformación digital lo más rápidamente posible, para calzar con las demandas del mercado en la nueva normalidad. ¿Cuál de estos efectos fue el más fuerte?

La verdad, es que impactaron en la industria de manera focalizada, y en los promedios se pierde el detalle de qué sectores ganaron con la pandemia -aunque suene mal decirlo-, y cuáles, por el contrario, se vieron desfavorecidos. Para obtener luces sobre este doble efecto conversamos con un grupo de analistas que nos ofrecieron sus perspectivas sobre el que ha sido uno de los años más sui generis de la industria en muchos años.

Fernando Grados, director de Dominio Consultores.

Resultados mixtos

Como se señaló en la introducción, la industria de TI local ha sido impactada de diversas maneras, algunas buenas y otras malas. Por ello lo primero que salta como duda es si la industria se benefició o no de esta pandemia.

"Sí, si lo vemos desde la perspectiva de las ventas, aunque no en todo tecnología, responde Fernando Grados, director de Dominio Consultores, cuando le preguntamos si considera que a la industria de TI le fue bien durante la pandemia.

"Lo que era servicios se vino abajo, todo lo que era software no creció, su crecimiento fue vegetativo producto de que cayó, pero fue compensado por el software de colaboración. Eso fue lo que hizo que de alguna forma la categoría sobreviviera, pero en hardware las cosas fueron mal, agrega el analista.

De hecho, como señala Grados, mientras que en el 2019 se terminó el año con 4.199 millones de dólares de inversión en TI; en el 2020, se estima que se va a acabar con 3.674 millones, lo que representa una caída de 12,5%.

"Solamente ha habido una oportunidad anterior en que las cosas fueron así de malas, que fue en el año 2010 en que hubo una crisis de la industria TI en donde decrecimos 2,5%; es decir, ahora decrecimos 10 puntos más, añade.

En hardware pasamos de 2.699 millones de dólares en el 2019 a 2.300 millones en el 2020, eso es una caída de casi 15%. En software, de 2,3% de crecimiento que tuvimos en el 2019 (296 millones de dólares), pasamos a 303 millones en el 2020; es decir, a pesar de que se experimentó una recuperación, ésta solo alcanzó para crecer 2,2% -1,1 puntos porcentuales menos que el año anterior-, básicamente por el software de colaboración. Y en servicios pasamos de 1.202 millones de dólares a 1.072 millones de dólares, una caída de 11% en servicios.

¿Por qué se cayó en hardware si todos querían comprar computadoras para el teletrabajo y la teleeducación? Grados explica que ese efecto se debe a que si bien en computadoras (desktop, portátiles y tabletas) se creció en 7,5%, los smartphones -que forman una parte importante de esta categoría- se cayó 23%, impresoras 20%, networking 31% y almacenamiento 38%. En este año lo único que creció fueron las portátiles.

Una observación: ¿subieron de precio las computadoras por la demanda? En realidad, no. De hecho, de acuerdo con Grados hubo poca especulación con las portátiles, lo que se produjo fue una carestía de estas máquinas. Y esto se debe a que las fábricas en China pararon y lo que primero se compró localmente fueron las portátiles de bajo costo; es decir, aquellas de menos de dos mil soles. En el segmento de impresión ocurrió algo similar, crecieron las multifuncionales de inyección por teletrabajo y teleeducación. Todas las demás cayeron, hasta los consumibles.

Alfredo Magan, analista sénior de Dispositivos de Consumo de IDC.
Alfredo Magan, IDC

"Al comenzar el segundo trimestre, el mercado de dispositivos bajó porque las fábricas estaban cerradas en China, y las marcas y la cadena fueron muy cautelosos en tomar decisiones sobre qué tanto se va a vender o no. Se dejó de traer productos y se esperó a ver qué pasaba luego de dos semanas, explicó Alfredo Magan, analista sénior de Dispositivos de Consumo de IDC, al comentar lo que ocurrió con el mercado.

Pero como también se señaló anteriormente, hubo sectores que no se congelaron, como la educación o el teletrabajo. Eso impulsó que los hogares actualizaran el equipo que tenían para acceder a clases virtuales, o adquirir un equipo más para los hijos ya que con una computadora no bastaba. Y esa demanda se fue hacia la venta en línea.

Conforme avanzaron los meses, las marcas percibieron este comportamiento y comenzaron a aumentar sus pedidos a las fábricas y eso ayudó a que el mercado no bajara tanto como se pensaba que iba a bajar en un inicio.

"En el tercer trimestre se ha producido un boom en la parte de consumo porque prácticamente ha sido el primer trimestre en muchos años que el mercado de cómputo personal prácticamente se duplicó, explicó Magan.

El efecto también se sintió en el ámbito empresarial. Las compras de computadoras se dirigieron mayormente a las computadoras portátiles. Pero no solo en computadoras.

Sebastián Helfer, analista asociado de Soluciones Empresariales de IDC
Sebastián Helfer, IDC

De acuerdo con Sebastián Helfer, analista asociado de Soluciones Empresariales de IDC, hay tecnologías que sí han crecido, como el software de colaboración, pero a otras no les ha ido tan bien. El mercado de infraestructura empresarial decrecería a doble dígito y el mercado de servicios también ha desacelerado su crecimiento y en especial el mercado de nube también ha desacelerado su crecimiento.

"Ha sido muy golpeado el sector de tecnología para el ámbito empresarial y donde más se ha visto este impacto es en la adquisición de infraestructura o soluciones para el despliegue de arquitecturas on premises, sostiene el analista.

Este comportamiento se debe a que la venta en las empresas es mucho más 'consultiva', como señala José Daniel Cáceres, analista senior de Servidores y Almacenamiento de IDC. La mayoría de los actores del mercado dependen mucho de los tiempos y de la planificación de los dimensionamientos de las tecnologías que se van a adquirir.

"Diría que el impacto se comenzó a sentir desde marzo porque, de hecho, se venía de una situación logística un tanto compleja con algunas demoras en despachos que se agravaron con las restricciones, sostuvo.

Pero a partir de mediados de año se reactivó el mercado. Particularmente en el caso de la nube, de la PaaS y SaaS, específicamente en automatización de marketing y de fuerza de ventas, Cáceres sostiene que la demanda fue grande y, de hecho, creció de una manera más acelerada que la prevista. Y en el caso de la infraestructura como servicio -el componente de nube más tradicional- se ha experimentado un crecimiento de doble dígito.

"En la parte de nube no diría que se ha producido un impacto drástico, al contrario hay aceleración gracias a proyectos que han estado ejecutándose, sobre todo a partir de junio, indica el analista.

José Daniel Cáceres, analista senior de Servidores y Almacenamiento de IDC.
José Daniel Cáceres, IDC

Y aquí hace otra salvedad. Los proyectos que ya venían ejecutándose, efectivamente, mostraron una aceleración, pero los proyectos nuevos si sufrieron retrasos.

Todos estos movimientos muestran, efectivamente, que en general el mercado se ha visto afectado, pero hay espacios y sectores que se han visto favorecidos. La adquisición de infraestructura se afectó, pero la transformación de las empresas y de sus modelos de negocio favorecieron a las soluciones de nube. Pero no solo ellas.

De acuerdo con Helfer, también se aceleró la automatización de procesos con herramientas de inteligencia artificial, las soluciones de Internet de las cosas y, por supuesto, las soluciones del trabajo remoto.

Y este comportamiento no solo se ha presentado en las empresas privadas, también en el gobierno. Magan, por ejemplo, sostiene que a partir del segundo trimestre se detuvieron compras que usualmente se realizan en ese periodo en el campo de los equipos de cómputo. Esas compras de dispositivos se reactivaron en el tercer trimestre, pero de manera modesta.

"Lo que faltaba este año por parte de las compras del gobierno, es la compra de las tabletas para el ministerio de educación. Y esto es un big deal porque son como un millón de tabletas, sostuvo Magan.

La compra ya se ha dado, pero aún el proceso de entrega sigue en curso. Magan estima que se tomará el primer semestre del próximo año para completar este proceso.

En cuanto a los servicios, señala Helfer, el mercado se puede dividir en servicios gestionados, proyectos y soporte. En estos tres mercados lo que se ha mantenido más resiliente son los servicios gestionados, su demanda se incrementó, pero no lo suficiente para acelerar el mercado general de servicios. De hecho, el sector de proyectos fue en sentido inverso, sufrió de una reducción.

Ignacio Perrone, research director - Information and Communication Technologies de Frost & Sullivan.
Ignacio Perrone, Frost  Sullivan

A nivel regional

Lo que se ha observado en el Perú es también en muchos casos lo que se ha experimentado en el resto de la región. Ignacio Perrone, research director - Information and Communication Technologies de Frost & Sullivan, señala que los comportamientos regionales dan un signo de que no solo se puede distinguir sectores que han salido ganando, sino que también mucho tuvo que ver el cambio en el rumbo que se tomó en un segundo momento de la pandemia.

"Tendríamos que dividir este año en dos etapas. Cuando inicio la pandemia en marzo, la primera reacción del todos fue paralizarse, enfocarse en la continuidad del negocio y paralizar todo lo que no era esencial para esto. Muchas inversiones se pusieron en pausa», sostiene Perrone.

Sin embargo, como añade el analista, a los pocos meses, se reordenaron las prioridades y quedó claro que había algunas cosas que eran prioritarias para que las empresas pudieran continuar operando en la nueva normalidad. Esto implica empleados trabajando en forma remota, operaciones que tenían que realizarse de manera diferente, como en el retail que experimentó un fuerte incremento en el comercio electrónico. En general para todas las verticales se produjo una gran migración a los canales digitales.

En el segundo momento, la prioridad pasó a ser invertir en esas nuevas capacidades. Por eso, muchos en la industria dijeron que lo que se esperaba que pasara en 10 años pasó en un año. Se aceleró la migración a la nube y la adopción de herramientas digitales de colaboración como Zoom; además de los canales digitales para la atención al cliente, para despacho de productos.

"Todas las empresas que dan esos servicios salieron ganadoras y van a cerrar un 2020 positivo. Las que no recuperaron todavía el crecimiento que tenían, son aquellas que no son consideradas esenciales, indica Perrone.

El analista agrega que la inversión en hardware sigue dilatada, la inversión en IoT todavía se encuentra en pausa, salvo aquellos proyectos que tengan un retorno a la inversión muy concreto a corto plazo.

Además, desde el principio fue claro que en el nuevo escenario había que tener un especial cuidado con el tema de la ciberseguridad porque ahora que muchos trabajadores laboran en su casa, fuera del perímetro de las redes corporativas, las vulnerabilidades han aumentado. La seguridad ha experimentado un fuerte aumento.

A esos trabajadores, indica Perrone, en general se les ha apoyado con software, al menos en el primer momento. Luego, las empresas se empezaron a dar cuenta que era necesario apoyarlos también con hardware, al menos a algunos roles críticos en las organizaciones. A ellos se les está brindando equipamiento de clase empresarial para que no tengan que trabajar con equipamiento casero; además, se les proporciona otras herramientas como un Wi-Fi corporativo que puede ser gestionado para garantizar el ancho de banda del empleado versus el hijo que quiera ver Netflix.

¿Se recuperará?

Todos los analistas económicos concuerdan en que el próximo año el PBI del Perú dará un bote que lo elevará 6% o 7% con respecto al paupérrimo año 2020, en el que se espera una caída de 12%. A simple vista ni siquiera alcanzará para recuperar los niveles anteriores a la pandemia, pero es una recuperación.

TI sigue la misma tendencia, así que también se puede esperar un 'rebote' en los niveles de inversión en la industria. Y aunque Grados es un poco pesimista con respecto a alcanzar el 6% -él estima como máximo 4% de recuperación-, sí existen ciertas oportunidades que se pueden aprovechar el próximo año para mejorar el crecimiento de la industria.

Las soluciones de seguridad pueden ser una oportunidad para el próximo año, por las implementaciones de teletrabajo, educación remota y telesalud. La BPM es un tema que se ha improvisado y ahora se tiene que ordenar; entonces, las aplicaciones que puedan sostener los procesos, son también un campo de oportunidad. Además, las aplicaciones para smartphones y tabletas serán otro campo muy auspicioso de crecimiento, dado que aún nos vamos a mantener en una situación híbrida de ir al trabajo y trabajar desde casa.

Finalmente, el arrendamiento de equipos es una oportunidad; es decir, arrendar equipos para las empresas, pero para ser usados en las casas de las trabajadores.

Por su parte, Magan señala que el 2021 sería un año -en el segundo semestre- en el que el mercado de dispositivos de cómputo se regularía, tomando en cuenta que el 2020 ha sido un año en el que su demanda creció. Cáceres espera que en el sector empresarial si se apreciara un rebote en el 2021 debido a todos los deals intermedios que habían quedado pendientes del presente año; además en algunas industrias con calendarios de renovación pendientes se comenzará a apreciar mayor movimiento. Este sector va a crecer, sin dudas, pero el tamaño de este crecimiento va a depender de muchos factores, como la llegada de la vacuna contra la COVID. Finalmente, Helfer sostuvo que hay espacios de oportunidad a pesar de la desaceleración.