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Columnas de opinión

¿De qué color es el dinero de la nube?

Por: Lee Atchison, especialista en cloud computing y modernización de aplicaciones

[17/08/2021] ¿De qué color es el dinero en la nube?

Quizás parezca una pregunta extraña, pero es una pregunta importante. Porque además de cambiar la forma en que aprovechamos las aplicaciones, la nube también ha cambiado el tipo de dinero que necesitamos para operar esas aplicaciones.

Diferentes colores de dinero

Para entender esto, es necesario hacer un breve análisis sobre las finanzas corporativas. Hay tres tipos distintos de dinero que la mayoría de las empresas utilizan para diversos gastos.

Gastos de capital: Un gasto de capital es la compra de un activo físico que se espera que se utilice durante un período de al menos un año.

Para una empresa de manufactura, el activo físico podría ser equipo de manufactura o molduras. Para otras empresas, podría tratarse de equipos informáticos y hardware de red. Podría ser la compra de vehículos, edificios o propiedades.

Las principales características de un gasto de capital son:

  • El activo es relativamente caro, normalmente una compra única (pero la compra única podría financiarse a lo largo del tiempo).
  • El activo comprado se utiliza durante un largo período de tiempo, generalmente varios años.
  • Las compras suelen ser irregulares, a menudo difíciles de planificar y, por lo tanto, difíciles de presupuestar.

Un gasto de capital rara vez se registra en los libros financieros de la empresa como una sola transacción financiera. Dado el gran tamaño y la variabilidad de estas compras, y la larga vida útil de los activos, representarlos en una sola transacción tendría un impacto engañoso y desequilibrador en los estados financieros de la empresa. Más bien, un gasto de capital distribuye el impacto de la compra durante muchos meses, o incluso años. Este proceso se denomina depreciación de un activo o simplemente depreciación.

El proceso de depreciación es tan común que las mejores prácticas contables lo contemplan, y los países cuentan con requisitos legales sobre cómo se realiza la depreciación y cómo se calcula a efectos fiscales.

Los gastos de capital son una realidad para la mayoría de las empresas, y pueden ser difíciles de presupuestar y planificar. A veces, rondas enteras de financiación para que las empresas recauden dinero se diseñan en torno a la necesidad de realizar gastos de capital.

A menudo las empresas tienen que pedir prestado dinero para pagar los gastos de capital. Dado el largo período de uso de la compra, es probable que pedir dinero no sea difícil, especialmente si el artículo comprado se puede utilizar como garantía para el préstamo, como en el caso de los bienes raíces.

Gastos fijos: Un gasto fijo es la compra de un artículo o servicio que es consumido por la empresa durante un período corto de tiempo, menos de un año. Un gasto fijo tiene una vida útil corta, es prescindible o es algo que se consume.

Un gran ejemplo de gasto fijo es la publicidad. Tiene valor durante un período de tiempo específico y relativamente corto. Una vez transcurrido ese tiempo, la compra ya no tiene valor adicional. El dinero se gasta durante el tiempo que dura el anuncio.

Otros ejemplos de gastos son los servicios que se compran; por ejemplo, los servicios de limpieza de oficinas. Los servicios públicos como la electricidad y la recolección de basura también son gastos. En cuanto a software, las tarifas del servicio SaaS generalmente se consideran un gasto.

Los gastos fijos suelen ser independientes de las ventas. La cantidad que se paga en gastos fijos usualmente no varía en función de las ventas realizadas o previstas para ese mes. Si bien un gasto fijo puede impulsar las ventas (por ejemplo, gastar dinero en una campaña publicitaria dirigida), las ventas no determinan directamente los gastos fijos. No se adquiere un gasto fijo porque se realizó una venta; en su lugar, se suele pagar el gasto fijo para lograr algo (como publicar un anuncio) que, con suerte, generará una venta más adelante.

Por supuesto, una empresa puede "recortar costos en tiempos de escasez o gastar más durante períodos de alto crecimiento, pero no existe una correlación directa entre los ingresos por ventas y los gastos fijos.

Los gastos fijos suelen ser más fáciles de planificar y presupuestar, pues tienden a estar compuestos por elementos individuales más pequeños. Se puede planificar fácilmente una campaña publicitaria, la utilización de un servicio SaaS o el uso de agua o electricidad.

Si bien planificar los gastos fijos es más sencillo, a veces es difícil conseguir financiación para cubrirlos. Esto se debe a que el dinero es utilizado con fines transitorios. Si se pide dinero prestado para pagar un gasto fijo, ese dinero generalmente se gasta y se consume mucho antes de que se haya devuelto el préstamo. No hay nada que se gane con el pago del gasto fijo que pueda utilizarse para garantizar un préstamo.

Costo de los bienes vendidos: El último tipo de gasto es el costo de los bienes vendidos (COGS, por sus siglas en inglés). Un gasto COGS puede estar directamente relacionado con la compra de un producto o servicio.

El COGS crece a medida que aumentan las ventas, y disminuye a medida que estas se reducen. Si su empresa fabrica un producto, el costo de los materiales y la mano de obra para ensamblar el producto son COGS.

Tomemos como ejemplo una empresa que vende widgets. Para vender un widget, tienen que fabricarlo. Los costos asociados con la compra de las partes que componen los widgets, el pago de la mano de obra para ensamblar el widget y el empaquetado y envío, son todos gastos que se consideran COGS. Son los costos de satisfacer una venta individual de un producto en particular.

La cantidad que se gasta en COGS suele ser directamente proporcional a la cantidad de ingresos que se generan.

Dado este estrecho vínculo con los ingresos, los COGS se contabilizan de manera diferente. La cantidad absoluta de dinero de COGS que se gasta cada mes, no suele ser tan importante como los gastos fijos o los gastos de capital. De hecho, gastar más en COGS en un mes determinado suele ser algo bueno, ya que normalmente es un indicador de que se están generando más ingresos.

El aspecto que se debe gestionar es la relación entre el COGS y los ingresos. La diferencia entre sus ingresos y el COGS es una medida de la cantidad de dinero que su empresa genera o puede generar. Por lo tanto, el objetivo es mantener la relación entre el COGS y sus ingresos lo más baja posible, en lugar de preocuparse por la cantidad total de COGS que gasta.

Los COGS son más fáciles de planificar, presupuestar y consumir que cualquier otro tipo de gasto, ya que son impulsados directamente por los ingresos.

Es relativamente fácil para una empresa con problemas de liquidez obtener dinero para pagar el COGS también. Debido a que los gastos de COGS están estrechamente vinculados a los ingresos, es sencillo garantizar el pago de un préstamo debido al aumento de ingresos que conlleva la compra de COGS. En realidad, el préstamo puede ser garantizado por una orden de compra futura de un cliente.

Centros de datos y regiones en la nube

Cuando una empresa decide construir un centro de datos en sus instalaciones, utiliza muchos fondos en gastos de capital para comprar el equipo que va en ese centro de datos. Además, paga mucho dinero en gastos fijos para cubrir los costos de la construcción del centro de datos y pagar los servicios públicos para poder operarlo.

Los gastos de capital y los gastos fijos son dos tipos de dinero que suelen ser más difíciles de conseguir, ya que no están directamente ligados a los ingresos. Normalmente, primero se construye un centro de datos y luego se empieza a generar ingresos. Esto se debe a que hay que estar preparado para manejar el tráfico adicional en la aplicación antes de que empiecen a llegar los ingresos por ventas. La construcción de un centro de datos, y sea en las instalaciones o incluso en un centro de ubicación conjunta, requiere un capital inicial significativo y gastos fijos.

Pero cuando se crea un centro de datos en la nube pública, la infraestructura se va construyendo de forma dinámica a medida que se necesita. Si usted genera una pequeña cantidad de ingresos, necesita una infraestructura pequeña en la nube. A medida que aumentan sus ingresos, puede hacer crecer la infraestructura en la nube de manera fácil y rápida.

En la nube, se asignan servidores para manejar el tráfico cuando es elevado, y se liberan esos servidores cuando el tráfico es bajo. Lo mismo ocurre con los recursos de red y almacenamiento. Cuando los usa, paga por ellos. Cuando no los necesita, no tiene que pagarlos.

Los costos de la nube están directamente ligados a las piezas que se asignan y, por lo tanto, a aspectos relacionados con los ingresos: tráfico, datos, redes. Sus costos crecen cuando las ventas aumentan y disminuyen cuando las ventas bajan.

Gran parte de los costos de construir un centro de datos en la nube son costos variables que pueden considerarse COGS.

Impacto en la economía empresarial

Entonces, desde un punto de vista económico, cuando traslada una aplicación a la nube, normalmente está transfiriendo el costo de funcionamiento de esa aplicación de gastos de capital a gastos de COGS. Debido a que la cantidad de dinero que gasta en la nube está más vinculada a la cantidad de ingresos que genera la empresa, suele ser mucho más fácil justificar el gasto.

Entender estas diferencias, y qué tipos de dinero le preocupan más a su CFO, es fundamental para comprender el impacto económico de pasar a la nube. Muchas veces, una migración a la nube puede ayudar a un director financiero a optimizar el uso que hace la empresa de los tipos de dinero que son más fáciles de adquirir y más fáciles de gastar.

El color del dinero que gasta es muy importante para su experiencia en la nube.

Lee Atchison es un reconocido líder de pensamiento en cloud computing y modernización de aplicaciones. Con más de tres décadas de experiencia en desarrollo de productos, arquitectura, escalado y modernización, Lee ha trabajado en Amazon, Amazon Web Services (AWS), New Relic y otras organizaciones de aplicaciones modernas. Es ampliamente citado en muchas publicaciones y ha sido un orador destacado. El libro más reciente de Lee se llama Architecting for Scale (O'Reilly Media).