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AppGate: Los rostros del fraude en el 2021

[03/11/2021] Hace unos días se realizó la presentación de los resultados del estudio Faces of Fraud, una iniciativa que AppGate realiza desde el 2013, y cuyo objetivo principal es entender cómo el fraude electrónico incide en la industria financiera global y los aprendizajes que se pueden obtener a partir de este. Este año se realizó el estudio con 127 instituciones financieras, principalmente de Estados Unidos y Canadá.

Los ejecutivos que presentaron el estudio de este año fueron David López, vicepresidente de Ventas para América Latina de AppGate; y Nicole Ibarra, product marketing manager de AppGate.

Un antiguo problema

Es obvio que el fraude cibernético contra las entidades financieras no es nuevo ni tampoco un fenómeno originado en la pandemia. Lo que sí queda claro para AppGate es que "la COVID 19 llegó para desnudar las incapacidades y las falencias que tiene una industria de una manera muy acelerada, como sostuvo López al iniciar la presentación.

De ahí que el estudio tiene una serie de objetivos que también López describió: entender las principales formas de fraude que afectan a los servicios financieros en este año; analizar cómo la pandemia ha afectado a los esquemas de fraude, y cómo las instituciones financieras están centrando sus inversiones de tecnología en prevención del fraude para el año siguiente.

De antemano el ejecutivo señaló que este año los ciberestafadores no se han detenido; de hecho, la economía del fraude no se ha visto afectada por la pandemia y, más bien, el teletrabajo ha significado una oportunidad para los ciberdelincuentes.

Luego, Ibarra comenzó a mostrar los hallazgos del estudio.

El primero de ellos trata sobre la forma en que los encuestados evalúan su situación actual. El 60% de ellos se califica a sí mismos como "por encima del promedio o "superior cuando se trata de identificar o mitigar el fraude. El 55% de ellos afirma que sus clientes y socios carecen de la conciencia suficiente para protegerse de los esquemas de fraude; el 50% de ellos sostiene que los estafadores tienen demasiada información válida a la mano como para evitar los controles con demasiada facilidad; y el 38% indica que los esquemas de fraude actuales evolucionan demasiado rápido para poderles seguir el paso.

Igualmente, como resultado de la influencia de la pandemia, el 51% señala que hay una mayor aceptación de la necesidad de controles antifraude en las soluciones orientadas al cliente, mientras que el 78% manifiesta que los controles antifraude se consideran una característica más deseada por el cliente en las plataformas digitales.

Al preguntárseles sobre el impacto y las pérdidas causadas por el fraude durante este último año, el 81% afirma que el número de incidentes de fraude se ha mantenido estable o ha aumentado, mientras que el 59% indica que las pérdidas financieras han aumentado o se han mantenido estables. Igualmente, el 55% asegura que la pérdida de productividad ha sido su principal pérdida no financiera, seguida por la reputación (39%) y el cumplimiento regulatorio o de otro tipo (29%).

En cuanto a los dispositivos móviles, el 41% aseveró que se ha experimentado un aumento de los incidentes de fraude a través del canal móvil; el 23% declaró que se ha producido un aumento en la creación de cuentas fraudulentas a través del canal móvil; y el 19% confirmó que se han producido ataques por SMS con enlace malicioso.

También se han identificado las barreras que hacen más complicada la prevención del fraude. El 51% señala que se depende demasiado de los procesos manuales, lo que perjudica la capacidad para responder en tiempo real al fraude. Igualmente, se ha identificado barreras técnicas, el 46% considera que los controles no se comunican entre sí en las diferentes partes de la organización; además, el 42% no desean agregar ningún control antifraude que pueda obstaculizar la experiencia del cliente.

A pesar de estos obstáculos, también se han identificado tecnologías que tienen un impacto significativo en el combate del fraude.

El 60% señala a los sistemas de detección y seguimiento de fraudes; el 47% indica al "pago positivo, los bloqueos de débito y otros límites en el uso de las transacciones; mientras que el 37% apuntan a la identificación del dispositivo; y el 36% a las tecnologías basadas en reglas.

Al final, López sostuvo que se espera que el presupuesto para el año siguiente cambie, aunque para bien. Sólo el 3% de los encuestados esperan que su presupuesto baje; el 39% ve las cosas en positivo y esperan que su presupuesto se incremente entre 1% a 5%; mientras que el resto espera un "presupuesto nivelado o aumentos presupuestarios.

¿En qué tecnologías de planea invertir? 41% señala a la inteligencia artificial y el aprendizaje automático; el 31% va por la autenticación multifactorial; el 27% por la supervisión de las transacciones; mientras que otro 27% apuesta por los sistemas de detección y seguimiento de fraudes.